martes, 18 de junio de 2013

ULTRA TRAIL EMMONA

Orgulloso, satisfecho, emocionado, feliz, ultra motivado, no se como definir mi estado de animo después de conseguir  finalizar mi primera gran marcha. El objetivo principal cuando me apunte a la Ultra Trail de la Emmona, era poder acabarla y sacarme esa espinita que me había quedado clavada el año anterior y lo he conseguido. La edición de este año ha tenido varias modificaciones debido a la acumulación de nieve en las cotas mas altas, no se ha pasado por los picos emblemáticos pero eso no ha sido un impedimento para que la Ultra haya sido dura de verdad. Hemos disfrutado de los paisajes y hemos sufrido la dureza del recorrido.
La aventura empezó el viernes cuando Xavi, Ramonet y yo compartimos un divertido viaje en tren hasta Sant Joan de les Abadesses. Como llegamos con tiempo pudimos asistir a una charla sobre nutrición deportiva y después a la charla técnica de la carrera. Ramonet no quiso ir a la charla técnica así que fuimos Xavi y yo, de camino al lugar de la charla nos cruzamos con Nuria Picas ( campeona del mundo de Ultra trails) en las explicaciones sobre el recorrido comprobamos que nos íbamos a enfrentar a una Ultra muy dura, mirábamos a nuestros alrededor  y solo veíamos  maquinas. Nosotros parecíamos unos guiris que se habían colado en la charla, cuando acabo la charla nos fuimos hacia una plaza y nos reunimos con “Esteve” el cuarto componente del equipo ( el equipo Mohicano atacaba de nuevo) después de charlar un rato y disfrutar de la cena del corredor con otros amigos, nos fuimos a descansar para el día siguiente.
Llego el momento, llegamos a las 5:30 h a Sant Joan y ya había una ambientazo. Antes de la  salida aproveche para hacerme una foto con Nuria Burgada ( madre del gran Kilian Jornet) y con Nuria Picas ( campeona del mundo de Ultra Trails) se me escapo Naila Jornet (hermana de kilian)
Con Nuria Burgada y Nuria Picas
ya en la salida un speaker nos animaba a levantar los brazo e iniciaba una cuenta atrás 5,4,3,2,1 daba comienzo el espectáculo acompañados de unos “ grallers” casi sin darnos cuenta ya empezamos la primera subida del día ( y aun nos quedaban unas cuantas) Ramonet empezó a encontrarse mal y no había manera de que se recuperara, hasta el primer control de la marcha habíamos subido pero llevábamos un buen ritmo. A partir de allí empezaba lo bueno, dejamos la pista y comenzamos a subir unas laderas que estaban realmente inclinadas y justo antes de llegar al Puig Estela llegamos a hacer alguna rampa de hasta el 40% de inclinación. Una vez arriba Xavi y Esteve echaron un trago de una bota de vino, Ramonet se había quedado algo más atrás ya que no terminaba de recuperarse. Mientras llegaba nos deleitamos con las vistas del hermosos valle que se extendía frente a nosotros, cuando llego Ramonet nos dijo que se iba a tumbar un rato a descansar para ver si podía recuperarse. Le dijimos que le esperaríamos pero el nos dijo que no, que continuáramos que ya nos llamaría cuando llegara a Pardines y nos diría algo.
Vistas cada vez mas espectaculares a medida que subiamos

Con el company Torrijos
 Nos supo mal dejarlo solo en aquel estado pero continuamos hacia Pardines, la bajada a Pardines estaba dividida en dos tramos muy diferentes. Primero bajamos por una ladera muy inclinada montaña a través, después cogimos una pista que nos llevo hasta una pista cimentada y desde allí subida inclinada hasta el avituallamiento.
Bajada espectacular hacia Pardines
Al llegar llamamos a Ramonet para ver si se había recuperado, nos dijo que iba con el escoba e iba mareado así que lo dejaría en Pardines ( acabábamos de empezar y ya habíamos perdido un miembro del Mohicano team) una pena ya que era el cumpleaños de Ramonet y le hubiera hecho ilusión acabarla. Proseguimos la aventura y nos enfrentamos a la segunda gran subida de la marcha, esta vez el recorrido eran tres tramos totalmente diferentes. Primero fuimos ganando altura por un sendero para acabar llegando al avituallamiento por una ladera realmente inclinada. El segundo tramo fue atravesando un bosque y después subiendo junto a un cercado con la maravillosa vista del Puigmal nevado. Suerte que podíamos disfrutar de aquellas vistas porque esa subida se las traía, Esteve lo paso realmente mal en ese tramo. Pero como es un tío duro subía sin quejarse, al finalizar la subida iniciamos el último tramo hasta llegar al avituallamiento de Tres Pics.
Descansando de la subida con un paisaje espectacular

Esteve sufriendo en la subida

Bajada final al control
Nosotros pensábamos que sería como el año pasado, llanear una subida y ya llegaríamos. Estábamos muy equivocados allí empezaban las novedades de este año, en vez de seguir subiendo una vez arriba nos hicieron descender por un camino de cabras hasta la pista. Una vez en la pista nos encontramos con el tan ansiado avituallamiento, cogimos la pasta y comimos como si en ello nos fuera la vida ( el año pasado llegue allí que me moría, y no me entraba nada) cuando llevábamos un rato sentados, Esteve se dio cuenta que allí estaban Xavi Rodríguez y Natalia. Al parecer Natalia se había hecho daño en el pie y lo tenía que dejar, nos supo muy mal porque estaba realmente afectada y me recordó a cuando yo lo tuve que dejar el año pasado. Tras despedirnos de Natalia, Xavi nos pregunto si  nos importaba que nos acompañara, al contrario cuantos mas fuéramos mas reiríamos. Tras un pequeña subida, iniciamos un agradable descenso hacia Coma de vaca.
Vistas antes de bajar a Coma de Vaca
En el cual atravesamos pequeñas acumulaciones de nieve. Desde Coma de Vaca tocaba afrontar un tramo totalmente nuevo, teníamos que descender 1319 metros hasta la central Daio. El camino me era totalmente desconocido pero lo disfrute al máximo, una bajada por un valle espectacular que discurría paralela a un rio con varios saltos de agua impresionantes. A pesar de que la bajada era por un paraje incomparable, se nos hizo muy larga. Al llegar al control estaban comiendo y Torrijos que se come hasta las piedras echo mano a unos boquerones pensando que allí había avituallamiento. Los que estaban en el control fueron muy amables y nos dejaron comer a pesar que era su comida, al salir del control sabíamos que nos quedaban 6 km para llegar a Nuria.
Un valle totalmente desconocido para nosotros

Saltos de agua espectaculares
Lo que no nos esperábamos fueron los 3 primeros km, unas rampas considerables subiendo por un sendero en el que la humedad era increíble. Pasado el mal trago el sendero fue a parar al camino que sube desde Queralbs a Nuria, en este tramo nos encontramos mucha gente que bajaba. Los dos xavis estaban fuertes y tiraron para delante, Esteve y yo íbamos subiendo cada uno a nuestro ritmo. Justo antes de afrontar la bajada hasta el valle de Nuria, me espere a que llegara Esteve que se había quedado algo rezagado. Cuando llegamos al control la gente pensaba que íbamos a la maratón y se quedaban sorprendidos de que continuáramos. Xavi Torrijos estaba comiendo en el control y nos dijo que el otro Xavi ya se había ido, habíamos llegado 2 horas por debajo de lo que yo tenía previsto así que íbamos muy tranquilos.

Vall de Nuria

Hicimos una parada extensa porque Esteve nos empezó a decir que no se encontraba bien y que lo iba a dejar en Planoles, le intentamos disuadir y parecía que lo habíamos conseguido. Salimos del valle bordeando el lago y después subimos un tramo que se hace en la Nuria-Berga y iniciamos el tramo que nos iba a llevar hasta Fontalba. Un tramo muy bonito en el cual vas teniendo una impresionante panorámica de las montañas, a pesar de quedar solo nosotros tres caminando por allí no íbamos solos. Nos cruzamos con infinidad de vacas e incluso con algún que otro cervatillo, casi sin darnos cuenta estábamos llegando a Fontalba cuando vimos que salían a nuestro encuentro Dolo y Joan Iborra caracterizados de payaso ella y de conejito rosa él. Ese recibimiento nos hizo recargarnos de energía e incluso nos pusimos a tararear la canción, Ole le o la la ser del CEI es el millor que hi ha. Solo puedo decir gracias Dolo, Joan Y Esteve por darnos esos ánimos.
 
De camino a Fontalba


Joan nos recibia con los brazos abiertos


Esto es un avituallamiento, gracias Dolo,Joan y Esteve
Al salir del control se nos unió un compañero nuevo, Agustí que aprovecho que iba solo para unirse a nosotros. El siguiente trozo era muy cómodo ya que fuimos llaneando hasta llegar a la Font del Home Mort, Esteve continuaba diciendo que al llegar a Planoles lo iba a dejar y esta vez parecía que no íbamos a poder convencerle. Al llegar a la Font nos metieron por un sendero que subía ( pero el camino no era bajada hasta el control?) la organización se había inventado un recorrido muy exigente para contrarrestar la no subida al Puigmal. Después de un buen rato llegamos al control, en el control nos pusimos finos de tortilla jajaja. Salíamos del control y nos quedaban 5 km para Planoles ( y aun era de día, ni en nuestros mejores sueños) la bajada hasta Planoles era atravesando un espeso bosque y llegamos al pueblo cuando acababa de anochecer. En Planoles salieron a recibirnos los hijos de Esteve, pero el ya lo tenía decido se iba a quedar allí.
Vistas desde el control previo a Planoles
Tras recuperar fuerzas, coger el frontal y cambiarnos los calcetines nos dispusimos a partir. Antes de irnos tuvimos una emotiva despedida con Esteve, que con lagrimas en los ojos nos decía que le sabia muy mal no poder seguir con nosotros. Esta despedida si me traía los recuerdos de mi retirada del año pasado, son momentos en que te sientes impotente y te sabe muy mal no poder seguir. Afectados continuamos nuestro camino, el Team Mohicano se había quedado sin otro de sus miembros y solo quedábamos dos valientes.
Nos enfrentábamos a la subida a la Covil, describir esta subida se me hace difícil. No sé si llamarla subida o subido, el primer tramo de subida es realmente duro ya que las rampas son considerables. Pero cuando parece que la cosa se suaviza un poco y que ya estas llegando al final, el camino bordea la montaña y te lleva a subir por el costado de un cercado. Este tramo se me hizo interminable, por suerte podíamos disfrutar de un cielo estrellado y cuando las fuerzas decaían echábamos un vistazo hacia arriba. Cuando llegamos arriba no paramos mucho rato porque hacia un frio considerable, paramos el tiempo justo para abrigarnos y nos pusimos en marcha. Una bajada técnica y llegamos al control, nos esperaba un tramo de 12 km hasta Campelles. Según Xavi ese tramo se les hizo interminable el año pasado, no sé si definir interminable este tramo o definirlo como infernal. Un continuo sube y baja por sendero por un bosque sin fin, tan largo era el camino que nos dio tiempo a Xavi a tumbarse a dormir cinco minutos y a mí para aligerar peso. Encima empezaba a entrarme sueño y se me iban cerrando los ojos, cuando ya parecía que el calvario había acabado porque veíamos las luces del pueblo delante nuestro. Nos hicieron hacer un pedazo de rodeo impresionante, Y para rematarnos tuvimos que hacer una pedazo de subida para llegar al pueblo. Al llegar al avituallamiento nos dijeron que había gente durmiendo allí y que si queríamos tumbarnos un rato, declinamos la invitación y cogimos algo de comer y enseguida en marcha. En principio ya tenía que ser todo bajada hasta Ribes de Freser, pues no la típica subida sorpresa apareció antes de la bajada. Cuando encaramos la bajada le dije a Xavi que pararíamos media hora en Ribes a dormir ya que me estaba durmiendo, la bajada a Ribes fue un infierno. La planta del pie me dolía horrores y Xavi bajaba a un ritmo endiablado, encima al llegar a Ribes no vimos las señales y nos desviamos del camino correcto. Por suerte reculamos y pudimos llegar al control, si había llegado hasta allí no iba a abandonar así que me anime a mi mismo repitiéndome que estaba a un paso de la gloria.
 Afrontábamos lo que en teoría tenía que ser la penúltima subida de la marcha, el inicio de la subida no parecía muy duro pero mis fuerzas empezaban a flojear. Lo pase realmente mal en las rampas verticales que llevaban hasta la cima, tuve que tirar mucho de coco y aferrarme fuertemente a los palos para superar aquel escollo. Finalmente y tras 3 Horas de subida acabo aquel calvario, una vez en la cima le pedí a una pareja que nos hicieran una foto. No veas lo que tardaron en echarla, no había manera de que se aclararan con la cámara jajaja. La bajada es técnica pero no demasiado complicada, aunque a mí se me hizo larga por el dolor que tenía en la planta del pie.
Subidon hacia la cumbre

La cima del Taga (2040 m)
Después de pasar por el control preguntamos a un señor si había subida fuerte, nos dijo que no que subía suave. Eso en principio nos alivio pero más tarde descubrimos que lo que para ellos subía suave, para nosotros era un suplicio. Por suerte  la subida no duro mucho, empezamos el descenso y llegamos a un tramo el cual llaman la chimenea. No sé porque lo llamaran así porque yo le hubiera puesto el descenso hacia los infiernos, menuda bajada técnica que hicimos. Yo clavaba los palos y los dientes para agarrarme, cuando pasamos aquel calvario parecía que la cosa se suavizaba.
La Chimeneia
Efectivamente la cosa era más suave pero en ese momento nos enfrentábamos a otro calvario, al igual que la llegada a Campelles. El sendero que discurría por el interior de un espectacular bosque parecía que no tenia fin, cuando por fin parecía que habíamos llegado. Nos hicieron subir dos cachos de subida increíbles (¿ nos querían matar antes de llegar a Sant Joan?) cuando acabaron las subidas pensábamos que enseguida llegaríamos al control, pues no aun tardamos media hora más.
Los pobres chicos del control tuvieran que soportar nuestras quejas, pero se portaron muy bien. Ya solo quedaban 6 km hasta Sant Joan, ya visualizaba mi llegada al pueblo. Estos 6 km supusieron un nuevo calvario, mis fuerzas ya andaban muy justas y Xavi tenía ganas de llegar. Me llevo hasta Sant Joan a un ritmo que me costó mucho seguir, entramos a Sant Joan atravesando el puente medieval y al otro lado vimos como nos esperaban nuestras mujeres y la familia de Esteve. Describir lo que sentí al cruzar la llegada es indescriptible pero ahora si puedo decir bien alto soy Finisher de una Ultra con mayúsculas.
Finishers Emmona 2013
 
108 kilómetros
8700 Metros de desnivel positivo
8700 Metros de desnivel negativo

17000 Metros de desnivel acumulado total
32:19 horas
En conclusión, estoy eufórico. Me lo he pasado de coña, he disfrutado y he sufrido a la vez. Me sabe mal por Ramonet y por Esteve pero en el Sobrarbe se quitaran la espinita, ha sido un placer compartir km con Xavi y tengo que agradecerle que a pesar del último tramo. A sabido adaptarse a mi ritmo en todo momento, ahora vamos a por todas y la próxima el Ultra Trail Sobrarbe.