martes, 10 de octubre de 2017

ULTRA TRAIL GUARA SOMONTANO

La Ultra Guara Somontano es una de las ultras más espectaculares de Europa y todo un clásico en el calendario nacional. 
Se realiza por las sierras contiguas a la población de Alquezar (Huesca), y discurre por los espectaculares caminos de montaña y sendas del Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara. Un paisaje único en el mundo que habla por si solo. El tiempo máximo para completarla es de 25 horas; tiempo suficiente para finalizarla caminando a un ritmo de marcha con breves paradas.
Hacía tiempo que quería hacer esta Ultra, ya que había estado en Alquezar y había escuchado maravillas de la zona de los Cañones y la Sierra de Guara, pero nunca había caminado por la zona y me hacía mucha ilusión.
En esta ocasión no me acompañó mi mujer Cristina, me sabía mal que no viniera ya que ella es un gran apoyo cuando hago carreras largas.
En esta aventura me iban a acompañar los amigos del #ceicatalunya Xavi Torrijos, Francisco y Esteve. El viernes a las 15:00h salimos Xavi, Francisco y yo de camino a Alquezar a recoger el dorsal. Al llegar a Alquezar no había mucho ambiente de carrera, pero nosotros recogimos el dorsal con toda la ilusión. Después dimos una vuelta por el pueblo para ver si veíamos a Esteve y Roque, tras saludarlos y hablar un rato con ellos, nos fuimos hacia Barbastro para dormir.
Llegó el gran día, no me hizo falta el despertador porque apenas dormí en toda la noche debido a un resfriado que me hizo pasar una mala noche con mucha mocosidad en la garganta. No sabía si aquello me penalizaría en la carrera y además también tenía una rodilla tocada, las sensaciones pues antes de empezar la carrera no eran las más idóneas. De todos modos iba con toda la motivación del mundo y dispuesto a darlo todo para llegar a meta.
Cuando llegamos a la zona de salida escuchamos el ambiente que había, en el arco de salida estaba Kepa animando a los presentes. Antes de dar la salida dispararon fuegos artificiales y una chica tocó la música del Último Mohicano con un violonchelo, nos metimos en el corralito y nos hicimos una foto previa. En principio en carrera queríamos ir los 4 del #ceicatalunya juntos, pero en la salida un amigo de Esteve, Josep nos dijo que nos iba a acompañar.
Blas,Xavi,Josep,Roque,Francisco y Esteve.
Tras una cuenta atrás algo confusa, se dio la salida a la carrera. El primer kilometro lo hicimos por el interior de las bonitas calles de Alquezar, pasando bajo el espectacular castillo iluminado. Enseguida nos metimos en un sendero de subida en el que pillamos un pequeño tapón, pasada la subida descendimos por un sendero hacia el barranco de Lumos. La serpiente de frontales que teníamos delante era espectacular, tras llegar abajo iniciamos un largo ascenso con tramos que nos recordaban al terreno de la Mola y el Montcau. Al llegar al final de la subida iniciamos el descenso hacia Asque, habíamos pasado el primer control de la carrera dentro del tiempo que tenía programado. Seguimos por un tramo de pista bastante largo donde Josep puso un ritmo muy rápido de caminar, seguimos descendiendo por un sendero muy chulo que llevaba hasta casi el cauce del rio Vero. Durante el descenso acabó de amanecer y pudimos guardar nuestros frontales, tras cruzar el Puente Baños iniciamos un duro ascenso hasta las cercanías del pueblo. Durante el ascenso podíamos apreciar el imponente castillo de Alquezar. Cuando ya teníamos a tocar el castillo descendimos hacia el cauce del rio Vero para recorrer la espectacular ruta de las pasarelas, una ruta que sigue el cauce del rio recorriéndolo por una espectacular pasarela metálica instalada en la pared rocosa.
Entrando al cauce del rio Vero.

Las pasarelas un tramo espectacular.

En este tramo yo me quedé algo atrás ya que iba grabando, cuando conseguí conectar con los compañeros iniciamos el ascenso hacia Alquezar. El primer tramo de la subida era una espectacular cueva natural, después el sendero iba ganando en inclinación atravesando distintas pasarelas de madera y varios tramos de escalera antes de llegar a las calles de Alquezar. Una vez en el pueblo ascendimos hasta llegar a la zona de salida, habíamos llegado al primer corte horario dentro de lo previsto.
Tras reponer fuerzas nos ponemos de nuevo en marcha, salimos del pueblo y por sendero nos introducimos en el barranco de Payuala hasta llegar a las Balsas de Basacol. Estas balsas se alimentan de la fuente de San Pelegrín y servían para abastecer de agua a la población de Alquézar y a sus huertas.
Balsas de Basacol.
Desde allí empezamos un ascenso progresivo por un camino pedregoso donde íbamos en dos grupos, Francisco y Xavi seguían a Josep, y Esteve y yo íbamos un poco más atrasados. Descendimos hasta el barranco de Modovil y atravesamos el puente de las Brujas, después seguimos el sendero natural del Somontano. Un bonito camino que bordeaba la montaña, así casi sin darnos cuenta llegamos al avituallamiento de Viña segundo corte horario donde llegamos con 2 horas de margen al cierre. Dejamos los palos apoyados en un coche y nos pusimos a deborar el fuet y el jamón que había en el avituallamiento, yo quería beber algo de isotónico pero lo único que había era uno preparado así que me arriesgué a probarlo. Mientras estábamos allí descansando, bajaba un tío por el camino a toda pastilla. Todo el mundo le indicaba que girara, pero era el primero de los de la Long (prueba de 50 km.) que ya iba directo a meta (menudo máquina). Seguimos nuestro camino siguiendo el itinerario del sendero del Somontano hasta la bifurcación de los recorridos de la Ultra y la Long. Desde allí fuimos serpenteando y atravesando pequeños afluentes, tras varias subidas cortas atravesamos el rio Isuala por el Tranco de las Olas. Un lugar pintoresco donde uno no podía pasar sin recrear la vista en su belleza, desde allí iniciamos una fuerte ascensión hasta el Collado de las Almunias. 
En el Paso de las Brujas con Esteve

Atravesando el Tranco de las Olas.

Aguas cristalinas en un lugar idilico.
Durante la subida adelantamos algún corredor y nos comentaron que este año habían cambiado el recorrido, el año pasado el control estaba en la cima del Collado. Pero este año nos hacían descender hasta el pueblo. Ese tramo se nos estaba haciendo muy largo y tras mirar el GPS me di cuenta que llevábamos 1km más de lo que indicaba la organización, por fin llegamos al pueblo y pudimos reponer líquidos. El calor empezaba a hacer acto de presencia y nos tocaba afrontar uno de los tramos con más desnivel de la carrera, salimos del pueblo y cogimos un sendero que empezaba a subir con una pendiente considerable y un terreno muy pedregoso. Me puse a subir a un ritmo fuerte y enseguida dejé atrás a mis compañeros, mientras subía vi a un tío tumbado en el suelo, le pregunté si se encontraba bien. Estaba durmiendo. Cuando me dijo que sí, seguí subiendo pero esta vez aflojé el ritmo ya que el calor era fuerte y no quería forzar. Poco antes de acabar el sendero me paré a esperar que llegaran los compañeros, cuando llegaron vi que Esteve se había quedado algo más atrás pero enseguida conectó con nosotros. Finalizado el sendero llegamos a una pista que seguimos en moderado ascenso hasta la cota 1100m. desde allí seguimos un sendero hasta el Collado de Balced. 
Subiendo hacia la Cresta de la Sierra de Balced.
Seguimos un tramo la cresta de la Sierra de Balced admirando las impresionantes vistas, giramos hacia la izquierda y al fondo del valle ya podíamos ver el pueblo de Rodellar, donde teníamos nuestra base de vida. Descendimos por un sendero vertiginoso que atravesaba la zona del Canalizo con tramos bastante empedrados y resbaladizos, una vez abajo yo me adelanté a los compañeros para cambiarme las mallas. La entrada al pueblo se hacía por un bonito sendero entre muros de piedra, al llegar al pueblo saludé a la mujer de Josep, a Betlem, Esteve, Roger y Carmen la mujer de Roque que estaban allí esperando nuestra llegada.
Cogí la bolsa de vida y busqué un sitio donde cambiarme, cuando ya me había cambiado las mallas aparecieron los compañeros. Me cambié también los calcetines y manguitos y buff para tenerlo todo seco y limpio de cara a afrontar el segundo tramo de carrera. Nos sentamos y comimos un plato de arroz y fruta a la vez que reponíamos líquidos, tras una buena parada de 20 min. proseguimos nuestro camino. 
Descansando en Rodellar.

Los cinco magníficos preparados para continuar.
Salimos del avituallamiento clavados con el tiempo que me había planificado, mientras descendíamos al cauce del Mascún me di cuenta que nuestro ritmo había descendido. No me preocupaba porque me daba igual el tiempo que tardáramos, mientras no fuéramos muy justos con los cortes. Atravesamos el rio por el espectacular puente de las Cabras. El calor ya era fuerte y comenzamos una dura subida por la loma de la ladera hasta un collado, las fuerzas con la calor estaban disminuyendo así que tuvimos que aflojar un poco el ritmo. Una vez en el collado iniciamos el descenso hacia el barranco de Barrasil, una vez en el barranco nos desviamos a la derecha para bajar por el barranco de Andrebod. 
Llegando al collado.
Un tramo espectacular con una bajada muy técnica y empedrada por un sendero encastado entre dos grandes paredes rocosas, una vez en el cauce del Mascún pasamos por una de las zonas emblemáticas del recorrido. La enorme surgencia de la fuente de Mascún y el Delfín, una ventana natural en la roca que tiene la silueta de un delfín, unos metros más adelante nos fotografió Ramón Ferrer del blog Monrasin
Descendiendo por el barranco de Andrebol.

Con el Delfín a mi espalda(foto del blog Monrasin)
Seguimos remontando el barranco de Mascún e iniciamos una dura subida hasta la Ciudadela una estructura rocosa similar a una fortificación, durante la subida las fuerzas iban flojeando y estábamos perdiendo tiempo sobre mi planning. Para postre la llegada al pueblo abandonado de Otín se hizo interminable con una subida final que casi nos remata del todo, habíamos tardado casi 3 horas en hacer un tramo de 10 km. En el avituallamiento ya no quedaba comida y gracias a los colaboradores que repartieron la comida que tenían ellos para estar allí pudimos comer algo, descansamos 5 min y nos pusimos de nuevo en marcha. Tras salir de Otín cogimos un sendero que ascendía hasta la entrada al barranco del Raisen, un tramo espectacular por un estrecho sendero de unos 2 km con pasos bastante técnicos. 
Atravesando el barranco de Raisen.
Tras atravesar el barranco llegamos a un cruce de pistas, pudimos seguir por pista durante un buen rato. A lo lejos veíamos la iglesia del pueblo de Bagüeste, subimos por una pista en mal estado hasta el pie de la iglesia y rodeamos el pueblo abandonado de Bagüeste admirando la panorámica del Monte Perdido. 
Panoramica del macizo del Monte Perdido.

Enseguida llegamos al avituallamiento, tras un breve descanso nos pusimos de nuevo en marcha dispuestos a llegar hasta el siguiente avituallamiento completo. Ya estaba anocheciendo pero todavía había luz suficiente como para ir sin frontal, seguimos el sendero de las pasarelas del Balced. Un sendero muy agradable de pisar donde pudimos aumentar nuestro ritmo, poco a poco la claridad iba disminuyendo y en un tramo empedrado paralelo al rio, Esteve sufrió una caída por meter el pie en un agujero. Decidimos que nos pararíamos a ponernos el frontal ya que era imposible llegar así hasta el pueblo de las Bellostas, una vez con los frontales puestos nos dirigimos hacia el pueblo por el GR1.
Habíamos llegado al penúltimo control de paso y todavía manteníamos 2 horas de margen respecto al corte horario, como Esteve no se encontraba bien decidimos que allí haríamos una parada larga para recuperarnos físicamente. El avituallamiento era completo y se podía comer pasta, arroz y tomar caldo ya que empezaba a bajar la temperatura. Yo aproveché para cargar un poco el reloj y cogerme los manguitos y el buff, cuando Esteve se recuperó nos dispusimos a afrontar la parte final de la carrera.
En el avituallamiento de las Bellostas.
Salimos del pueblo y seguimos una pista asfaltada unos metros, enseguida cogimos un sendero con continuos sube y baja. Llegamos a un tramo de sendero más llevadero que nos ofrecía una panorámica de la luna impresionante, en ese tramo me paré un momento y mis compañeros me sacaron una distancia de casi 1km. Tras pasar el sendero pedregoso llegamos a una pista que seguimos en ascenso hasta el Collado Pedro Buil donde estaba el avituallamiento. En el avituallamiento preguntamos cómo era el tramo que venía y nos dijeron que no muy difícil pero que encontraríamos una bajada muy técnica equipada con cuerdas. Salimos de aquel avituallamiento con muchas ganas de llegar al final, por suerte dejamos el camino empedrado para seguir una larguísima pista durante 7 km. A mitad del recorrido tuvimos que parar porque la temperatura había descendido mucho y el frio era considerable, tras ponernos la ropa proseguimos nuestro camino. Solo nos quedaban 25 km pero aun teníamos que llegar al último corte horario. Recibí un mensaje de ánimos del compañero Toni Santana que nos seguía desde casa y se lo transmití a los compañeros. Ya quedaban solo 3 km para el control y la tan temida bajada técnica no aparecía, de repente el camino giró y comenzamos una bajada que era técnica pero no tanto como habían dicho. Tras aquel tramo llegamos a la altura de un voluntario que nos pasó control de paso, allí vimos un cartel que indicaba bajada peligrosa. Empezamos a descender por una bajada muy inclinada y resbaladiza, mientras íbamos descendiendo la temperatura iba subiendo y el calor se hacía insoportable. Llegamos al final de la bajada y pensábamos que llegaríamos enseguida al control, pero levantamos la vista y vimos frontales que subían hacia la montaña que teníamos enfrente. Iniciamos una subida que se nos hizo bastante dura donde atrapamos a varios corredores, cuando acabó la subida llegamos a un frondoso bosque que seguimos durante un buen rato hasta encarar una última subida que llegaba hasta el control de Mesón Sevil. Habíamos llegado al último corte horario y ya podíamos estar tranquilos. Nos sentamos y recuperamos fuerzas antes de encarar los últimos 15 km de carrera, una vez recuperados seguimos nuestro camino. El primer tramo era siguiendo una cómoda pista durante 2 km, después nos desviamos por un cortafuegos con una bajada bastante técnica esta vez sí equipada con cuerdas. Llegamos al punto donde por la mañana se encontraba el control de Viña y continuamos descendiendo para llegar al pueblo de Radiquero atravesando unos campos de olivos centenarios. En Radiquero nos ofrecieron chocolate caliente, pero todos los compañeros menos Josep lo rechazamos. Solo nos quedaban 5 km y no podían ser muy complicados, un primer tramo de pista ascendente dio paso a la bajada hacia Alquezar pasando primero por la ermita de San Gregorio. Pasada la ermita el último sendero técnico de la carrera nos dejó justo al lado del albergue, ya habíamos llegado a Alquezar y ya solo nos quedaba encarar los últimos metros por las calles del pueblo. Cuando ya nos quedaban menos de 100 metros nos cogimos los 5 e hicimos nuestra entrada triunfal por el estrecho arco de meta. En la llegada no había nadie de público, solo Betlem, la mujer de Josep y la mujer de Roque y claro está los miembros de la organización. Nos pusieron la medalla y a recuperar fuerzas, me senté y le mande un mensaje a Cristina para decirle que había llegado. A la ducha y a dormir que nos lo habíamos ganado. Una más para la saca.
Los cinco magníficos en meta

103 kilómetros

4900 Metros de desnivel positivo

4900 Metros de desnivel negativo

9800 Metros de desnivel total acumulado

23:15 Horas

En conclusión, la Ultra Guara Somontano me ha encantado. El recorrido es espectacular y pasa por lugares magníficos, el marcaje de la carrera era perfecto, los avituallamientos bastante completos excepto el de Otín, los voluntarios geniales. En lo que respecta al tema físico, decir que ha sido una de las ultras donde he acabado más entero aunque he tenido pequeñas molestias en la rodilla y algún dolor en la planta del pie. Ha sido un placer poder compartir íntegramente la carrera con los compañeros/amigos del #ceicatalunya Xavi Torrijos, Esteve y Francisco, y también con Josep que es un auténtico crack a sus 67 años. También felicitar a Roque por haberlo conseguido, otro verdadero crack que consigue lo que se propone. En el aspecto negativo decir que en esta ocasión no me ha podido acompañar Cristina, la he echado mucho de menos y constantemente me mantenía en contacto por whatssap con ella aunque sabía que estaba triste por no estar apoyándome como siempre. Agradecerle que me haya permitido asistir a la carrera y decirle que TE QUIERO MUCHO Cris y lo volveremos a intentar y lo conseguiremos.

lunes, 21 de agosto de 2017

VUELTA AL ULTIMO BUCARDO

Después de 5 años, este año volvía a participar en la carrera Vuelta al Ultimo Bucardo. Una carrera que se celebra en el pequeño pueblo de Linás de Broto, donde el pueblo entero se vuelca en su organización.

La carrera nació gracias a Amador y Encarna miembros del club de montaña El Último bucardo, diseñando un recorrido que da una vuelta al puerto de Cotefablo mostrando unas impresionantes vistas de la zona del macizo de Tendeñera y el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido.

En esta aventura volvia a contar con el apoyo de Cristina, además dos amigas Sonia y Mari habían venido a pasar el fin de semana con nosotros. Tambien venia Jordi que participaría en la carrera. El sábado acudimos a recoger el dorsal y escuchar la charla técnica, después de la charla supimos que no necesitaríamos ningún tipo de material obligatorio y además nos enteramos de los tiempos de corte por si acaso.

El domingo llegó el gran día de la carrera, llegamos a Linás de Broto a las 7:45h asi que aprovechamos para ir a desayunar al bar del albergue Ultimo Bucardo. Después de desayunar nos fuimos hacia la zona de salida, allí nos pusimos en un rincón donde daba el sol ya que la mañana era fresquita. Mientras estábamos estirando momentos antes de la salida, llegó un amigo de Martorelles, Jordi Cot que participaba con su hija pequeña en la carrera de 10 km. Estuvimos hablando con el sobre algunas carreras y después de desearnos suerte nos fuimos hacia el corralito, mientras estábamos en el corralito el speaker no dejaba de llamar a los corredores para que fueron entrando. Hubo algún corredor que entró pasado el tiempo limite de entrada al corralito. Una vez dentro y con los escobas situados al final del pelotón nos dispusimos para salir.

Momentos previos a la salida con Jordi.
Sin darme cuenta Jordi y yo nos habíamos colocado en la primera fila. Llegó el momento y tras la cuenta atrás dio inicio la carrera. Salimos a gran velocidad y casi sin darnos cuenta ya habíamos hecho el rodeo al campo de fútbol, pasamos un tramo estrecho y frené de golpe para colocarme en mi sitio. Tras cruzar el puente de Engotituero, bordeamos la cara Norte del Cerro de la Cotiatata subiendo por un bonito sendero donde me iban pasando corredores. Pasado ese primer sendero se llaneaba un buen rato hasta llegar a una bajada por pista bastante rápida. Acabada la bajada empezamos a ascender por la pista de Buxosa hasta llegar al primer avituallamiento, como llevaba bastante líquido decidí no parar. Entramos en una zona de sendero en ascenso adentrándonos en un bosque de hoja caduca atravesando la Selva de Fragen. Durante la subida fui pasando a varios corredores ya que yo subía bastante bien. Tras salir del bosque, seguimos subiendo por un sendero algo más empedrado hasta el Sarrato de Yosa. 

Subiendo hacia el Sarrato de Yosa.
Seguimos subiendo con vistas del macizo del Pilupín enfrente, ya se intuía la subida que posteriormente deberíamos hacer, casi sin darme cuenta ya estaba en el primer corte horario y llevaba 20 minutos de margen. Aprovechando que iba bien de tiempo, decidí pararme a comer algo y beber algo de líquido. A partir de aquel punto me tocaba un tramo nuevo para mi, ya que la ultima vez que hice la carrera no pasé por allí. Tocaba un tramo de unos 2 kilómetros de bajada por el interior del bosque de Bucona, una bajada por un sendero donde se bajaba a gran velocidad. Una vez abajo se llegaba a la pista de Buxosa de nuevo, allí se seguía el tramo inicial hasta desviarnos y encarar la subida hacia el Pilupín.
Desde la pista ya se intuia la subida al Pilupín.
Los primeros metros de la subida no iba muy cómodo ya que el pie izquierdo se me dormía, decidí pararme y quitarme las bambas para volvérmelas a atar. Una vez me las puse bien mis sensaciones cambiaron, empecé a subir a ritmo fuerte intentando atrapar algún corredor. Tras pasar un claro donde habían miembros de la organización, empezaba la verdadera subida ascendiendo por el cerro y punta de la Cotiatata, una subida bastante inclinada donde adelanté a 3 corredores. Acabado aquel tramo se llegaba a un claro donde había un avituallamiento, bebí algo y al ataque a por el ultimo tramo de subida. 

Inicio de la subida final.
Una subida con fuerte pendiente por tasca y piedra grande. Empecé a subir a ritmo tranquilo pero a medida que iba subiendo me iba encontrando mejor y fui acelerando mi ritmo. Cuando ya quedaban muy pocos metros para la cima, pude comprobar la gran cantidad de gente animando que había justo cuando acababa el tramo de fuerte inclinación. Allí también estaba Ramón Ferrer del blog Corriendo por la sierra. Encontré un pequeño avituallamiento pero todavía quedaban algunos metros para llegar a la cima. 

Subiendo con ganas hacia la cima.

Espectaculares vistas mientras subía.
Al llegar a la cima del Pilupín 2007 m. me pude deleitar con una brutal panorámica de Ordesa, Tendeñera, Telera, Canciás… si no hubiera estado haciendo una carrera me habría quedado un rato allí disfrutando de las vistas.

En la cima del Pilupín 2007 m.
Inicié la bajada bajando por la ladera del Pilupín  y luego por pista hacia el collado o fondo Pilupín, después se subía a una pequeña cima llamada A Fazera donde había otro avituallamiento líquido. Desde allí se iniciaba la bajada, una bajada vertiginosa por una ladera con fuerte inclinación.

Bajada muy inclinada.
Desde allí se giraba por una pista con bastante piedra suelta y se pasaba por una nueva ladera, llegué de nuevo a una pista y continué hasta el avituallamiento. Había corrido todo lo rápido posible para llegar hasta aquel avituallamiento, ya que allí había otro control de paso. Llegué con 1 hora de margen así que no iba tan mal. Salí del avituallamiento y seguí trotando hasta el inicio de una fuerte subida por camino muy empedrado hasta el alto del Puerto de Cotefablo. Allí había un avituallamiento con la imponente imagen de la Tendeñera al fondo, después de hacerme una foto proseguí mi camino.

Subida empedrada hasta el Alto del Puerto de Cotefablo.

Foto con Tendeñera al fondo.
Tras una bajada se llegaba a una pista que ascendía hasta un pequeño cerro, desde allí ya se iniciaba la bajada hacia el pueblo. El primer tramo era por los prados de Toronzué siguiendo un sendero donde se podía correr bastante rápido. Después pasaba a convertirse en un sendero muy roto y de muy mal pisar plagado de piedras para llegar hasta el bosque de la Cercosa. La bajada por el bosque era bastante larga y yo ya hacia rato que corría en solitario. Traté de bajar lo mas rápido posible pero el terreno era bastante complicado por la gran cantidad de rocas sueltas que había. Tras salir del bosque se giraba para ir en dirección del puente de Toronzúe para evitar cruzar la carretera nacional. Tras pasar por debajo del puente se seguía por asfalto hasta llegar a la temida cuesta de la Escotiatata, una subida con fuerte inclinación. Allí estaban Cristina, Sonia y Mari animandome a subir. Después se llegaba a la calle principal del pueblo y en 50 metros se entraba en meta.

22,9 Kilómetros

1500 Metros de desnivel positivo

1500 Metros de desnivel negativo

3000 Metros de desnivel acumulado

3:30 Horas

En conclusión, la carrera del Último Bucardo es una carrera muy bien organizada y diseñada. El recorrido es muy divertido y se tienen unas vistas espectaculares, la organización espectacular ya que todo el pueblo se vuelca en ayudar y además al final de la carrera se organiza una comida popular. 
En lo que se refiere a mi carrera, solo puedo decir que me salió bastante bien ya que con respecto a la primera vez que vine he mejorado muchísimo. Hice la carrera sin palos así que mi ritmo subiendo y bajando fue bastante bueno, subiendo estuve en mi línea de las últimas carreras sintiéndome comodísimo y bajando mejoré mucho con respecto a la última carrera en la que participé. Muscularmente me sentí perfectamente, en el tema del dolor de mi pie derecho también fui bastante bien y no me dolió hasta el tramo final donde el terreno era mucho mas técnico. 
Estoy contento de haber podido saludar a Jordi Cot y Ramón Ferrer Monrasin(he cogido alguna de las fotos que hizo en el Pilupín, felicitar a Jordi por haber conseguido acabar a pesar de no tenerlas todas consigo. Agradecer a Cristina que me dejara apuntarme a la carrera y me viniera a animar como siempre, a Sonia y Mari agradecerles sus ánimos y que hicieran compañía a Cristina mientras yo corría.


martes, 15 de agosto de 2017

MOIXERO TRAIL

El año pasado me apunte al Moixeró Trail para preparar la TDS, este año acudía a esta carrera simplemente para disfrutar y comprobar que las sensaciones tras la Calcenada y las etapas de reconocimiento de #ehunmilak17 seguían siendo buenas.
La carrera del Moixeró Trail recorre un tramo de la mítica ruta de Cavalls del vent y de la carrera Ultra Pirineu, pasando por el Refugio de rebost –Niu de l’Àliga – Penyes Altes – Coll de Pendís – Refugio Sant Jordi – Els Empedrats y el refugio Vents del cadí.
Esta vez no me acompañaba mi mujer Cristina y en carrera tampoco iría acompañado, esta situación me podía ir bien de cara al entreno psicológico. Llegue a Bagà a las 17:00h así que después de instalarme en el hostal me fui a recoger el dorsal, tras recoger el dorsal volví al hostal para tumbarme un rato antes de acudir a la charla técnica de la carrera. Justo antes de la charla me saludaron desde una terraza, era Luigi Carbonell un compañero al cual hacía mucho tiempo que no veía. Después de hablar un rato, entramos juntos a la charla. Durante la charla técnica no dijeron nada que no supiera, pero me gusta asistir para saber el tiempo que hará en carrera y como estará marcado el recorrido.
Llego el gran día, suena el despertador a las 6:45h me pongo la ropa de batalla y me dispuse a ir hacia la zona de salida no sin antes dejar la bolsa de la ducha en mi coche que había dejado aparcado justo al lado. En la zona de salida me encontré con Oriol Prat de los #ojukepassu, nos saludamos y nos deseamos suerte antes de entrar en el corralito. Cuando quedaban 2 minutos para salir llego Yeray, justo antes de que dieran la salida. El ambiente era muy bueno y se congregaba un gran número de gente en la zona de salida, 4, 3, 2, 1 vamoooos.
Justo antes de la salida.

en el corralito apunto de la batalla.

Ya estábamos en marcha a gran velocidad, cruzamos las calles de Bagà jaleados por la gente que se amontonaba en las calles. Salimos del pueblo y enseguida empezamos a afrontar la subida, el primer tramo era un sendero estrecho en el que se formo un pequeño tapón. La gente que había corrido mucho al principio se iba quedando atrás, yo disfrutaba a cada paso ya que las subidas son lo mío. Casi sin darme cuenta llegue al final del sendero, se entraba en una pista ancha en ligero ascenso. Nuevamente todo el mundo se puso a correr de nuevo, yo trotaba sin forzar. Llevaba a a pocos metros, pero enseguida después de un largo tramo llano donde yo me puse a caminar se me distancio. Seguí subiendo por la pista a veces caminando a veces trotando con unas vistas espectaculares del Pedraforca a mi izquierda, así llegue hasta el primer punto de corte el Paller de Dalt. 
Llegando al Paller de Dalt.
El año pasado llegue con 10 minutos de margen, este año llevaba casi media hora, tocaba un tramo bastante chulo. Atravesé un bosque hasta la Collada Grossa, después pase a buen ritmo por la Canal Mala para poco después atravesar la carretera. Un poco de subida un descenso y llegue al refugio de Rebost, allí había muchísima gente. Pude deleitarme con las vistas magnificas al Pedraforca mientras reponía fuerzas en el avituallamiento.
Refugio de Rebost

Vistas espectaculares del Pedraforca.
Mientras estaba en el avituallamiento vi hasta que punto hemos llegado en las carreras de montaña, la gente llegaba al avituallamiento y cogían algo y salían disparados para no perder tiempo. Así que en el tiempo que estuve en el, que fueron menos de 5 minutos me pasaron gran cantidad de corredores. Salí del avituallamiento y empecé a subir por una inclinada ladera, volvía a estar en mi terreno y volvía a adelantar a otro gran número de corredores.
Adelantando corredores en la subida.
 
Al final de la subida se llegaba a un tramo de subida más suave y al inicio de una corta bajada, al final de la bajada cogí la pista de Pla de Canells hasta el torrente de Coll de Pal. Al final de la pista se llegaba a una subida por prado bastante inclinada hasta el avituallamiento del Coll de Pal, aproveche el asfalto para atarme bien las bambas ya que las llevaba algo flojas. Nuevamente me pasaron gran cantidad de corredores que habían aprovechado 20 metros llanos para volver a trotar, empezaba uno de los tramos más duros de la carrera. La subida era por una ladera muy inclinada, se llegaba arriba atravesando la Colladeta de Comabella un sitio muy chulo con bastante piedra suelta. Una vez arriba me pare un momento para disfrutar de las vistas, viendo una vez más como a medida que llegaba la gente seguía corriendo. Yo seguía disfrutando de las vistas y de la carrera, desde allí se podía admirar una buena panorámica y a lo lejos ya veía el punto más alto de la carrera el Niu de l’Áliga (2524m). 
Vistas espectaculares desde la cima.
Descendí un poco y encare la subida hacia el Puig de Comabella, desde allí ya se llaneaba hasta los pies del refugio al que había que acceder subiendo una pequeña rampa. Ya había hecho prácticamente todo el desnivel positivo de la carrera, pero aun no podía confiarme ya que la bajada no iba a ser tan fácil.
Bonito tramo atravesando la cadena montañosa.

Llegando al Niu de l'Àliga (2524m)

Después de avituallarme y comer algo me puse a trotar aprovechando la bajada, trote a mi ritmo ya que yo no bajo bien y el terreno no era para ir muy rápido. Me adelantaban por todos lados, pero en las pequeñas subidas yo volvía a adelantar. Así tras un largo sube y baja trotando todo lo que pude encare la subida hacia la última subida larga de la carrera, la subida era bastante inclinada pero yo me encontraba bastante cómodo y conseguí adelantar a varios corredores. Llegue a Penyes Altes del Moixeró (2260m) una cima donde coinciden las provincias de Barcelona, Lleida y Girona. Tras deleitarme con las vistas inicie el descenso, el primer tramo tenia tramos muy técnicos donde tuve que extremar las precauciones.
En Penyes Altes del Moixeró (2260m)
En el tramo técnico no me adelanto ningún corredor ya que había creado un hueco bastante grande en la subida anterior, seguí bajando esta vez con mejor terreno. Me puse a trotar a buen ritmo ya que el terreno lo permitía, aun así me pasaron varios corredores que bajaban más rápido que yo. Tras una corta pero intensa subida hice un tramo por un sendero que atravesaba un bosque repleto de raíces en el suelo, al salir del bosque y después de descender por una ladera llegue al Coll de Pendís. Allí me encontré con Xavi Caros y un avituallamiento bastante completo, después de avituallarme me dispuse a encarar los últimos 13 kilómetros de carrera.
Amb el company Xavi caros al Coll de Pendís.
El primer tramo hasta el refugio Sant Jordi era por un sendero que se bajaba bastante rápido, después se cogía otro sendero algo más empedrado en el que seguí bajando a un ritmo alto. El pie me empezó a doler debido a la gran cantidad de piedras del sendero, acabado aquel tramo venia un tramo por bosque en el que se bajaba muy rápido si eras de los que saben bajar. Yo baje rápido pero sin llegar a ir muy deprisa, así casi sin darme cuenta llegue al tramo más espectacular de la carrera. Els Empedrats, un camino escavado entre riscos. Eso hace que el descenso sea muy entretenido y técnico, ya que hay que ir atravesando el torrente saltando de piedra en piedra encontrando algunas que están mojadas y resbalan bastante. 



Cuando salí de aquel tramo encare el tramo de bajada hasta el refugio Vents del Cadí a bastante velocidad, llegue al refugio e hice una breve parada ya que tenía ganas de llegar a Bagà. El tramo que vino a continuación era bastante rompe piernas, era un sendero con pequeños sube y bajas. Después se llegaba a un avituallamiento y se cogía la popular Via del Nicolau, un antiguo camino por donde bajaban madera con vagonetas. Un divertido camino en el que se cruzaba por un puente colgante y dos túneles
Puente colgante
cuando acabo el camino se desviaba hacia la izquierda para llegar hasta el Puente medieval de Bagà y atravesarlo para después de subir pasando por la iglesia hacer mi entrada en el arco de llegada de Bagà.

39 kilómetros

2500 Metros de desnivel positivo

2500 metros de desnivel negativo

5000 Metros de desnivel acumulado

6:40 horas


En conclusión, estoy contento por cómo me ha ido la carrera pues a pesar de no ser un buen corredor creo que me fue bastante bien. Durante las subidas me encontraba muy bien, pero cuando llegaban las bajadas bajaba mucho el ritmo. Desde que empecé en el mundo de las carreras de montaña he mejorado en muchos aspectos, pero todavía me falta mejorar muchas cosas. Eso demuestra que en cada carrera aprendes cosas nuevas, y lo mejor es que vuelvo a recuperar las buenas sensaciones. En el aspecto físico me encontré bastante bien, aunque el pie me dolió bastante en las bajadas. La carrera tiene un recorrido muy chulo, los avituallamientos están muy bien, la señalización era perfecta ya que era imposible perderse. 

CALCENADA VUELTA AL MONCAYO

Tras mi forzada retirada en la Ehunmilak, necesitaba apuntarme a una prueba de 100km para desestresarme mentalmente. A pesar de saber que mi retirada en la Ehunmilak fue por precaución y no por problemas físicos, estuve unos días tocados moralmente.
Elegí como prueba la Calcenada, una prueba de 104km que da la vuelta al Moncayo,  una prueba que tiene como objetivo, además de promover el deporte en unas jornadas de convivencia con los participantes, difundir la riqueza histórica, artística y paisajística de la comarca del Aranda y el entorno del Moncayo.
En el 2012 antes de participar en mi primer UTMB ya había participado en la prueba junto a Esteve y Miquel, ya que aquel año otorgaban puntos para poder participar en el Montblanc. Este año y dado la proliferación de pruebas de larga distancia, ya no dan puntos.
En esta aventura me acompañaría mi mujer Cristina y mi amigo Jordi que participaría en la prueba que hacían de 26 kilómetros, antes de ir hacia Calcena hicimos un poco de turismo por Calatayud y comimos algo en el hotel donde se hospedarían Cristina y Jordi mientras yo corría. Después de comer nos fuimos hacia Calcena para recoger el dorsal y esperar la hora de la salida, cuando nos dirigíamos a buscar los dorsales nos encontramos a Martí y Eugeni que también correrían la prueba de 104.
Con Martí, Eugeni i Ana.
A las 18:00h salía la prueba de 104 kilómetros en la modalidad de caminar y a las 21:00h salía la modalidad de corredores. Yo sabía que correría bastante rato, pero no estaba preparado para hacer la modalidad de correr así que me había apuntado a la de caminar.
Unos minutos antes de dar la salida llegaron los participantes de la modalidad de 104km a caballo, casi todos los que participaban eran chicos y chicas jóvenes. Tras una breve cuenta atrás dieron la salida, los caballos iban delante y enseguida tomaron una buena distancia. Yo iba controlando el movimiento de la gente, ya que estaba en la modalidad de caminar y no era plan de salir corriendo solo empezar. La gente empezó caminando y un grupito que llevaba un ritmo fuerte se iba distanciando, aprovechando que era llano y por carretera me puse a caminar rápido y enseguida me puse con el grupo de cabeza. Cuando llevábamos apenas 1km un tío se puso a correr y dos más lo seguían de cerca, yo pensé que era demasiado pronto para ponerme a correr así que continúe caminando rápido. Cuando vi que se estaban distanciando bastante decidí ponerme a trotar, enseguida me quede solo persiguiendo a los 3 de cabeza. El primer tramo hasta el avituallamiento eran unos 6,8km totalmente llanos y por carretera, llevaba a los 3 primeros a 600metros de distancia y por detrás no venia nadie. Pasado el avituallamiento había un rio y allí estaban los caballos bebiendo agua, seguí mi camino e inicie la subida en busca de los que iban delante. 
LLegando a Pujurosa.

Los caballos avituallando.

A los pocos metros de subida vi que los tres de delante volvían hacia atrás, al parecer no habían visto cintas y pensaban que iban mal. Comprobamos el track y vimos que íbamos bien, no me lo podía creer estaba con los primeros de la prueba. Empezamos a subir y rápidamente un chico de los que íbamos se puso a trotar, yo y los otros dos decidimos reservar. A los pocos metros llegábamos a una especie de granja y nos pasaban los caballos nuevamente. Seguimos subiendo por pista cada vez con más inclinación, yo decidí acelerar el ritmo aprovechando que se me dan bien las subidas e ir a por el primero. Enseguida deje atrás a los compañeros y me puse manos a la obra a por el que iba delante, en un tramo que bajaba y llaneaba me paso un tío corriendo bastante rápido. No me puse nervioso porque total me daba igual la posición y tercero ya estaba bien, acabado aquel tramo vino uno con mucha inclinación donde los caballos que se habían parado a beber en un abrevadero me pillaron. Cuando pasaron a mi lado me puse a bromear con un chaval que se llamaba Darío a que era capaz de adelantarlo, me puse a caminar muy rápido para ponerme a su altura y se quedo sorprendido. 
Persiguiendo a los caballos durante la subida.
Los caballos iban más rápido y se distanciaron, seguí subiendo y enseguida pase al tío que me había pasado en la bajada. Y justo antes de coronar la cima del Collado del Tablado pille al que iba primero, el calor estaba apretando de lo lindo así que decidí beber bastante liquido. Tocaba afrontar un largo tramo de bajada hasta Borobia, yo salí primero del avituallamiento y me puse a trotar aprovechando la bajada. El compañero que iba segundo me paso enseguida, me puse a su altura y nos pusimos a hablar. Me dijo que se llamaba Ángel y que era la primera de 100 kilómetros que hacía, seguimos trotando aprovechando la bajada. 
Ángel descendiendo hacia el valle.
Nos dirigíamos hacia una gran planicie y delante nuestro veíamos a los caballos, cuando llevábamos unos 2 kilómetros bajando nos paso el tío que me había pasado a mi anteriormente a un ritmo bastante fuerte. Nosotros decidimos no forzar y bajar a nuestro ritmo, pasamos junto alguna casa abandonada y llaneamos atravesando campos de cultivo. Llegamos a Borobia y fuimos recibidos por una gran cantidad de gente, entramos en el avituallamiento donde deberían estar las mochilas con material. Allí estaba el tío que nos había adelantado, pero las mochilas no estaban allí. Por suerte Ángel y yo llevábamos todo lo que necesitábamos encima, pero aquel tío no tenía el frontal así que tenía que esperar que llegara su mochila. Aprovechando que el avituallamiento era completo, me comí o al menos intente comérmelo, un bocadillo de jamón y algunas galletas.
Una vez avituallados nos disponíamos a encarar un largo tramo hasta el siguiente avituallamiento, llevábamos 20 kilómetros y solo 2:20h así que llevábamos un buen ritmo. Hicimos unos 3 kilómetros por carretera antes de meternos en una pista, seguíamos Ángel y yo solos y no se veía venir a nadie por detrás. Recordaba el tramo al que nos íbamos a enfrentar como un tramo eterno, fuimos avanzando caminando rápido ya que el camino era en ligero ascenso. Cuando ya llevábamos un buen rato subiendo y habíamos pasado un par de granjas, en  medio del camino habían colocado un avituallamiento líquido. Allí nos pidieron el nombre de uno de los dos para anotarlo como el primero que pasaba por allí. Ángel me cedió el honor de ser yo el que constara como primero en aquel punto, cuando salimos del avituallamiento giramos hacia la izquierda para seguir atravesando campos. A lo lejos vi que se acercaba un corredor, se lo comente a Ángel y me dijo que no veía a nadie. Pasada una pequeña loma venia un tramo de bajada y recta larguísimo, Ángel se puso a trotar y yo me puse a seguirlo. 
Planicie larguisima.
En Bajada no tenía ningún problema, pero en llano me costaba muchísimo mantener el ritmo. Llegamos a un nuevo avituallamiento liquido en el que la bebida estaba bastante caliente, le comente a Ángel si nos poníamos los frontales ya que estaba anocheciendo y el avituallamiento de Cueva de Agreda aun quedaba un poco lejos. Me comento que podríamos aguantar sin frontal ya que el tramo era bueno, seguimos trotando cada vez con menos luz por un camino de buen pisar y bastante llano. Cuando la luz ya era muy escasa y como Ángel se me había distanciado, decidí pararme a ponerme el frontal. Seguí caminando rápido y trotando a ratos hasta que por fin llegue a las calles de Cueva de Agreda, allí antes de llegar al avituallamiento tuve que tragarme el polvo de una maquina de segar gigantesca. En el avituallamiento me informaron que iba segundo, cosa que yo ya sabía y que el primero apenas había parado allí.
Por lo visto Ángel quería quedar primero a toda costa y había aprovechado que yo aflojara el ritmo, a mi la posición no me preocupaba y quedar segundo ya me iba muy bien. Salí del pueblo y me dispuse a encarar la subida hacia el Canto Hincao y ver si era capaz de pillar a Ángel, el primer tramo era de llaneo y cortas bajaditas. Cuando empezó la subida acelere el ritmo para ver si pillaba a Ángel, el camino era bastante bueno y la subida picaba bastante. Mientras estaba subiendo me paso un coche que me dijo que iban a preparar el avituallamiento, también veía luces detrás de mí como si viniera algún corredor en mi persecución. Cuando llegue a la cima solo tuve que descender un poco y llegue al avituallamiento, ni rastro de Ángel y tocaba un tramo largo de bajada así que me podían pillar si bajaban más rápido que yo. Me puse a trotar sin forzar en exceso la maquina, el camino era bueno así que avanzaba bastante rápido. Cuando ya me había pasado 1 kilometro de los 40 donde teóricamente estaban las mochilas, me lleve una sorpresa ya que delante mío había un tío y que yo supiera no me habían adelantado. Lo adelante y al cabo de 1 km llegue al avituallamiento del km40. Allí estaban las mochilas de los que habían dejado algo para utilizarlo allí, yo no había dejado ninguna mochila allí así que solo me tenía que preocupar de hidratarme e intentar comer algo. Me bebí una taza de caldo e intente comer algo, hice una parada bastante larga ya que empezaba a estar cansado y solo llevaba 40 kilómetros. Salí del avituallamiento y justo cuando salía llegaba el tío que había aparecido de la nada, me puse en marcha dispuesto a la persecución. Me puse a caminar rápido pero enseguida me puse a trotar, el camino era muy bueno y totalmente llano lo que lo hizo muy monótono. Justo cuando pase una cadena se iniciaba una bajada, escuche mucho ruido detrás de mí y me di cuenta que eran los caballos a los cuales hacia mucho rato que no veía. Continúe bajando trotando bastante y llegue a un avituallamiento liquido, allí me dijeron que le había recortado tiempo al primero y que lo tenía a 5 min. No me lo podía creer ya que tampoco había ido tan rápido, proseguí mi camino siguiendo la carretera. Reseguí la carretera en ligera subida, caminaba a ritmo muy rápido aprovechando el piso. Deje la carretera y cogí una pista de tierra, cuando llevaba unos 500 metros de pista me di cuenta que tenía una luz justo delante. A los pocos metros volví a pillar a Ángel, estaba teniendo problemas físicos y había tenido que bajar el ritmo. Seguimos juntos bajando hacia San Martin de la Virgen del Moncayo, antes de entrar al pueblo escuchamos que llegaban los caballos. Desde que los había escuchado antes de encontrarme con Ángel, no me habían pasado. Entramos en el pueblo y vimos que había un ambientazo, en general la gente estaba más atenta a la llegada de los que iban a caballo que de la nuestra. En el avituallamiento estaba congregada muchísima gente, bebimos algo y nos pusimos en marcha. Justo antes de salir del pueblo nos pillaron los caballos, venia un poco de subida y cuando Darío paso por mi lado me dijo que si era capaz de adelantarlo. Le dije que claro que sí y me puse a trotar a su lado, enseguida frene y me quede con Ángel. El tramo desde el pueblo hasta el avituallamiento de Litago se nos hizo eterno, ya que el primer tramo era de subida con mucha piedra suelta y después debíamos atravesar un sinfín de campos de cultivos. Unos kilómetros antes de llegar nos paso el primero de la modalidad de correr, llegamos al pueblo de Litago km 60 de la carrera y donde había dejado una mochila para poder cambiarme de ropa.
Cuando me estaba cambiando de ropa, llego uno de los dos chicos que habíamos coincidido al principio. Después de comer le dije a Ángel que arrancáramos y a José el chico que había llegado si se venía, me dijo que no que iba a descansar así que Ángel y yo nos pusimos en marcha. Seguimos caminando a buen ritmo, iniciamos una larga subida siguiendo el cauce del rio. El camino era ancho y de buen pisar, pero no paraba de subir y subir. A media subida nos adelanto el segundo corredor y al poco el tercero, después ya no nos pasó nadie y nos quedamos solos. Seguimos subiendo un buen rato hasta que al llegar al final llegamos al asfalto, tocaba encarar una larga bajada. Bajamos por carretera hasta la central de Morca, justo antes de llegar a la central nos volvieron a pasar los caballos que se habían quedado atrás. Seguimos por la carretera un tramo para dejarlo y coger una pista que nos llevo hasta el área recreativa de las cuevas de Añón, en el avituallamiento solo había un chico allí solo. Salimos del avituallamiento con música de fondo, ya que por lo visto en el pueblo seguramente eran fiestas. Seguimos atravesando campos y más campos siempre con la música de fondo, cuando salimos del avituallamiento empezamos a ascender por carretera. Ángel me dijo que fuera tirando que él estaba tocado, acelere el ritmo y subí a gran velocidad aprovechando que subía por asfalto. El tramo de subida picaba bastante y la carretera se me hizo larguísima, cuando llegue al collado de Añón pude comprobar que Ángel se había quedado muy atrás. Me tocaba iniciar el descenso hacia Talamantes, empecé a descender por la carretera pero a los pocos metros me tuve que parar para hacer una técnica larga ya que hacía rato que lo necesitaba. Proseguí mi camino trotando suave, a los pocos metros vi subir un coche de Protección Civil. Cuando llego a mi altura me dijo que habían cambiado un poco el recorrido y que debía seguir las marcas, desde arriba había estado escuchando música como si en el pueblo estuvieran de fiesta. Cuando llegue abajo descubrí que la música venia de 4 chavales que se habían montado su propia fiesta, tras pasar por las ruinas del Castillo descendí hasta la entrada del pueblo. Allí justo antes de llegar me paso un coche desde el que me saludaron, era Ángel que se había retirado por problemas físicos. No me lo podía creer, estaba primero y en solitario. Decidí comer algo rápido y salir del avituallamiento lo antes posible, ya que iba primero pues quería quedar primero si podía ser.
Me quedaban 24 kilómetros y tenía que ir controlando por si venia alguien, saliendo del avituallamiento se pasaba junto a una ermita. Desde allí se hacia un largo descenso que hice trotando, después inicie la temida subida por el cerro  la Tonda. Una subida que en su inicio tenía pequeñas rampas y algún tramo de descanso, después se llegaba al avituallamiento y desde allí se iniciaba la subida hacia los collados de Valdelubia y Valdetiñoso. Una subida por pista con un desnivel bastante pronunciado, empezaba a notarse el calor producido por el sol pero yo subí a buen ritmo. Cuando llegue al final de la subida respire tranquilo, en principio ya solo me quedaba bajar hasta la meta. Como pasa en todas las carreras, estaba muy equivocado. Empecé a bajar por una pista trotando todo lo que pude, seguí bajando y llegue a un nuevo avituallamiento. Repuse energías y me dispuse a encarar los últimos kilómetros los cuales iba descontando mentalmente, una subida inesperada mino mi moral. Después vino un tramo larguísimo de bajada con bastante piedra suelta, me pasaron uno o dos corredores de la modalidad corredor. Llegue al avituallamiento pensando que solo quedaba llegar a la carretera para llegar a meta, me lleve una sorpresa ya que se habían inventado un sendero para llegar a Calcena. Menudo sendero, el primer tramo era de subida continuada. Después se llaneaba atravesando una ladera tras otra de las pequeñas montañas, se seguía un sendero de muy mal pisar con mucha piedra suelta. Después se bajaba a la carretera pero enseguida se volvía a dejar, en el tramo anterior había visto que me seguía un corredor. Pero después de atravesar el rio y pasar esta vez por un bonito sendero que lo atravesaba, vino un tramo de pequeños sube y bajas en los que me puse a trotar. Desde el sendero veía la carretera y vi que los caballos ya se aproximaban a Calcena, seguí trotando lo más rápido posible ya que no quería que me adelantaran justo antes de llegar a Calcena. Justo cuando iba a llegar a donde estaba el arco de llegada vi que llegaba un corredor por otro lado, había recortado mientras yo había dado la vuelta entera. Entre justo detrás de el ya que acelero el ritmo cuando me vio, pero yo sabía que había quedado el primero de los que caminaban.
Contento por la carrera que me había salido.

104 Kilómetros

2514 Metros de desnivel positivo

2514 Metros de desnivel negativo

5028 Metros de desnivel acumulado total

15:39 Horas


En conclusión, es la primera vez que quedo primero en una carrera de larga distancia. La verdad es que no me importaba la posición en la que quedara, solo quería recuperar sensaciones. Tengo que decir que físicamente me encontré bastante bien, en las subidas iba como un tiro, pero me costaba más trotar en llano y en bajada. El pie me molesto en algunos momentos, pero en general no sufrí apenas dolor. La Calcenada es una de las pruebas de más de 100 kilómetros más fáciles que hay, su recorrido es prácticamente entero por pista y tiene poco desnivel positivo cosa que la hace muy corredora. A pesar de ser un pueblo pequeño la carrera está muy bien montada, te encuentras avituallamientos cada 5-6 kilómetros. En los avituallamientos líquidos tenias bebida fresca y en los avituallamientos sólidos había comida suficiente para avituallarse, el hecho de poder dejar mochilas cada 20 kilómetros hacen que si quieres puedes ir con lo mínimo. Ha sido un placer haber podido compartir kilómetros con Ángel, me ha sabido mal que no pudiera acabar la carrera. Agradecerle una vez más a Cristina que haya venido a acompañarme, a Jordi felicitarlo por su carrera y agradecerle que le hiciera compañía a Cristina la tarde del viernes.