domingo, 30 de noviembre de 2014

LA NEORURAL

Domingo 30 de noviembre
Llevaba tiempo queriendo correr esta carrera, me habían llegado muy buenas críticas y además se celebra en mi zona de entrenamiento. Pensaba que ya me conocía todos los senderos que discurren por la serralada, pero Santi me ha sorprendido con alguno que me ha encantado.

Las 7:30 horas, llego a Sta. María con tiempo para poder aparcar. Por suerte lo hago a escasos 100 metros de la salida, aprovecho y recojo el dorsal y la bolsa de regalos. Después me dirijo hacia la salida para saludar a amigos y conocidos, poco a poco se va acercando la hora de la salida y me acechan las dudas. Aguantare el dolor de mis costillas? Sufriré alguna caída? Nos lloverá?

8:30 horas, comienza la cuenta atrás y al ataque. En la vuelta que hemos dado por dentro del pueblo el ambiente era brutal a pesar de la lluvia, el primer kilometro al ser llano me ha hecho que vaya un pelín por encima de mi ritmo llevado por la emoción de ver a todos corriendo. Enseguida hemos dejado la pista y nos hemos metido en el sendero, un kilometro mas y taponazo. Hemos dejado el sendero y nos hemos metido hacia la derecha para subir en una subida bastante vertical, aquí hemos ido en fila india. Después bajada rápida por pista para llegar a la cantera, aquí sendero pedregoso de subida en el que he adelantado a unos cuantos. Nuevo tramo de conexión por pista y bajada por sendero, por suerte la lluvia ha propiciado que se bajara mucho mejor que en seco. En la bajada la gente venía arrollando, pero rápidamente hemos hecho otro tramo de subida por trialera que ha dejado bastante tocada a la gente. 
primera bajada tecnica.
Subida dura por trialera.
Al salir del sendero nuevo tramo pistero de conexión para afrontar una bajada larguísima por sendero hasta el primer avituallamiento, he bebido 2 vasos de agua y a seguir. Iba regulando porque sabía que venía una subida fuerte, por suerte ya la he subido 3 veces entrenando y la he aguantado prácticamente entera corriendo. He disfrutado de ese tramo porque discurre por el interior del bosque, antes de acabar de subir el último tramo de subida el cual era vertical. Se escuchaba los gritos de una chica animando a otra que llegaba, menuda animación así da gusto correr. Después de subir y bajar, nuevo tramo pistero en el que he aumentado un poco el ritmo. Después nuevo sendero con tramo bastante largo, aquí venia una novedad con respecto al año anterior. Hemos realizado un tramo más del sendero por el que íbamos para después coger un tramo  prácticamente abrupto, después hemos pasado por la Font de la Dinamita y hemos seguido subiendo por el sendero. 
Entorno de la Font de la Dinamita.
Enseguida hemos llegado a una pista ancha donde estaba otro avituallamiento, muy bien situado porque ya iba necesitando beber agua. He proseguido mi camino y he ajuntado todo el tramo de pista en subida hasta llegar a un nuevo sendero que volvía a conectar con la pista, yo me esperaba realizar la subida a la torre por el sendero inclinado del año anterior pero me he llevado una agradable sorpresa. Hemos seguido por la pista y al lado de una caseta en ruinas, hemos girado a la derecha. He pasado montones de veces por esa pista y por al lado de esa caseta y no pensaba que allí hubiera un sendero, pues si que hay un sendero y además es espectacular. Una bajada larguísima en la cual al que le gusta correr puede disfrutar como un loco, después un tramo de sendero ascendente que pasa por un entorno magnifico y que llega hasta el Gr-92.
Hemos seguido el Gr-92 y después nos hemos desviado por otra serie de senderos hasta que hemos llegado a la tan temida subida, un tramo corto pero muy inclinado por una trialera. Después bajada y subida y ya estaba en el Turo del Galzeran, allí había un tiempo límite de paso a las 3 horas pero he llegado con 1 hora de margen. En el avituallamiento que había, he podido comer chocolate y chuches para reponer energías. Salida del avituallamiento y tramo de bajada, una bajada que me encanta ya que baja zigzagueando por entre los viñedos y con la panorámica del mar al frente (lástima que estaba nublado)
Turó del galzeran.
Bajada muy divertida entre viñedos.
El ritmo que llevaba era bastante bueno, pero sabía que aun quedaban cosas serias y tenía que regular, la subida por el sendero que había tras la pista la he hecho bastante bien y apenas he notado el esfuerzo. Después nuevo tramo de sendero de los guapos, a pesar de que no soy buen bajador he bajado a bastante velocidad. A la salida del sendero me he llevado una nueva sorpresa, un nuevo sendero que desconocía. Situado en un lateral de una pista por la cual he pasado infinidad de veces, el sendero en su inicio era bastante técnico debido al barro acumulado. Pero después se bajaba por un tramo muy cómodo de correr, justo al salir del sendero he visto donde estaba y además se había puesto a llover bastante fuerte. Habíamos salido en el inicio de lo que denominan la subida criminal, una rampa que no es muy larga pero que está muy inclinada.
Subiendo la criminal.
Justo al acabar la rampa había gente que se ponía a correr otra vez, yo aun tenia los gemelos cargados y me he esperado a que empezara la bajada. Bajada muy rápida por sendero para volver a conectar con la pista, después subida progresiva para coger otro sendero de los guapos. Me encontraba bien y he puesto mi ritmo de subida rápido, he adelantado a bastante gente y eso me ha animado bastante. Continuaba lloviendo fuerte pero al estar por dentro del bosque apenas se notaba, al salir del sendero un tramo corto de pista y nuevo tramo de sendero. Esta vez uno de los tramos más técnicos, bajando por el interior de una trialera hasta la Font de Can Gurrí. He llegado al avituallamiento y he recargado energías para los 7 kilómetros finales, en esas un tío me ha dicho que tenía problemas en los isquios y que si veía factible llegar en menos de 4 horas. Llevábamos 2:45 horas y pensando en el tramo que nos quedaba le he dicho que lo veía bastante justo, antes de afrontar una de las subidas más duras de la carrera he compartido con él un antioxidante me ha dicho que se llamaba Marçal y nos hemos deseado suerte. He continuado mi camino y he realizado el tramo de sendero de subida a una velocidad más alta de lo que yo me esperaba, la última vez que fui a entrenar por allí me dieron rampas. Al acabar la subida viene para mí el tramo de sendero más guapo de la marcha, un sendero que pasa por un espacio protegido y que te hace pensar que estas corriendo por un lugar mágico. Mientras iba bajando iba escuchando el sonido de la lluvia que iba aumentando su intensidad, he bajado bastante rápido a pesar de que yo baje muy despacio. En la pista he subido caminando a paso rápido para regular mis fuerzas, después he aumentado el ritmo para llegar a los pies de la última subida seria de la carrera. Subidon vertical por sendero que peta los gemelos de aquellos que no van preparados o que se han excedido en sus posibilidades, por suerte al final de la subida estaban los Koalas animando a tope con un tambor y bocinas. 
Los Koalas animando durante la subida.
Un poco de agua y a continuar, bajada rápida por la pista y nuevo sendero destroyer. Un sendero muy resbaladizo y en el que he tenido que acelerar un poco para que no me arrollaran los que venían por detrás, después un tramo de sendero con toboganes y llegada a la pista. En la pista he aprovechado para soltar las piernas un poco, después desvió y vuelta al sendero que habíamos hecho al inicio. Tramo de sendero y bajada hasta el pabellón por las calles del pueblo, al llegar a la entrada del pabellón había una gran aglomeración de gente. Justo antes de afrontar los metros finales había la última sorpresa de la carrera, un bajadita corta pero súper resbaladiza. Pasado el trago ya he encarado el tramo final, llevándome una grata sorpresa al ver a mi mujer Cristina y a mi amigo Jordi que había venido a recibirme.

27 kilómetros

1645 Metros de desnivel positivo

1645 Metros de desnivel negativo

3290 Metros de desnivel total acumulado


En conclusión, primero felicitar a la organización y a los voluntarios por haberse volcado para que todo saliera bien y disfrutáramos de un gran día. El recorrido a pesar de ser mi zona de entrenamiento, es muy exigente y pasa por sitios espectaculares de la serralada, el marcaje de la carrera era perfecto, imposible perderse. Mis sensaciones han sido estupendas, pensaba que lo pasaría muy mal con las costillas y apenas las he notado. Me he llevado una alegría enorme al ver a Cristina y Jordi porque no me lo esperaba, muchas gracias por venir chicos.

martes, 14 de octubre de 2014

RASOS-MANRESA

Sábado 11 de octubre

En principio no tenía pensado hacer esta marcha, pero me decidí a última hora porque sabía que a la semana siguiente no podría ir a la Marxassa y para no perder la forma.
Esta vez iba mentalizado de que haría la marcha solo, tenía que ser un entreno físico y mental. No sabía cuántos compañeros del CEI venían así que sería sorpresa cuando llegara, las previsiones meteorológicas en principio eran malas pero a medida que se acercaba el día parecía que me libraría del agua.

Salí a las 7:15h de casa para ir con tiempo y poder aparcar bien, el día de antes me llego un mail diciendo que había otro evento y tendríamos que aparcar el coche lejos de la llegada. Por suerte no encontré tráfico para llegar a Manresa y encima aparque el coche muy cerca de la zona de la llegada. En la zona deportiva donde se supone que salían los autobuses no había nadie, ni autobuses ni miembros de la organización. Poco a poco iban llegando participantes y todos preguntaban dónde estaban los autocares y si había algún miembro de la organización por allí. Empezaron a llegar compañeros del CEI y eso me subió el ánimo porque vi que no estaría solo en esta aventura, primero llegaron Raúl y David, después vinieron Pedro, Fermi Bernardo y Víctor y más tarde en el autocar comprobé que éramos muchos más del CEI de lo que me imaginaba. Allí estaban sentados Marcos, Ramón, Ángel, María, Merche, Josep y algunos más que vi después en la salida.
Llegamos al xalet desde donde se daría la salida y nos reunimos todos los del CEI para hacer nuestra tradicional foto de grupo, viendo la gente que había venido volví a cambiar el chip. Ahora estaba seguro que no caminaría solo, había gente más rápida que yo pero también había gente que camina como yo.
Con los compañeros del CEI.
A las 10:30h dieron la salida, fue algo escalonada porque primero te tenían que marcar la tarjeta de control pero la gente en cuanto pasaba la tarjeta salía corriendo. Después de unos pequeños problemas para colocarme el GPS en una zona cómoda, me pude poner en marcha. La mayoría de los compañeros del CEI salieron corriendo y ya no los veía, la verdad es que no me preocupaba pues sabía que después del primer tramo que es por sendero incomodo venia una pista y allí los podría atrapar. Después de adelantar a Víctor en el primer sendero, me encontré con Xeix. Fuimos juntos hasta que llegamos a la pista, aquí acelere el ritmo y me fui en busca de los compañeros que andaban más adelantados que yo. Marcos y Ramón bajan muy rápido por las zonas técnicas así que me habían dejado atrás, suerte que venía un tramo de pista en el que pude trotar bastante rápido. Después se llegaba a una pequeña carretera que se seguía para girar a la derecha, allí empezaba un tramo de subida. Ese era mi terreno y allí estaba seguro que iba a dar alcance a Marcos y Ramón, me puse a subir pero sin fliparme a un ritmo constante pero sin ser excesivamente rápido. Durante la subida conseguí pillar a Antonio Serrano, y me dijo que le estaba costando pillar a Ramón y Marcos, yo le dije que si había bajadas nos iba a costar pues ellos se ponían a correr en todas. Yo continúe y Antonio me seguía de cerca, pero en un tramo largo de bajada y aprovechando que era pista yo acelere el ritmo de nuevo y lo deje atrás. Tras la bajada venia un poco de subida y al girar una curva ya pude ver a Marcos y Ramón, me puse a su altura y les comente que habían bajado muy rápido el primer tramo. Pensé que seguiríamos juntos, pero en siguiente tramo de bajada los deje atrás. Durante la bajada podía ver que Ángel iba delante de mí, sabía que en bajada no podría pillarlo pues es un tío que baja muy bien. Al final de la bajada se llegaba a la carretera y se debía seguir durante unos 500 metros hasta llegar al primer control de la marcha.
Intentando atrapar a Marcos y Ramon.
Ya llevaba 9 kilómetros y los había hecho en 1:12h, iba a un ritmo muy rápido y sabia que no podría mantenerlo durante muchos kilómetros. Comí dos trozos de sándwich y dos vasos de coca cola y de nuevo en marcha, Marcos y Ramón estaban llegando en ese momento al control y Ángel hacia poco que había salido. Decidí ir en busca de Ángel ya que venía subida y ese era mi terreno, para mi quizás aquel tramo es el más bonito de toda la marcha. Tras una primera subida algo exigente, el tramo discurre por un espectacular bosque que es atravesado por un bonito sendero, el sendero tenia pequeñas subidas y bajadas. Cuando llegaba una subida podía coger a Ángel pero enseguida que venía una bajada me volvía a dejar atrás, así hasta que llegamos a una zona donde había un tramo de subida muy inclinada. Allí aparte de adelantar a Ángel, adelante a 2 personas más. Tras la subida espere que llegara Ángel y le dije que se pusiera delante en la bajada, sabía que el baja mejor que yo y no quería entorpecer su marcha. La bajada era espectacular, bajando por un frondoso bosque en el que te acelerabas sin querer. A medida que íbamos avanzando en pequeños claros del bosque podíamos apreciar paisajes magníficos, después de un buen rato caminando por sendero por fin cambiamos de terreno y llegamos a una pista. 
Sendero espectacular por un frondoso bosque.
Paisajes magnificos.
Desde allí al control solo debíamos hacer una pequeña bajada, mi sorpresa fue que al empezar la bajada mire hacia abajo y vi que a lo lejos estaban la Merce y el Txuse. Eso solo podía significar dos cosas, o yo iba como una moto o ellos iban en plan tranquilo. Al final de la bajada llegamos a una especie de valle, en el cual había paisajes fotográficos.
Una vez en el control, no me cuadraban los kilómetros ya que me salían 16 y en teoría aquel debía de ser el 19. Merce y Txuse estaban a punto de salir así que me enganche a ellos con la esperanza de poder aguantar su ritmo al menos unos kilómetros. Al principio no me lo podía creer porque no solo había dejado atrás a Ángel, sino que Merce y Txuse tampoco venían. Aquello me parecía muy raro pues el camino era una pista y yo además iba caminando, cuando acabo la pista llegue a una alambrada y allí empezaba lo bueno. Un sendero que me tenía que bajar hasta el fondo de un valle que se abría ante mis ojos.
Bonita postal antes de llegar al avituallamiento.
Deviamos bajar hasta el fondo de ese valle.
Merce y Txuse enseguida me dieron alcance al ser aquel su terreno. Bajábamos los tres juntos muy pendientes del terreno ya que había zonas donde había tramos técnicos, tras un buen rato bajando por sendero llegamos a una pista. La pista nos condujo hasta una masía situada en un entorno muy bonito, proseguimos por una pista que discurría paralela a unos campos y enseguida giramos a la derecha para meternos en un boque pero siempre por pista. A los pocos metros de haber cogido aquella pista les dije a los compañeros que yo tenía que parar pues tenía que hacer una parada técnica larga, sabía que con aquella parada corría el riesgo de perderles de vista pero necesitaba parar. Durante la parada solo me adelantaron 2 tíos, pero enseguida les di alcance. Tras un tramo en el que se llaneaba inicie una bajada larguísima, durante la bajada me paso Ángel como un autentico avión. Yo sabía que en las bajadas era imposible seguirlo así que cogí mi ritmo y baje corriendo pero sin forzar, después de una media hora sin parar de correr llegue a una zona donde había una iglesia. Allí el camino giraba hacia la izquierda y se hacia un tramo de carretera, a lo lejos vi a Merce y Txuse. Proseguí mi camino y después de un tramo de subida, venia un tramo llano donde apreté un poco el paso. Después tuve que aflojar porque volvía a venir subida, Txuse y Merce iban unos 500metros por delante pero estaban acabando de subir y yo aun no había empezado. Una vez acabo la subida vino un tramo llano y llegue a una carretera, decidí llamar a mi mujer pues hasta aquel momento no había tenido cobertura. Tras casi dos kilómetros siguiendo la carretera e intentando llamar a mi mujer (seguía sin cobertura) llegue al control de Montmajor. Allí había un chico y una chica, el Txuse, Merce y Ángel. Aquella chica que había en aquel control era la primera mujer y Merce la segunda, allí estaba el pódium.

Ya llevábamos 27 kilómetros y eran solo las 14:30h, cada vez veía más claro que en esta marcha solo utilizaría el frontal para hacer pocos kilómetros y eso me hacia animarme. Decidí coger un bocadillo y una mandarina para recuperar energía, cuando no llevaba ni 5 minutos allí sentado llego un grupo de unos 5 tíos. Como se notaba que había venido un tramo de bajada y la gente había acelerado el ritmo. Merce y Txuse ya salían y yo decidí que seguiría intentando aguantar con ellos, Ángel se quedo allí un rato más. Proseguimos nuestro camino siguiendo la carretera, después nos metimos en un tramo de pista en el que atravesamos dos masías. Tras pasar la segunda venia un tramo de bajada que nos metía en una pequeña riera, después pasamos otra masía en la que el olor a estiércol era muy fuerte. Tras pasar la masía atravesamos un pequeño riachuelo y justo atravesarlo a mí se me revolvieron las tripas, tenía que parar otra vez a hacer la parada técnica larga. Los compañeros siguieron y yo me pare en un lado del camino, nuevamente mientras estaba parado solo me paso un tío. Cuando volví a la marcha proseguí mi camino caminando a paso muy rápido, por suerte era un tramo interminable de llano y por pista. Tuve que sacar dos o tres veces el GPS para mirar el mapa pues no había muchas señales, pero la verdad es que no había mucha perdida ya que la pista no tenía muchos desvíos. Hubo algún pequeño tramo en el que me puse a trotar mas por aburrimiento de andar siempre en llano que por ganas, por fin y después de un buen rato el camino giraba y tras cruzar un pequeño rio empezaba la subida. Una subida larga y que en algunos tramos era bastante inclinada, decidí poner mi ritmo de subida y entrenar mi mente puesto que debía afrontar toda aquella subida yo solo y esperar que los compañeros se pararan bastante rato en el camping de Serrateix. Después de un buen rato subiendo llegue a una carretera, allí pase junto a una especie de castillo y enseguida gire a la derecha para encarar los últimos metros hasta el camping. Al entrar al camping había una mesa donde había una señora que iba contando los que iban llegando, cuando me dijo que era el numero 21 no me lo podía creer.  En ese momento Merce y Txuse ya se disponían a seguir y me dijeron que el control estaba en el bar, entre y tras marcar mi tarjeta, me compre un Aquarius. Me cogí dos trozos de melón y el Aquarius y me fui a sentar fuera un rato para descansar, sabía que iba a ser difícil atrapar a Txuse y Merce pero me acordaba de que venía un tramo de bajada así que podía apretar.

Inicio de la subida hacia Serrrateix en solitario.
Serrateix antes de llegar al camping.
Salí del camping y en aquel momento llegaban los 5 tíos del control de Montmajor, proseguí la marcha y cogí la pista de bajada que había tras el camping. Me puse a correr a bastante velocidad para ver si podía dar alcance a los compañeros, después de un buen rato bajando vino un tramo largo de llano en el cual continúe trotando. Después de un buen rato sin parar de correr y trotar conseguí dar alcance a los compañeros y proseguimos los tres juntos, la pista era interminable y después de un llano venia otro. Por suerte el terreno cambio después de una bajada vino una pequeña subida que al menos nos hizo cambiar el paso. Después otro tramo largo de pista atravesando campos y por fin veíamos a lo lejos el control, no me lo podía creer ni en mis mejores previsiones había contemplado llegar a aquel control de día. Además no solo de día sino que bastante de día, hace tres años llegue a aquel control cuando ya era muy de noche. Llegamos al control y allí había unos cruasanes de chocolate que estaban buenísimos, yo me bebí 2 vasos de coca cola, 2 vasos de agua y me comí 3 cruasanes. Después de haber llenado las reservas hice un cambio rápido de calcetines para afrontar los kilómetros que quedaban.
Merce i Txuse corriendo por la pista.
Llegando al control del kilometro 53.
Ya llevábamos 53 kilómetros y aun era de día, así que había que aprovechar para seguir avanzando. Después de todo lo que habíamos hecho de bajada ahora venia subida, menuda subida. No es que fuera excesivamente dura pero sí que era muy larga, estuvimos un buen rato subiendo y no precisamente a un ritmo suave. Mientras subíamos íbamos hablando de cosas y haciendo bromas para que los kilómetros pasaran lo más brevemente posible, al final de la subida ya podíamos ver Montserrat a lo lejos. El tramo discurría por la ruta de los maquis y pasaba junto a masías abandonadas, después de un tramo donde tuvimos que pasar varias alambradas electrificadas y cuando ya apenas podíamos ver el terreno por donde pisábamos llegamos al siguiente control. La verdad es que habíamos hecho aquel tramo relativamente rápido pues nos había dado tiempo a llegar casi de día, al llegar al control pregunte si había cobertura para poder llamar a mi mujer. Me dijeron que si que lo tenían señalizado pues solo había un punto donde había cobertura, allí nos pusimos los tres para poder llamar. Solo nos quedaban 20 kilómetros pero ya era de noche, nos equipamos con los frontales y nos pusimos de nuevo en marcha. El primer tramo antes de llegar al control era bastante aburrido pues era pista y mas pista, después cambio y entramos en un sendero. El sendero subía bastante y me costaba mucho seguir el ritmo de los compañeros, por suerte en la bajada me recupere un poco y aunque aun me seguía costando pillarlos podía seguirlos de cerca. Después de un buen rato bajando llegamos a una pista, esa pista nos condujo hasta una autopista o autovía no se que era y pasamos por debajo. En principio estábamos en el pueblo donde estaba el avituallamiento, pero antes de llegar tuvimos que dar un rodeo tremendo. Por fin llegamos al avituallamiento que ya era el último de la marcha, yo no me podía creer la hora que era. Aun eran las 21:00h y ya estábamos en el último control, la verdad no sabíamos si nos quedaban 12, 14 o 16 kilómetros hasta Manresa porque en cada uno de los controles anteriores nos habían dicho una cosa diferente.
Después de recargar energías nos pusimos en marcha, recordaba aquel tramo como bastante pesado. La verdad es que comprobé que realmente aquel tramo era muy pesado, era un continuo subir y bajar pequeñas rampas. El rodeo que estábamos dando para llegar a Manresa era espectacular y encima íbamos viendo la cárcel a lo lejos, y siempre parecía que estaba a la misma distancia. Txuse y Merce tenían muchas ganas de llegar al final y cada vez que había una bajada se ponían a trotar a la orden de Ahora Si y cuando venia algo de subida Ahora No. Ese constante cambio de ritmo me estaba agotando y hubo un momento en el que les tuve que decir que yo no trotaba mas, prefería ir a ritmo rápido caminando. Ellos lo entendieron y se amoldaron a mi paso, aunque hubo una zona de subida donde ellos apretaron más que yo y me dejaron atrás. Al final de la subida el camino seguía recto y ellos habían girado a la izquierda, por suerte les pude avisar. Ya cada vez quedaba menos pues en un cartel informativo marcaba que quedaban 4 kilómetros,  proseguimos y tuvimos que hacer varios cambios de senderos ya que se iban sucediendo uno y otro hasta que por fin llegamos a un camino que iba a parar a un puente que cruzaba la ronda de Manresa. Desde allí bajamos hasta las vías del tren y luego cogimos un sendero que nos condujo hasta la zona deportiva, allí unos metros más y ya estábamos en la meta. Llegamos el 16, 17 y 18 de la clasificación, aunque eso es anecdótico ya que es una marcha no competitiva y nosotros tampoco íbamos a competir.
Con Txuse y Merce en la llegada.
82,5 Kilómetros

1700 Metros positivos

2673 Metros de desnivel negativo

4373 Metros de desnivel total acumulado

12:37 horas

16º posición general (aunque eso no tiene importancia)

En conclusión, estoy acabando la temporada en una forma excepcional. Las molestias físicas que notaba en la pierna izquierda son cada vez menores y estoy aprendiendo a superar momentos malos, venía a esta marcha mentalizado para caminar solo pero al final solo ha habido unos 7 kilómetros en los que he ido sin compañía. Nuevamente he podido seguir a Merce y Txuse, seguramente ellos los últimos kilómetros podían haber tirado algo más pero me han esperado. Contento por saludar a los compañeros del CEI y agradecido a mi mujer de que una vez más me deje venir a una marcha. Ha sido un placer haber compartido casi toda la marcha con Txuse y Merce y haber coincidido con los demás compañeros en algunos tramos.

jueves, 9 de octubre de 2014

TRENKAKAMES

Sabado 4 - dominngo 5 de octubre

Desde que acabe la Ultra de Andorra, no había vuelto a hacer una marcha larga. Afrontaba mi participación en la Trenkakames con muchas ganas, iba a ser el reencuentro con muchos compañeros a los cual hacia tiempo que no veía y además un reencuentro con la montaña.

La Trenkakames es una ruta que atraviesa la comarca del Baix Penedés por caminos y senderos, muchos de los cuales hace cientos de años que conservan su trazado. El itinerario dibuja un círculo alrededor de la comarca, pasando por pequeños pueblos y ermitas, olivares y viñedos, castillos y masías, pinares y barrancos.

Una vez mas mi compañero de aventuras iba a ser Xavi Torrijos, los dos fuimos pronto hacia el Vendrell para tener tiempo de hablar con los compañeros y poder almorzar alguna cosa. Al llegar a los alrededores de la salida nos llevamos una desagradable sorpresa, había más de 4 coches con los cristales reventados. Decidí que dejaría el coche un poco mas lejos de la salida y en un lugar que fuera mas seguro, una vez aparcados fuimos hacia la entrega de dorsales. Allí nos encontramos con Maria Ramos, hacia mucho tiempo que no coincidíamos con ella y estuvimos hablando un poco de cómo iba todo. Poco a poco iban llegando los compañeros y cuando ya éramos unos cuantos, buscamos un sitio donde almorzar. Después de comernos un bocadillo nos dirigimos hacia el arco de salida, intentamos reunirnos todos los compañeros para hacer una foto antes de la salida pero al haber ido tantos nos fue imposible lograrlo.
Con los compañeros del CEI
A las 10:00h llegó un grupo de grallers y se puso a tocar, acto seguido se dio la salida a la marcha. Al contrario que en muchas otras marchas, aquí nadie salió corriendo ya que los grallers encabezaban la marcha hasta la salida del pueblo. Cuando se quitaron de en medio empezó el espectáculo, a la gente empezó a entrarle la prisa y venga todo el mundo a correr. Xavi y yo decidimos empezar mas tranquilos y nos pusimos a hablar con Esteve, los primeros kilómetros recorriendo campos los hicimos escuchando a Esteve como nos relataba lo que vivió en el Ultra Trail del Montblanc. Casi sin darnos cuenta ya estábamos encarando el pedazo de rampa que hay en el pueblo de Sant Vicenç de Calders, llevábamos 3,9 kilómetros y se nos habían pasado volando por la amena charla que llevábamos. Salimos de Sant Vicenç y cogimos un camino que pasaba paralelo a la autopista, cruzamos al otro lado y continuamos por una pequeña carretera.  Un poco mas adelante nos encontramos con Miquel y Fermi Bernardo, los saludamos y yo le dije a Xavi que había llegado la hora de acelerar el ritmo. Nos despedimos de Esteve, Fermi y Miquel y nos pusimos a tirar, encarábamos la primera subida seria de la marcha. Subimos hacia la Sierra Pedragosa por un sendero que hacia honor al nombre de la sierra, adelantamos a mucha gente en la subida incluyendo a muchos compañeros del CEI. A medida que íbamos subiendo el calor se iba notando cada vez mas, presagio de lo que nos iba a esperaba a lo largo de la marcha.
Después de un buen rato subiendo pensábamos que la subida ya había finalizado, pero después de un pequeño tramo de llano y bajada nos encontramos una rampa bastante inclinada. Intente subirla sin parar de trotar aprovechando la inercia de la bajada anterior, pero tuve que parar antes de llegar arriba. No era plan de petarse llevando tan pocos kilómetros. 
En este punto pensabamos que ya habiamos hecho cima.
Tras la subida continuamos un tramo de bajada y un pequeño llano, en el llano yo iba un poco despistado y tropecé con una piedra y al suelo. No me hice daño, pero la rodilla derecha quedo un poco magullada y en la mano izquierda una heridilla que molestaba con el sudor. Proseguimos nuestro camino y enseguida llegamos al pueblo de Albinyana, al final del pueblo había una fuente en la cual aproveche para limpiarme la herida de la rodilla y beber un poco de agua. Seguimos un tramo por la carretera y enseguida nos desviamos hacia la derecha para subir hacia la ermita donde estaba el avituallamiento, cuando empezamos el camino le comente a Xavi que en algún sitio de la subida nos encontraríamos a Xavier Capdevila el fotógrafo de la Feec haciendo fotos. Efectivamente cuando ya nos quedaba muy poco para llegar a la Ermita nos encontramos con Xavier, proseguimos y enseguida llegamos a la ermita de Sant Antoni. Allí nos llevamos una sorpresa ya que nos encontramos a Merce y Josep Carrera, nos extraño encontrarlos allí ya que ellos llevan siempre un ritmo muy fuerte. En el avituallamiento había de todo, agua, coca cola, aquarius y mini bocatas. Aprovechamos que los Aquarius estaban fresquitos y nos trincamos 2 cada uno, acto seguido nos pusimos de nuevo en marcha siguiendo la estela de Merce y Josep. Un pequeño sendero nos condujo a una pista, llaneemos un rato y después hicimos una pequeña subida. Llegamos a una nueva pista la cual era bastante larga y nos hacia caminar como si nos dirigiéramos hacia el horizonte, giramos de nuevo a la derecha y tras una pequeña subida pasamos junto a una casa en ruinas. Ahora tocaba bajar, con el pueblo a lo lejos encaramos la bajada trotando. 
Caminando hacia el horizonte.
Bajando hacia Masarbones.
Llevábamos un buen ritmo y los kilómetros pasaban sin darnos cuenta, tras un buen rato bajando llegamos a una especie de carretera que nos condujo hasta el pueblo de Masarbones. Al parecer todos los pueblos por esa zona tienen unas rampas considerables y este no iba a ser menos, al final de la subida llegamos a una pequeña plaza en la cual estaba situado hace 2 años un avituallamiento. Aunque no había avituallamiento, lo que si que había era una fuente que nos fue muy bien, el calor estaba apretando de lo lindo y un poco de agua fresca se agradecía.
Proseguimos la marcha y cogimos un camino bastante fácil de caminar, allí nos encontramos con Marcos y una compañera, nos adelantamos un poco pero a los pocos kilómetros llegamos al pueblo de Masllorenç.  El avituallamiento estaba situado en una pequeña plaza donde había una fuente. Estábamos fritos del calor que estábamos pasando, así que la fuente fue muy bien para remojarnos la cabeza.  Allí nos encontramos con dos compañeros más del club los dos Ángel, ahora nos habíamos juntado un buen grupo del CEI, ya que Marcos y la compañera ya habían llegado. Cuando estábamos saliendo del pueblo nos encontramos por sorpresa a la familia de Esteve, habían ido a darle una sorpresa ya que era su cumpleaños. A todos nos supo mal porque no nos habíamos acordado y no lo habíamos felicitado, nos despedimos de la familia y proseguimos nuestro camino. Atravesamos unos campos y pasamos por una pequeña urbanización, cruzamos por encima de la autopista y tras pasar por un depósito de agua encaramos una subida corta pero intensa debido al calor que nos estaba pegando. Tras la subida cogimos un sendero que nos llevo hasta una extenso viñedo, tras atravesarlo llegamos al siguiente puesto de avituallamiento Mas d’en Bosc. 
Martí y Xavi Torrijos llegando al pueblo de Mas llorenç
Atravesando un extenso viñedo
Un pequeño pueblo que quedaba invadido por los participantes y miembros de la organización de la marcha, al sentarme para comer algo los de la cruz roja que había allí me vio la herida de la rodilla e insistieron en curármela. Mientras yo comía una chica me curo la herida, hicimos una parada bastante larga para poder recuperar energía. Nos quedamos solos Torrijos y yo ya que los compañeros habían tirado hacia delante, nos enfrentábamos a la parte más dura de la marcha la cresta que llevaba hacia el Montmell. Íbamos subiendo a buen ritmo y pasando a bastante gente, pero de repente vi que Xavi se iba quedando atrás. Me dijo que no tenía buenas sensaciones y que tirara solo hacia delante, me sabía mal pues siempre solemos acabar juntos las marchas y normalmente soy yo el que sufro para seguir su ritmo. Yo me encontraba bien pero iba haciendo poco a poco para ver si Xavi se recuperaba, por momentos parecía que lo haría pero de repente en una subida se quedo muy descolgado y yo tire hacia arriba. Me espere en la cima y le dije que no me podía ir sin despedirme en condiciones, nos fundimos en un abrazo y yo puse la directa. Marcos apareció con la compañera y tiraba delante de mí pero lo que me sorprendió fue como me paso María Milla de mi club. Paso como un cohete saltando las piedras cual cabra montesa, antes de llegar a la pista que conducía a la iglesia donde estaba el avituallamiento, tuve que bajar por una bajada bastante técnica equipada con cuerdas. Una vez en la pista me puse a trotar y rápidamente llegue a la iglesia de Sant Miquel. Allí me encontré con Marcos, la compañera y María.
Atravesando la cresta que conducia hacia el Montmell.
El Montmell al fondo y la iglesia de Sant Miquel a los pies.
María salió rápido pero Marcos y la compañera aun estaban allí, decidí que era el momento de pegar un cambio de velocidad ya que venía subida y era mi terreno. Subí hasta la Ermita de Sant Miquel a una velocidad considerable, después encare un tramo técnico de subida donde pase a 4 marchadores. Antes de llegar a la cruz del Montmell me encontré con Ángel. Prácticamente llegamos juntos a la cruz así que aproveche y le dije que me hiciera una foto, en ese momento me volvió a pasar María. Proseguí mi ascenso hacia la Talaya del Montmell y antes de llegar me encontré con Martí, llegamos juntos a la cima. 
En la Creu del Montmell.
En la Atalaya del Montmell con el compañero Martí.
En la bajada pensaba que Martí andaría más rápido que yo, ya que a él se le dan mejor las bajadas. Al parecer andaba cansado y yo baje un poco más rápido, la bajada de la Talaya la han cambiado con respecto a la última vez que hice la marcha. Una sucesión interminables de senderos que atravesaban un espeso bosque y en los cuales pude trotar en algunas zonas y caminar rápido en otras, maría había bajado a gran velocidad pues yo a pesar de ir bastante rápido no era capaz de darle alcance. Después de los senderos vino una pista larguísima que me condujo hasta el avituallamiento situado en Torrossolla, estaba situado al lado de una casa en ruinas y había unos voluntarios muy simpáticos. Comí algo me tome un vaso de coca cola y de nuevo en marcha, Salí del avituallamiento y cogí un sendero bastante guapo hasta llegar a una pista. Seguí la pista que primero llaneaba pero tras cruzar una carretera se iniciaba una subida, la subida era por pista cosa que me permitió ir bastante rápido subiendo. Después de una pequeña bajada por pista y de hacer un buen rato que no veía a nadie, en un tramo de viñas me he encontrado con 8 marchadores. Poco a poco he ido avanzándolos a todos, al llegar a la cima de la subida a comenzado una bajada por pista que me ha llevado hasta el avituallamiento de Selma. Selma es un pueblo abandonado y en un claro estaba situado el avituallamiento, al poco de estar allí han comenzado a llegar marchadores que al parecer habían apretado en la bajada. 
El pueblo abandonado de Selma.
Desde Selma ya quedaban 8 kilómetros para el avituallamiento fuerte de la marcha, me puse en marcha siguiendo a un grupo de 2 chicos y una chica. Los seguía bastante cerca pero poco a poco se me iban distanciando ya que estaba oscureciendo y perdía la visión de por donde tenía que ir, tras pasar una granja ya casi no se veía pero a lo lejos ya podía divisar las luces de Aiguaviva. Llegue al pueblo justo cuando más oscuro estaba, llegar al avituallamiento me costó un poco ya que tenían un foco que daba justo a la altura de los ojos y apenas podía ver donde tenía que pisar. Una vez en el avituallamiento me encontré que allí estaban Merce, Josep y Ángel, me alegro mucho verlos allí pues se acercaba el tramo nocturno y veía la oportunidad de poder unirme a ellos. Poco a poco fueron llegando más compañeros y llegamos a formar un grupo de 6 compañeros del CEI, después de haber comido y repuesto líquido me cambie los calcetines y les comente a Merce y Josep que intentaría seguir su ritmo. Cuando nos íbamos a poner en marcha llego Oriol y nos dijo que venía con nosotros, el no paro a comer nada pero decía que no tenía ganas. 

Proseguimos y cogimos una larguísima bajada primero por sendero muy pedregoso y después por pista, el ritmo de Merce, Josep y Oriol era muy alto y me costaba seguirles. Aun así mantenía las distancias, por detrás venían los dos Ángel a pocos metros. Acabo la bajada e hicimos un tramo de subida por pista en el cual disminuimos un poco el ritmo, pero aun así manteníamos una velocidad alta. Así casi sin darnos cuenta llegamos al control de Mas de bartomeu, aquí hace dos años me encontré a Ramonet vomitando y diciendo tonterías de las suyas jajaja. Marcamos y proseguimos la marcha, ahora tocaba pista y en bajada. El ritmo de Merce y Josep era de paso rápido así que no me preocupaba perderlos, pero de repente aceleraron y se pusieron a trotar. Poco a poco los iba perdiendo de vista pero iba con Oriol, pero de repente el también acelero y me quede solo. Veía a mis compañeros a lo lejos, pero en bajada era incapaz de seguirles. Por suerte vino una subida de unos 2 kilómetros y pude acelerar mi ritmo, los compañeros se habían distanciado bastante pero enseguida llegue al control y vi que allí estaban. En el avituallamiento había un grupo de jóvenes con mucha alegría, también nos encontramos con 2 chicas y 2 chicos más que estaban allí descansando. Tocaba tramo de bajada hasta el siguiente punto, pero nadie dijo que fuera fácil, los primeros 2 kilómetros eran por un sendero muy técnico y empedrado en el cual Merce, Josep y Oriol se volvieron a distanciar. Después llegue a una especie de campos que atravesé y me metí por un sendero, el sendero  pasaba junto a un vallado de una casa. Cuando estaba pasando una jauría de perros se puso a ladrar en forma amenazante, por suerte no salieron y aquello no paso de un susto. Llegue al pueblo de la Torregassa y cuando estaba a punto de salir del pueblo me encontré con los compañeros, seguimos juntos atravesando una serie de campos de cultivo y llegamos al avituallamiento de la Casa Murada. Este avituallamiento es conocido por los buenísimos donuts que hay, estaban tan buenos que me comí dos.

Proseguimos la marcha y tras atravesar una pista que discurría por entre campos, nos metimos en otra que iba paralela a la autopista durante un buen rato. Al salir de ese tramo la pista volvía hacia dentro y bordeaba una casa, justo al pasar la casa y llegar cerca de un depósito de agua no pude más y tuve que parar. Me había entrado un apretón por los donuts y mis compañeros no paraban ni a mear, les dije que allí nos despedíamos ya que si cuando me paraba a mear me sacaban un buen trozo imagínate después de una parada larga. Después de la técnica larga me puse de nuevo en marcha, para hacer más ameno el camino puesto que iba a ir solo me puse el mp3. Proseguí por la pista y después de pasar un tramo donde me lie un poco con las señales, inicie un sendero en el cual pude acelerar bastante el ritmo. Volví de nuevo a un tramo de pista y de repente me encontré con los compañeros que venían de frente, al parecer se habían equivocado y habían seguido rectos en un desvió. Volvíamos a ser un grupo y continuamos por una especie de riera por la cual costaba bastante caminar debido a las piedras. Casi sin darnos cuenta llegamos al control de la Papiola, en teoría solo nos quedaban 300 metros de subida. Empezamos la subida por una pista cimentada, la dejamos y cogimos un tramo de bajada. A partir de allí ya empezaba lo bueno, el camino se inclinaba considerablemente y lo que es peor Merce , Josep y Oriol ponían la directa. Qué manera de subir, por suerte las subidas se me dan bien y podía seguir a mis compañeros bastante de cerca. El tramo hasta el siguiente control no acababa con aquella subida,  cuando acabo la subida llaneamos pero no lo hicimos por un camino fácil. Nos toco llanear por un camino muy empedrado en el cual pasamos junto a una escultura del club excursionista de la Lira Vendrellenca. Después venia la bajada, menuda bajada más técnica. 
Mis compañeros demostraron una vez mas lo bien que se les da bajar y me volvieron a dejar atrás, yo era incapaz de bajar más rápido porque iba pendiente de donde colocar los pies. Tras la bajada llegue al control, ya solo era cuestión de seguir un buen ritmo y pronto estaría en el Vendrell. Después de un sendero en el que pude bajar a gran velocidad, adelante a una pareja y después llegue a una pista. La seguí un rato y justo pasar junto a una casa un perro me dio un susto de muerte, acelere el ritmo de tal manera que al llegar a un cambio de sentido casi me caigo al suelo. Por suerte no me caí y pude seguir la marcha, este nuevo cambio de camino me llevo a una especie de riera. Proseguí por la riera a buen ritmo, cuando de repente me paso un tío corriendo. Los típicos que van fundidos en la subida y cuando llega la bajada aprietan el culo. Después de un buen rato en la riera llegue a las calles del Vendrell y enseguida a la Lira Vendrellenca. Allí estaban los compañeros que hacia 5 minutos que habían llegado, al final no me sacaron mucha distancia. Me fui para las duchas y después de ducharme estuve comiendo algo, llego Josepa la mujer de Emili y le pregunte si sabía si Xavi Torrijos iba con él. Me dijo que no pero que no andaban muy distanciados, al poco rato llego Emili, Martí i Eugeni, y al poco llegaron Marcos, la chica que iba con él y Xavi Torrijos. Espere a que Xavi se duchara y después nos fuimos para casa con el deber cumplido

85 kilómetros

2621 Metros de desnivel positivo

2621 Metros de desnivel negativo

5142 Metros de desnivel total acumulado

16:03 horas

En conclusión, me he encontrado muy bien físicamente. Últimamente en las marchas sufría bastante en las subidas, pero esta vez he ido perfecto. Ha sido una pena no poder acabar con mi inseparable compañero Xavi Torrijos, pero he podido compartir kilómetros con dos pedazos de corredores como son Josep y Merce. También comprobar que Oriol y María están en una forma autentica, al llegar a casa me entere que muchos compañeros lo dejaron en Aiguaviva y que algunos como Pedro, Fermi Bernardo, Miquel y Esteve los tuvieron que cortar por la fuerte tormenta que cayó. Esperamos que eso no haya sido impedimento para que nuestro club se proclame campeón de Catalunya por entidades un año más. Agradecerle a los compañeros su compañía y a mi mujer que me dejara ir a la marcha.


viernes, 1 de agosto de 2014

SORTIDA DEL CEI AL MONTE PERDIDO

Desde pequeño he ido a veranear al pirineo aragonés, así que cuando me entere que el CEI organizaba una salida para subir al Monte Perdido decidí apuntarme. Siempre había querido subir al Monte Perdido, lo máximo que había hecho era subir al Lago Narboré desde el valle de Pineta.
La aventura comenzó el sábado por la mañana, Vicente me paso a recoger y fuimos hasta Sant Cugat lugar de encuentro con el resto del grupo. Nos distribuimos en coches y nos pusimos en marcha rumbo al pirineo, hicimos un par de paradas para descansar un poco. A las 13:00 horas llegamos a Torla y cogimos el autocar que nos subiría a la pradera de Ordesa. Hace años se podía subir hasta allí en coche, pero debido a la masificación en los meses de verano solo se puede acceder al parque en autocar.
Llegamos a la pradera y después de coger las mochilas nos pusimos en marcha enseguida, que recuerdos atravesar el agradable paseo que discurre paralelo al rio Arazás. Después de un pequeño incidente, me caí intentando hacer una foto ya que tropecé con una piedra mientras iba caminando de espaldas jejeje. El camino a seguir es llano en su inicio y va resiguiendo el GR-11, después de una zona que subía ligeramente llegamos a la primera de las cascadas que se pueden observar (la Cascada de Arripas) el grupo se había dividido debido al diferente andar de cada uno, pero estuvimos esperándonos a que llegaran todos. 
Cascada de Arripas
Proseguimos nuestro camino y después de una zona que subía con más dureza y atravesar el bosque de hayas, llegamos al desvió hacia las cascadas de la Cueva y del Estrecho. Mis compañeros no se desviaron para ir a ver las cascadas, pero yo no podía volver a Ordesa y no ir a deleitarme con semejante espectáculo de la naturaleza. La cascada de la Cueva estaba bastante cerca del desvió, pero la del Estrecho estaba algo más alejada. Para volver lo hice por un sendero que subía con una inclinación considerable, al salir del sendero había sobrepasado a todos mis compañeros y tuve que esperar a que llegaran. 
Cascada de la Cueva
Cascada del Estrecho
Proseguimos el camino y un poco más adelante decidimos pararnos a comer aprovechando una cueva natural que formaban las rocas del camino, después de comer proseguimos nuestro camino y llegamos a las Gradas del Soaso. Una serie de pequeños saltos de agua que forman una especie de gradas, el camino discurre paralelo y permite observar diferentes perspectivas. Pasadas las Gradas del Soaso entramos en el espectacular Circo del Soaso, cumbres majestuosas nos rodeaban y una sensación de libertad invadía nuestros cuerpos. He subido infinidad de veces hasta allí, pero la belleza del lugar me sorprende una y otra vez. Durante la subida hasta allí habíamos visto gente, pero al llegar allí aquello parecían las Ramblas. 
En las Gradas de Soaso
Entrando en el espectacular Circo de Soaso
 Entre charla y charla y casi sin darnos cuenta llegamos a la imponente cascada de la Cola de Caballo, yo me separe un pelín del grupo y me fui hasta los pies de la cascada para hacerme una foto. Volví con mis compañeros y nos hicimos una foto grupal junto a un puente metálico, proseguimos nuestro camino hacia el Refugio de Goriz encarando el sendero que llevaba hacia el paso de las clavijas. Eran unos 500 metros hasta el paso de las clavijas pero eran realmente inclinados, era la primera vez que me enfrentaba a este paso y no sabía lo que me encontraría. Hay que escalar un poco pero está muy bien equipado con cadenas, lo más costoso era avanzar con el peso de la mochila a la espalda. Hicimos una buena labor de grupo ayudándonos unos a otros e indicándonos por donde era mejor progresar, una vez todos pasamos las clavijas proseguimos nuestro camino.
Cascada de la Cola de Caballo
Seguimos un sendero que iba ganando altura progresivamente hasta que llegamos al Refugio de Goriz, un refugio enclavado en un replano en medio del valle y rodeado por los imponentes Monte Perdido y el Cilindro de Marboré. Buscamos un buen sitio donde plantar la tienda y nos instalamos, yo no llevaba tienda así que me toco compartirla con Santi. Después de montar la tienda nos reunimos para hablar un rato, mientras estábamos hablando vimos que se acercaba un helicóptero. Primero sobrevoló por encima de nosotros y enfilo hacia la Brecha de Rolando, después vimos que volvía y aterrizo justo al lado del refugio. Nosotros y un montón de curiosos más nos acercamos para ver que había pasado, al poco del aterrizaje del helicóptero vimos que llegaban un chico y una chica. La chica llevaba un vendaje en una pierna, por lo visto habría tenido alguna caída y estuvieron prestándole atención medica.
Campamento junto al Refugio de Goriz
Helicoptero de rescate
A las 20:00h entramos al refugio a degustar una cena a base de lentejas,ensalada,longaniza y postre, muy buena por cierto. Después de la cena intente ponerme en contacto con mi mujer, pero al no poder tuve que pedirle a Juanito que la suya le enviara un mensaje a la mía. Nos fuimos para las tiendas y a dormir, bueno dormir es un decir porque entre el ruido de fuera y la inclinación de la tienda me fue casi imposible.
Las 5:45h suena el despertador y nos preparamos para el ascenso, desmontamos mochilas y dejamos todo lo que pesaba en un hatillo gigante. Nuestro grupo era numeroso pero avanzábamos con energía y mucha alegría, el inicio de la subida era gradual hasta que giramos y encaramos un tramo algo más inclinado. Llegamos a una zona donde tuvimos que escalar y prestarnos ayuda mutuamente, pasado este tramo llegamos a un tramo muy perdedor. Yo me había adelantado con Carmen y seguíamos a un compañero que iba más adelante, ese fue nuestro error pues nos metimos de lleno en un caos de bloques de piedra del que no sabíamos por donde salir. En un pequeño rellano nos dimos cuenta que el camino bueno a seguir estaba mucho más abajo, decidimos descender hasta allí dejándonos deslizar por las piedras. Una vez en el camino bueno empezaron otras complicaciones, pequeños neveros que atravesar. Uno de ellos se pasaba sin problemas, pero el otro no me atreví a atravesarlo puesto que yo iba con bambas y resbalaba bastante. La solución para evitarlo era realizar una pequeña grimpada y pasarlo por al lado, cosa que decidimos hacer unos pocos. Cuando llegamos al otro lado nos paramos a esperar al grupo, desde allí informábamos a los que iban llegando cual era el mejor camino a seguir. La afluencia de gente subiendo era enorme, a pesar de ser un tres mil el Monte Perdido es una cima muy transitada. Una vez nos reunimos de nuevo, proseguimos nuestro camino. Un nuevo nevero más largo que el anterior nos esperaba, por suerte estaba bastante pisado y no suponía ningún peligro. Seguimos subiendo con algo más de inclinación y llegamos a una nueva zona de escalada, una vez arriba llegamos al Lago helado. 
Atravesando un nevero
Estábamos a 3000m pero como comenzaban a notarse los rayos del sol, la temperatura era estupenda. Desde allí se podía observar la cima y la tan temida escupidera, al parecer la zona de la escupidera es una de las zonas del pirineo con más accidentes en los meses de invierno. En invierno la nieve se hiela y el que resbala allí es escupido hacia el fondo del valle, en verano no es nada más que una molesta tartera. La verdad es que en la Escupidera quedaba todavía bastante nieve acumulada, los compañeros Vicente y Eduard optaron por ponerse los grampones pero el resto del grupo decidimos subir evitando la nieve. Subimos por el sendero que iba paralelo y llegamos hasta la zona de tartera, la inclinación era considerable y en algunos puntos se hacía bastante complicado avanzar. Tras un buen rato subiendo llegamos a un rellano y nos dispusimos a afrontar el tramo final, nos habíamos quedado solo tres compañeros y el resto iba bastante atrás. Una incómoda zona de nieve y enseguida estuvimos en la cima del Monte Perdido, las vistas desde allí eran espectaculares. Miraras donde miraras podías observar la inmensidad del pirineo, podíamos ver Pineta, el Lago Marboré, el Circo de Soaso, el Circo de Gavarnie, el Circo de Goriz y el Cañón de Añisclo…
En la cima con el Cilindro de Marboré al fondo
Con el Cañon de Añisclo al fondo (paisajes de ensueño)
Poco a poco iban llegando los compañeros y al cabo de media hora aparecieron los dos últimos Merche y Juanito, cuando llegaba Juanito nos acercamos unos cuantos y lo recibimos haciéndole la ola. Comimos algo para reponer fuerzas y comentamos como había ido el ascenso, después nos reunimos todos y nos hicimos una foto grupal en la cima del Monte Perdido (3355m) Iniciamos el descenso y pasamos por la zona nevada algunos con precaución y otros utilizando la técnica del culo a la tierra. La bajada por la tartera fue menos comprometida de lo que había imaginado mientras subía, utilice la técnica de bajar de talón y la verdad es que baje sin problemas. Cuando casi habíamos llegado de nuevo al lago, me di cuenta que María estaba allí. Me pregunte como podía ser que nos hubiera adelantado en la bajada, pero la verdad es que no llego a subir a la cima y yo no me había dado cuenta. En el lago los mas valientes se dieron un baño en pelotas (Fermi Marco y Xavier Lozano) Fermi Bernardo se dio un baño pero tapado y yo me metí en calzoncillos para hacerme una foto graciosa, aunque no tuve huevos de meterme entero y solo metí los pies. La bajada hacia el refugio no tuvo mayores complicaciones que des trepar las zonas de escalada y atravesar las zonas nevadas con precaución, el resto fue sencillo pues sabíamos por donde debíamos ir. Una vez en el refugio aprovechamos para descansar un poco y recargar agua para la vuelta, yo vi que Dani se había duchado y decidí que también me ducharía. El agua de la ducha no estaba fría, estaba helada  jajaja. Una vez todos habían descansado y recuperado fuerzas iniciamos el descenso, fuimos bajando hacia el valle y llegamos a la zona del desvió a las clavijas. Decidimos no bajar por allí y coger el sendero que bordeaba y conectaba con el camino de la senda de los cazadores, el sendero tenia zonas técnicas pero en general estaba bastante bien.
Nos encontramos bastante gente que subía y disfrutamos de una nueva perspectiva de la cascada de la Cola de Caballo, cuando conectamos con la senda de los cazadores hubo dudas entre el grupo. Muchos de ellos desconocían la ruta y no sabían que nos íbamos a encontrar, algunos como María y Juanjo decidieron volver por el camino de abajo. El resto del grupo hizo caso a la recomendacion de Fermi, yo ya sabía cómo era la senda de los cazadores y la idea de volver por allí me parecía muy acertada. La moral del grupo empezó a caer debido al cansancio y a la dureza de la senda, a pesar de su dureza el camino te permite deleitarte con unas espectaculares vistas del Circo del Soaso desde las alturas. Caminar resiguiendo la Sierra de las Cutas y disfrutar de unas vistas inmejorables del Circo de Cotatuero, deleitando a nuestros ojos con el espectáculo de la naturaleza.
Vistas del Circo de Soaso desde la senda de los cazadores
La majestuosidad de las montañas
Después de 2 horas caminando por la senda y con el grupo bastante disperso, llegamos al mirador de Calcilarruego situado a 2000m de altura y con unas vistas espectaculares al Circo de Cotatuero.
Vistas desde el mirador de Calcilarruego del Circo de Cotatuero
Desde allí nos quedaba un vertiginoso descenso de 700 metros de desnivel, el cual hicimos por un espeso bosque y resiguiendo un sendero que serpenteaba continuamente. De no ser por las molestias que me ocasionaba la mochila, se me movía de un lado a otro debido al peso. Hubiera bajado sin problemas, una vez abajo solo había que cruzar el puente sobre el rio Arazás y caminar plácidamente por un camino ancho hasta la Pradera. Allí nos esperaban María y Juanjo, nos sentamos a esperar al resto del grupo y cuando llegaron cogimos el autocar hasta Torla. Nos despedimos en el parquin y hacia casa, después de un fin de semana espectacular.

31,7 kilómetros

2874 metros de desnivel positivo

2822 metros de desnivel negativo                        

5696 metros de desnivel total acumulado

16:28 horas

En conclusión, una salida del club espectacular. Rememorar los tiempos de mi niñez subiendo a Ordesa, disfrutar de la naturaleza en estado puro y practicar el deporte que más me gusta. El grupo que hemos realizado la salida, ha sido un grupo de muy buena gente en el que ha imperado el buen rollo y el compañerismo. Creo que el retorno por la senda de los cazadores fue todo un acierto, a pesar de que algunos componentes del grupo no estuvieran muy de acuerdo debido al cansancio acumulado. Agradecerle una vez más a mi mujer que me dejara asistir a la salida, espero poder llevarla algún día a subir al Monte Perdido es una experiencia que recomiendo a todo el mundo.

lunes, 14 de julio de 2014

ULTRA MITIC ANDORRA

Cada año me apunto a una carrera que es el gran reto de la temporada, este año al no cogerme en la Ultra Trail del Montblanc decidí apuntarme a la Andorra Ultra Trail Vallnord. Allí se disputan la Ronda dels Cims 170km, La Ultra Mitic 112km, la Celestrail 83 km, la Marato dels Cims 42,5km y la Solidaritrail 10km.La carrera a la que me apunte era la Mitic, es una carrera que da la vuelta a Andorra, pasando por el punto más alto el Comapedrosa (2942m) así como por otros picos emblemáticos.

La aventura empezó el viernes cuando después de salir de trabajar, mi mujer me recogió y subimos hacia Andorra. Al llegar al hotel recogí el dorsal y las bolsas de corredor que me había dejado Ramón en la recepción, comienzan los primeros nervios. ¿Que poner en las bolsas, me llevo la camiseta térmica puesta o no?  Resuelto los primeros problemas, cogemos el coche y para Ordino que era donde salía la carrera. Mi mujer (Cristina) y una amiga (Ana) me acompañaron, cenamos con los compañeros Xavi, Natalia, Ramón, Xavi Torrijos, Susana (mujer de Torrijos) y su hija Nuria. Acabada la cena nos dirigimos hacia la salida, antes de entrar en el recinto cerrado de la salida nos despedimos de los familiares y nos preparamos para empezar la carrera.

Batucada y ambientazo en la zona de salida, un reloj indicaba las horas que se llevaban de carrera en la Ronda dels Cims (carrera larga de 170 km) la verdad es que impresionaba ver el tiempo que llevaban caminando los compañeros y las que aun les quedaban.
Con los compañeros del CEI
Justo antes de dar la salida, tiraron fuegos artificiales y la emoción y los nervios empezaban a aparecer. Justo acabar los fuegos dio inicio la carrera, la gente salió a darlo todo y enseguida nos quedamos los últimos. Xavi, Natalia y Ramón se fueron hacia adelante, Miquel, Esteve, Torrijos y yo nos quedamos formando equipo. Reseguimos la carretera unos 900 metros y después nos desviamos por un camino, caminábamos en las pequeñas subidas y trotábamos en bajada y llano. Así casi sin darnos cuenta llegamos al pueblo de La Cortinada, aquí entramos en la ruta del Ferro (antiguo camino que seguían los mineros cuando entregaban el mineral a las forjas) Seguíamos siendo los últimos y llevábamos a los escobas enganchados, eso no nos preocupaba y disfrutábamos de los primeros kilómetros de la Ultra. Así llegamos a LLorts y nos encontramos con las aclamaciones del público que había venido a animar a los corredores, justo después de cruzar el pueblo empezaba lo bueno.
Dejamos el camino ancho y entramos en un sendero que picaba hacia arriba, los primeros 2 kilómetros eran realmente inclinados y Torrijos se distancio de nosotros. Quedábamos Miquel, Esteve y yo solos ante el peligro, Miquel iba que tiene mucha experiencia en grandes distancias nos iba marcando el ritmo. La verdad es que cogimos un ritmo muy cómodo y subimos bastante bien, después de los primeros kilómetros el camino se suavizaba un poco mientras atravesábamos un frondoso bosque. De vez en cuando iba mirando hacia el lateral y veía la altura que íbamos cogiendo, a medida que íbamos subiendo el frio se hacía notar. Al finalizar el bosque y ya a una altura de 2237 metros, llegamos al Estret de l’Angonella. Lástima que fuera de noche, ya que el sitio por donde estábamos pasando debía de ser espectacular. Nos disponíamos a atacar el tramo final de la subida, dejamos el sendero agradable de pisar y lo cambiamos por una subida muy técnica por una senda rocosa. La pendiente se acentuaba fuertemente, llegamos a realizar tramos de hasta un 15%. Durante la subida adelantamos a dos corredores, un chico y una chica y también vimos a dos corredores que se daban la vuelta y volvían a Llorts. Una vez arriba iniciamos una cresta herbosa, acompañados por la luz de la luna que iluminaba bastante.
Acabada la cresta empezamos la bajada, menuda bajada que nos hicieron hacer. Una pendiente súper pronunciada en la que debíamos vigilar para no resbalar, así llegamos hasta un control de paso. Continuamos por una senda pedregosa durante un buen rato, después entremos en un frondoso bosque para llegar a graneros de pasto de montaña ( las Bordas dels Prats Nous) tomaron nota de nuestros dorsales y continuamos por el interior del bosque. El camino hacia el refugio del Pla de l’Estany se estaba haciendo larguísimo, íbamos a buen ritmo pero el sendero no era llano. De repente en el silencio de la noche, escuchamos como se acercaba alguien corriendo, efectivamente el primer clasificado de la carrera Celestrail nos estaba adelantando. La Celestrail es otra modalidad de la Ultra de Andorra, seguimos nuestro camino y pasados unos 10 minutos comenzaron a aparecer corredores. Poco a poco nos iban adelantando las maquinas del Celestrail, iban bastante seguidos unos de otros y solo el primero llevaba una tiempo de margen. Gracias a esto el camino se nos hizo más ameno, y casi sin darnos cuenta llegamos al refugio. Primer avituallamiento de la Ultra, se había hecho esperar y lo pillamos con muchas ganas. Había de todo, fuet, queso, agua, isotónico, agua con gas, caldo caliente, la verdad es que había donde elegir.
Antes de proseguir y afrontar la subida hacia la cima de Andorra, llegaba el momento de protegerse contra el frio. Nos tocaba un duro ascenso y los ánimos estaban a tope, afrontábamos 880 metros de desnivel positivo en 3 kms. El inicio de la subida era progresivo y por terreno bastante bueno, Esteve tiraba por delante pero Miquel y yo no perdíamos distancia. Poco a poco el terreno bueno desaparecía y daba paso a bloques de piedra y tartera, la pendiente se iba inclinando y la niebla caía sobre nosotros. Se nos hacía difícil seguir el camino correcto puesto que el terreno era muy técnico, íbamos subiendo a un ritmo suave pero se nos estaba haciendo muy dura. Tras un buen rato subiendo le pregunte a Esteve (el llevaba un reloj que marcaba desnivel) cuanto llevábamos subido. Me dijo que llevábamos 300 metros, se me había hecho durísima la subida y aun me quedaban 580 metros. Seguimos subiendo regulando nuestras fuerzas, cuando de repente a lo lejos vimos una luz. Cuando ya casi habíamos llegado a la luz, nos dimos cuenta que eran nuestros compañeros. Natalia que había tenido una mala experiencia hacia un mes en la Ultra de la Emmona, lo estaba pasando muy mal con el frio. Entre todos la convencimos de que debía continuar, estábamos allí para acompañarla y ayudarla si tenía algún problema. La verdad es que el frio era considerable, pero el único que no tenia frio era Miquel que subía en manga corta (que machote) quedaba poco para la cima, pero la subida se iba endureciendo a cada paso que dábamos. La pendiente era del 30% y dar un paso costaba una barbaridad, el terreno resbalaba muchísimo y me llegue a caer en subida cosa que no me había pasado nunca, por suerte me agarre a una roca para no seguir cayendo hacia abajo. Así paso a paso, llegamos a la Collada del Forat de Malhiverns) aun nos quedaba un tramos de subida muy técnica e inclinada para llegar a la cima del Compedrosa. Una vez arriba era una pena que fuera de noche, la vista desde allí debía de ser espectacular. Estábamos en la cima más alta de Andorra 2942metros, tocaba iniciar la bajada. 
El primer tramo de bajada era infernal, muy rocoso y resbaladizo y de muy mal pisar. Después se convertía en una senda pedregosa que en algunos puntos tenia pequeñas capas de nieve, seguíamos en grupo pero algunos compañeros bajaban mejor que otros. Llegamos a una zona donde había que atravesar una extensión considerable de nieve, por suerte la nieve estaba bien y pudimos avanzar sin problemas. Al salir de esa zona llegamos a un punto donde había un tío de la organización, nos advirtió de que quedaban 200 metros de nieve pero que fuéramos con mucho cuidado pues resbalaba mucho. Natalia también sufre en las bajadas muy técnicas, así que le dije que se pusiera detrás mío y pisara donde yo había pisado.  Los primeros metros los hicimos bastante bien, pero después la bajada se inclinaba bastante y además comenzaba a resbalar una barbaridad. Para postre íbamos paralelos a un pequeño lago, así que un resbalón podía llevarnos de cabeza al agua. Optamos por ir alternando el culo a tierra con pasar por pequeñas regateras, así llegamos al final de la nieve. Durante la bajada habíamos bordeado el Estany Negre y las balsas del estany Negre, atravesamos un torrente, y en un tramo de la bajada me pegue un resbalón considerable golpeándome el brazo. Me encontraba fundido físicamente y me estaba quedando sin fuerzas, suerte que tras una pequeña subida llegamos al refugio de Comapedrosa.
Yo tuve que ir al lavabo porque el estomago me estaba molestando y necesitaba vaciar un poco los excesos, cuando regrese cogí comida para reponer energías. Los compañeros querían seguir enseguida, yo les dije que necesitaba media hora para recuperarme. Me dijeron que eso era demasiado tiempo, que intentara recuperarme durante el camino. Les pedí 5 min para comer algo y nos pusimos en marcha, todavía me encontraba bastante flojo así que me quede cerrando el pelotón. Decidí hacer alguna foto para no pensar, suerte que el primer tramo era bastante llano. Después la subida era bastante empinada sobre un camino pedregoso, los compañeros iban tirando y yo subía a mi ritmo. Natalia se quedo conmigo durante toda la subida, me iba animando y diciéndome que seguro que me recuperaría. Casi sin darme cuenta estaba en la cresta de la Portella de Sanfons, las vistas eran espectaculares y mis ánimos empezaban a cambiar. 
Subiendo hacia la Portella de Sanfons
Paisajes espectaculares.
Tremendas montañas.
Me encontraba mucho mejor y podía aumentar un poco el ritmo, Xavi y Natalia salieron muy rápido, Esteve y Torrijos iban un poco más adelante y Miquel y yo cerrábamos el equipo CEI. Proseguimos por una pendiente descendente disfrutando de las vistas, después una pequeña subida y llegamos al Port Negre. A Xavi y Natalia ya no los veíamos, pero Torrijos, Esteve, Miquel y yo volvíamos a estar juntos. Bordeamos la cresta y nos dirigimos hacia la vertiente sur, el camino se estrechaba y era bastante inclinado hasta llegar a la carretera. Reseguimos la carretera unos 300 metros y llegamos al Puerto de la Botella, allí recobramos energías y nos dispusimos a continuar. Ya podíamos guardar los frontales y quitarnos ropa de abrigo, bueno Miquel no se podía quitar nada, porque había pasado toda la noche en manga corta (eso que hizo bastante frio)  seguimos nuestro camino e iniciamos un tramo bastante tranquilo de pequeñas subidas y bajadas que nos llevaron hasta la Collada de Montaner.
Vistas desde la Collada de Montaner, fronteriza con Francia.
Caminamos un rato por la frontera hispano-andorrana, después hicimos un tramo bastante lago de llano resiguiendo un sendero. Coincidimos con un chico que hacia la Celestrail, y un chico de Singapur que hacia la Mitic. El chico de Singapur se quedo sorprendido cuando nos vio ponernos a los 4 del equipo CEI hacer una parada técnica (mear) después el Miquel se puso a hablar con él en ingles, menuda brasa le dio durante el camino jajaja. Llegamos a un control de paso y la carrera se bifurcaba, los de la Celestrail bajaban y nosotros subíamos hacia el Bony de la Pica. El primer tramo de subida era durísimo y por un bosque, los compañeros volvían a distanciarse pero yo prefería subir a mi ritmo. Después la subida era más progresiva en los rododendros y después sobre hierba, llegamos a la cresta y la bordeamos disfrutando de unas vistas que deleitaban a nuestros ojos. Casi sin darnos cuenta llegamos a la cima, una vez allí los primeros metros de bajada nos indicaban a lo que nos íbamos a enfrentar. 
La Margineda desde el Bony de la Pica.
Vistas espectaculares desde la Cresta.
Llegamos a un control de paso y nos avisaron que fuéramos con mucho cuidado, una bajada de 1,5 kilómetros muy técnica por una canal. En algunos tramos de la bajada la pendiente era considerable, en otras zonas habían colocado cadenas para ayudarnos a bajar. Pasado la bajada técnica pensábamos que lo más difícil ya había acabado, nos equivocábamos claramente. Nos endinsamos en un bosque e iniciamos un vertiginoso descenso, los compañeros se me habían distanciado porque yo me había encontrado con una chica que me había hecho tapón en la zona de las cadenas. Intentaba ir lo más rápido posible pero la bajada era bastante fuerte, el sendero muy estrecho y el terreno repleto de raíces y zonas súper resbaladizas. Si eres bajador ese tramo lo haces rápido, pero yo a pesar de bajar todo lo rápido que podía era incapaz de ponerme a correr allí. Conseguí engancharme a Torrijos, pero Esteve y Miquel se habían distanciado bastante. Pasamos por la aldea de Aixàs una propiedad privada donde vive una familia, después de atravesar unos campos hicimos una pequeña subida hasta el Coll Jovell. Quedaban 600 metros de bajada y se nos hicieron eternos, el camino había mejorado bastante pero nosotros continuábamos caminando para no desgastarnos en exceso. Al llegar a la Margineda nos encontramos con la mujer e hija de Torrijos y un amigo, proseguimos y unos metros más arriba estaba el avituallamiento.
Inicio del descenso.
Bajando por la canal.
Llegando a la aldea de Aixàs.
Allí estaban todos los compañeros, Ramón llevaba allí 1 hora descansando y Xavi y Natalia estaban a punto de salir. Nos dijeron que la Tia Treking ( otra compañera del club) lo había dejado allí a pesar de haber llegado 3 horas antes, quizás como hizo la Nuria-Berga la semana anterior había pagado el esfuerzo. Aproveche el avituallamiento para cambiarme calcetines y gallumbos, después comí y bebí en abundancia para recuperar fuerzas. Antes de llegar a la Margineda estaba pensando en dejarlo porque había sufrido mucho, pero al salir de allí mis ánimos habían cambiado ya que me encontraba muy bien. Proseguimos nuestro camino y atravesamos el puente románico de la Margineda el punto más bajo de la carrera, hicimos un tramo de 800 metros totalmente llano y giramos hacia la derecha para coger una subida por el bosque. Miquel se puso delante y marco un ritmo tranquilo pero muy constante sin apenas parar, la subida era realmente dura. Subía y subía por un bosque, poco a poco íbamos avanzando estuvimos una hora sin parar ni un segundo a descansar hasta que llegamos a un pequeño puerto. Desde allí podíamos apreciar la vista sobre Sant Julia y a lo lejos España, bajamos ligeramente, un pequeño trozo llano y llegamos a los graneros de els Cortals de Manyat. 
Vistas de SanJulia y España desde el puerto.
Allí el calor era considerable y aprovechamos un pequeño abrevadero para beber y refrescarnos, nos avisaron que nos quedaban unos 400 metros de subida. Menudo tramo de subida, hasta 3 tíos se daban la vuelta durante la subida. El terreno no era técnico pero la inclinación era considerable, pensábamos que llegábamos al final de la subida pero aun nos quedaba un buen tramo. El camino se suavizo y había tramos llanos, un ligero ascenso y llegamos al refugio de Prat Primer. Torrijos y yo estábamos sufriendo bastante pero aun seguíamos animado, aprovechamos un nuevo abrevadero para reponer líquidos antes de encarar el último tramo de subida. Primer tramo de subida suave por zona herbosa, después se volvía un camino muy inclinado y pedregoso hasta coronar el Coll de Bou Mort. Iniciamos una bajada rápida por un sendero pedregoso, después se suavizaba y coincidíamos en el tramos con los corredores de la Ronda dels Cims (vaya maquinas) casi sin darnos cuenta llegamos al refugio de Claror. 
Bajando hacia el refugio de Claror
Salimos del refugio con la mente puesta en el siguiente avituallamiento aunque aun nos quedaban 12 kilómetros, un primer tramo de bajada, después cruzamos un rio e hicimos una pequeña subida sobre senda rocosa. Llegamos a un magnifico lago el Estany de la Nou (algunos andorranos dicen que se trata del más bello de Andorra) pequeña bajada, nuevo rellano, nuevo arroyo y llegamos al refugio de Perafita. 
Estany de la Nou.
Tocaba hacer una subida de 200 metros, pero menuda subidita. Primer tramo de subida bastante dura en el bosque, después se suavizaba y así llegamos a la Collada de Maiana. Frente a nosotros se encontraba el Valle del Madriu nombre del rio que esta al fondo del valle (declarado patrimonio mundial por la UNESCO) una bajada bastante larga y pronunciada por bosque y llegamos a un control de paso. Atravesamos el Madriu por una pasarela de troncos e inciamos la travesía del Madriu, un camino sombreado que iba siguiendo el rio. Íbamos en grupo y subíamos a un ritmo suave, poco a poco íbamos ganando altura. Llegamos a una zona de pequeños lagos donde teníamos a las vacas como compañía, tras bordear uno de esos lagos por fin vimos el refugio de L’Illa que toma su nombre del lago que tiene justo encima. 
Resiguiendo el rio Madriu.
El valle del Madriu.
Parajes de ensueño durante el ascenso.
En el refugio aprovechamos para tomarnos caldo calentito y comer un poco de pasta, Xavi y yo habíamos decidido que cuando llegáramos a les Bordes d’Envalira lo dejaríamos. A pesar de estar bien físicamente ya no estábamos disfrutando de la ultra, les dijimos a los compañeros que tiraran pero justo decir eso entro un tío de la organización al refugio. Nos dijo que para salir de allí debíamos salir en grupos de tres personas como mínimo, además nos advirtió de que hacia frio y debíamos abrigarnos. Decidimos entonces que continuaríamos con los compañeros, nos pusimos ropa de abrigo y nos dispusimos a continuar. Todos íbamos abrigados, incluso Miquel a pesar de no tener frio había hecho caso de las advertencias. Bordeamos el Estany de l’Illa con una pendiente ligera, después el camino se iba endureciendo y la subida se convertía en una autentica pared vertical. Me encontraba bien y me puse en cabeza, Torrijos me seguía de cerca pero Miquel y Esteve se estaban quedando atrás. El ritmo que llevaba no era excesivamente fuerte, pero el desnivel sí que era cada vez más fuerte. Después de un bien rato subiendo llegamos a la cresta, el camino se suavizaba pero ahora pedíamos de vista las señales. El sendero estaba poco marcado y las señales apenas las podíamos ver, a duras penas llegamos a la cima de la Collada de Pessons. Lástima que fuera de noche ya que desde allí dicen que hay una vista espectacular, con una visión periférica de 360 grados admirando un rosario de lagos Andorra y Francia a lo lejos. Iniciamos la bajada y Esteve y Miquel se nos adelantaron, larguísima y muy técnica bajada por un sendero muy pedregoso. Al final de la bajada llegamos al circo dels Pessons, un valle inmenso en el que los lagos se iban sucediendo. El sendero era muy técnico y nuestros tobillos sufrían la crudeza del terreno, el ritmo que llevaba Esteve era muy rápido y se sentía muy cómodo por el terreno granítico. El valle se me estaba haciendo interminable y las señales eran difíciles de encontrar, el terreno se volvía cada vez más abrupto con piedras, agujeros, riachuelos, terreno pantanoso, hubo un momento que tuve hasta alucinaciones puesto que me pareció ver a una persona haciendo de control. Lógicamente cuando llegue al lugar donde me había parecido ver a esa persona, allí no había nadie. Después de casi una hora atravesando el circo de Pessons por fin acabo el valle, llegamos a un control y pensamos que nos dirían que enseguida llegaríamos al avituallamiento. La sorpresa fue nuestra cuando nos dijeron que todavía nos quedaban 4 kilómetros, primero hicimos una pequeña subida, después una bajadita por terreno herboso, llaneamos por una pista y llegamos a un sendero. De repente el frontal me empezó a fallar y apenas iluminaba nada, Torrijos había puesto un ritmo impresionante y yo no quería quedarme atrás y además me encontraba fuerte para seguirle. Apenas veía por donde pisaba pero como caminábamos sobre hierba, no tenía muchos problemas en seguir a Torrijos. Llevábamos un buen rato dándole caña y todavía no veíamos el pueblo ni de lejos, el camino empezaba a girar e iniciamos una bajada súper empinada que atravesaba un extenso bosque. Llegamos al rio Valira de oriente por el puente de Riberal, subimos una pequeña rampa y llegamos al avituallamiento. Comunicamos que lo queríamos dejar y nos dijeron que nos lo pensáramos bien, cuando llegaron Miquel y Esteve dijeron que ellos se iban a echar un rato a dormir. Xavi Torrijos y yo estuvimos hablando y decidimos que definitivamente lo dejábamos allí, ya llevábamos 76 kilómetros y 7100 metros de desnivel positivo ya estaba bien y aunque quedaban pocos kilómetros para Ordino seguro que tardaríamos unas 15 horas así que con el sueño que teníamos eran demasiadas horas. Comimos bien y les comunicamos a los de la organización que lo dejábamos, nos dijeron que vendría un coche a buscarnos. Mientras esperábamos a que nos vinieran a recoger, nos llevamos una sorpresa pues de la zona donde la gente dormía salió Ramón. Nos dijo que había parado un rato a dormir y ya se disponía a salir, Esteve también estaba preparado pero Miquel aun no había salido. Entonces nos avisaron de que ya había llegado el coche que venía a buscarnos, nos despedimos de nuestros compañeros deseándoles suerte y fuimos hacia el coche. Cuando salimos de la zona de avituallamiento nos entro un frio terrible, suerte que nos abrieron la puerta del coche rápido y pudimos entrar en calor. El chico que nos iba a llevar nos dijo que debíamos esperar pues tenía que esperar a una pareja que venía por el camino, por lo que nos comento pensábamos que podían ser Xavi y Natalia, pero eso no podía ser porque en teoría ellos dos debían ir delante nuestro. El trayecto que había desde les Bordes d’Envalira hasta Ordino era larguísimo, me supo mal haber tardado tanto en llegar hasta allí porque antes de coger el coche había llamado a mi mujer para que viniera a buscarnos. Cuando llegamos recogimos las bolsas de la Margineda y para el hotel a dormir, al día siguiente nos enteramos que Miquel, Xavi y Natalia lo habían dejado en les Bordes d’Envalira y Jesús tuvo que abandonar en el kilometro 70 de la Ronda dels Cims.

76 kilómetros

7100 metros de desnivel positivo

6180 metros de desnivel negativo

13280 metros de desnivel total acumulado

29:30 horas

En conclusión, una ultra durísima y espectacular. Lástima que las zonas más espectaculares las hicimos de noche y no pudimos disfrutar de los paisajes, mis sensaciones físicas fueron cambiantes a lo largo de la carrera pero lo más importante es que acabe con unas sensaciones buenísimas y seguro que si hubiera continuado podía haber acabado la ultra. Haber podido compartir kilómetros con los compañeros del CEI y compartir la alegría de que Ramón Y Esteve hayan conseguido el reto, ahora toca descansar y prepararse para afrontar la ultima parte del año en la que seguro que habrán nuevos e ilusionantes retos por conseguir. Por último agradecerle a mi mujer que me haya acompañado en esta nueva aventura, y que el domingo madrugara para venir a buscarnos a Ordino.