domingo, 30 de abril de 2017

MARXA DEL CAP DE CREUS

Desde ya hace unos años, cuando llega semana santa tengo una cita con la marcha del Cap de Creus. Cada año que pasa intento superarme con respecto al anterior, pero este año había llegado algo más bajo de forma que en el anterior y con dolores en el pie.
La marcha del Cap de Creus es una de las marchas de resistencia que más me gustan, te permite disfrutar del todo el parque natural del Cap de Creus en 87 kilómetros y tiene una bonita mezcla de mar y montaña en su recorrido. Dentro de la marcha también hay otras dos distancias, una de 60 kilómetros y otra de 27 kilómetros.
Nuevamente en esta aventura me acompañarían mi mujer  Cristina y mi amigo Jordi. Esta vez Jordi también iba a participar en la marcha haciendo la distancia de 27 kilómetros junto a Toni otro amigo que también participaría en la distancia corta.
Llegó el gran día, el tiempo al parecer nos iba a acompañar durante toda la prueba y no sufriríamos el calor del año pasado. A primera hora Jordi, Toni y yo fuimos hacia el puerto de Llançà para recoger los dorsales y almorzar junto a todos los compañeros del CEI. Cuando quedaban pocos minutos para la salida, me fui a colocar en el corralito de salida.
Las 8:00h de la mañana, tras unas breves explicaciones sobre la carrera dio inicio la misma con el petardo de salida. Decidí utilizar la misma táctica que el año pasado, correr rápido hasta pasado el primer kilometro para evitar el atasco de la zona estrecha. Como me encontraba bien seguí corriendo a menor ritmo hasta llegar al primer control en Cap Ras, tras pasar por allí atravesé la Playa de Burro y su zona de bunkers, después  atravesé unos bonitos senderos y llegué a la playa de Garbet. 
Gaudint al Cap Ras
Playa del Burro.
Desde allí tocaba subida y aflojar un poco el ritmo. Subí el sendero a menor ritmo y cuando estaba a punto de llegar a la pista me encontré con Bernat. Nos saludamos y él salió como una moto hacia adelante. Seguí trotando por la pista que se adentraba en las montañas de Colera subiendo suavemente. A mi izquierda tenía un paisaje espectacular del Pueblo de Colera, casi sin darme cuenta llegué al primer avituallamiento en la ermita de Sant Miquel de Colera. Un avituallamiento muy completo donde cogí dos donuts, repuse líquidos y me puse en marcha. Desde el avituallamiento al Puig d’Esquer solo me quedaba subir por un bonito sendero y afrontar una corta pero inclinada rampa. Al llegar a la cima pude admirar una espectacular panorámica del Cap de Creus. 
Vistas de Colera desde las alturas.
Vistas espectaculares desde el Puig d'Esquer.

Tocaba afrontar la bajada, una bajada técnica y muy resbaladiza que hice a buen ritmo. Tras la bajada aun había que subir un poco por pista y subir a una pequeña cima, desde allí bajé por un sendero que pasaba por una zona alambrada hasta llegar al Coll de les Portes. Tras beber algo me puse a trotar de nuevo aprovechando la rápida pista que llevaba hasta el desvio hacia San Silvestre de Valleta, allí seguí trotando por una pista larguísima que atravesaba la riera. En esa zona me encontré con Joan Palleja, un experto en Ultra Trails, eso me llevó a la conclusión que estaba yendo muy rápido y debía aflojar para no pagarlo más adelante. Atravesamos el pueblo de Valleta y fuimos en dirección al Coll de Madres donde estaba el siguiente avituallamiento, pero antes de llegar tuvimos que afrontar una dura rampa de subida. 
Trotando hacia la Valleta.
Al llegar al avituallamiento Joan siguió corriendo y se distanció, yo decidí no forzar y seguir a mi ritmo. Seguí por la pista hasta unas ruinas, allí tras una bajada algo técnica por sendero llegué a la pista que llevaba hacia la riera. Apreté un poco el ritmo para llegar cuanto antes a LLançà, tras unos 3 kilómetros larguísimos por el interior de la riera por fin llegue a Llançà.
En el avituallamiento me esperaba Cristina acompañada de Sonia que esperaba a Toni y de Txuse, un compañero del CEI. Tras comer un buen plato de macarrones y descansar unos 10 minutos, me puse de nuevo en marcha para evitar encontrarme a los corredores de la distancia de 60 kilómetros, que salían a las 12 h. Sabía que me enfrentaba al tramo más duro de la marcha y decidí regularme, ya que el año pasado en este punto por ir un poco más rápido de la cuenta al final lo pagué. Empecé la subida adelantando a dos corredores de mi distancia, pero a los pocos metros me quedé solo. Iba subiendo a buen ritmo por un bonito sendero hasta llegar a una zona donde llaneaba un poco, allí apreté un poco el ritmo y llegué a la zona más inclinada de la subida. Empecé a subir y a lo lejos me pareció ver a una chica que conocía. Seguí subiendo a buen ritmo y le di alcance. Al llegar a su altura vi que era Montse Sistere, una amiga de Enric Sabater, subimos juntos hasta Roca Miralles. Después llegamos a la zona de la subida más inclinada de la carrera. Un cortafuegos muy inclinado que se me dio mucho mejor que el año pasado, allí dejé atrás a Montse y me volví a quedar solo. Al llegar al final del cortafuegos había una impresionante vista de LLançà.
Dura subida por el cortafuegos.
Bonitas vistas de LLançà.

seguí subiendo por pista y adelantando a algún corredor. El calor había hecho acto de presencia y me notaba algo revuelto del estomago, seguí a un ritmo suave pero constante hasta llegar al control de Mas Ventos. Solo pasar el control me entró un fuerte dolor de barriga y tuve que salirme del camino para ir a hacer una técnica larga, durante mi parada empezaron a pasar los primeros corredores de la distancia de 60 kilómetros. Cuando ya me encontraba mejor, seguí por la pista 1,5 kilómetros y enseguida llegué a St. Pere de Rodes. Antes de llegar al avituallamiento me encontré a Txuse que me acompañó hasta allí, Cristina me estaba esperando en el avituallamiento y me ayudó a recargar el camel mientras yo recargaba energías.
Tras despedirme de Cristina me tocaba afrontar el tramo más técnico de la marcha, primero una dura subida hasta el Castell de Sant Salvador. Después de un pequeño paso técnico llegué a un mirador, desde allí tenía una panorámica magnifica del golfo de Roses y del Port de la Selva. Tocaba afrontar la temida cresta, un sendero muy técnico donde había que ir con mucho cuidado para no caerse y no torcerse los tobillos. Los corredores de la marcha de 60 venían con energía y pidiendo paso, intenté hacer la cresta lo más rápido posible y me iba apartando cuando encontraba algún hueco.
El castell de San Salvador.

Vistas espectaculares del golfo de Roses.

Afrontando la temida cresta.
Tras finalizar la cresta venía un tramo de pequeñas bajadas y subidas por sendero que se hizo interminable hasta llegar a la carretera que lleva a Cadaqués.  Allí el tiempo empezaba a cambiar y el sol había desaparecido para dar paso a unas nubes amenazantes que se veían a lo lejos. Tocaba subida por carretera durante un rato, como sabia que la carretera me iba a llevar al mismo punto que el camino decidí seguirla aunque hiciera algún metro más. Adelanté a unos cuantos marchadores en ese tramo, una vez conecté de nuevo al camino continúe subiendo un poco por pista antes de encarar la bajada. Me puse música y comencé a correr a un ritmo controlado. La bajada hasta el avituallamiento de cala Joncols se hizo larguísima. 
Vistas durante la bajada a Cala Joncols.
Una vez en el avituallamiento bebí bastante líquido para no desfallecer durante la subida, decidí subir a un ritmo más suave que el año pasado para no pasarme. Mientras iba subiendo empecé a ver corredores que bajaban por el sendero, al parecer un buen número de corredores se habían despistado siguiéndose unos a otros y tenían que bajar al control a fichar. Una vez arriba tocaba bajar hasta Cadaqués, intenté trotar algo más que el año pasado pero el viento me lo impedía. Solo troté en las zonas del camino que hacían bajada, tras pasar varios tramos de senderos que atajaban la pista llegué a las calles de Cadaqués. Como hacía fresquito y estaba medio nublado, había mucha menos gente que el año pasado.
Bonita estampa de cadaqués.
Tras atravesar el tramo urbano giré hacia la izquierda para ir hacia el pabellón, allí me esperaban Cristina, Sonia, Toni y Jordi. Había llegado 15 minutos mejor que el año pasado y me encontraba mucho mejor, no me entraba el arroz y la pasta así que me comí una magdalena y algo de embutido que me dio Cristina. Aproveché la parada y me cambié los calcetines, empezaba a notar fresco así que decidí salir rápido del avituallamiento.
Recordaba el tramo desde Cadaqués al faro del año pasado ya que allí me entró una buena pájara. Este año me encontraba mejor e incluso pude trotar un buen rato cosa que hizo que el tramo no se me hiciera tan largo como el año pasado. Un tramo muy bonito de sendero con pequeñas subidas y bajadas con zonas algo técnicas, al llegar al faro el tiempo era bastante malo. 
Finalizando el tramo hacia el Faro.
Hacía bastante viento y se notaba algo de frio, había mucha menos gente que el año pasado y a la hora de bajar por la carretera lo pude hacer sin necesidad de ir esquivando coches como el año pasado. Quedaban 23 kilómetros para llegar hasta Llançà y unas 2:30h de luz solar y mi objetivo era llegar de día hasta el Port de la Selva. El camino hasta Sant Baldiri se hizo larguísimo como todos los años que he ido a esta marcha. Un tramo que tiene algunas zonas técnicas y algunas bajadas y subidas inesperadas, pasando por la curiosa señal indicatoria que tiene una calavera de animal. Todo ese tramo es pesado pero de día se me hizo muy diferente a la noche, así casi sin darme cuenta había llegado a Sant Baldiri y de día. 
Curioso panel indicador.

Sant Baldiri.
Me quedaban 13 kilómetros para llegar a Llançà y sabia que sería imposible llegar de día, pero al menos quería llegar hasta el Port de la Selva de día. Tras salir del avituallamiento subí la pequeña subida antes de encarar la bajada al Port de la Selva trotando despacio, en la bajada aceleré un poco el ritmo pero no pude evitar que me pasaran bastantes corredores. Llegué a las calles del Port de la Selva de día, había logrado mi objetivo. Me paré un momento antes de encarar el camino de Ronda a ponerme el frontal ya que estaba anocheciendo, me encontraba bien así que decidí intentar trotar todo el camino de Ronda. Aunque el viento era fuerte conseguí llegar al siguiente control y último de la carrera sin parar de trotar, hacia fresco y el viento era muy molesto. Pensaba que ya era el único que quedaba de mi distancia y que los que me seguían eran de la de 60, pero justo antes de salir del avituallamiento llegaron un chico y una chica de mi distancia. Salí del avituallamiento e intenté mantener el trote, el viento me lo impedía pero podía trotar lentamente. Troté incluso en los incómodos tramos de escaleras. Justo antes de llegar a la playa del cau del Llop me adelantaron el chico y la chica que había visto en el avituallamiento. Tras cruzar la playa vino el temido tramo de escaleras final, un tramo bastante inclinado y que aproveché para adelantar de nuevo a la pareja que me había adelantado. Al final de las escaleras me puse a trotar y no paré hasta la llegada. Justo antes de llegar me encontré a Cristina, Jordi, Toni y Sonia que me acompañaron hasta la llegada.

86,1 kilómetros

3500 metros de desnivel positivo

3500 metros de desnivel negativo

7000 metros de desnivel total acumulado

13:45 horas

En conclusión, una vez más he superado mi tiempo en la marcha del Cap de Creus. Seguramente este tiempo sea imposible que lo rebaje, así que el año que viene tendré que probar la distancia de 60 kilómetros para tener nuevos alicientes. Físicamente pensaba que llegaba más flojo que el año pasado, pero al final me he encontrado mucho mejor. Muscularmente no he tenido ningún problema, el pie me ha molestado en algunas zonas pero en general he tenido menos dolores de lo normal. Ha sido un placer reencontrarme con los compañeros del CEI. Sobre el recorrido solo puedo decir que me encanta. La marcha pasa por zonas muy bonitas y hay muy buen ambiente. Una vez más solo puedo agradecerle a mi mujer Cristina que me acompañara en esta aventura y me hiciera el seguimiento en muchos puntos de la carrera. Felicitar a Jordi y Toni por su gran tiempo en la marcha de 27 kilómetros.
Con Cristina.


Con los compañeros del CEI

Con Jordi y Toni.





viernes, 7 de abril de 2017

UT MONTSENY

Este año he empezado fuerte con las ultras, iba a por la Ultra Montseny después de haber hecho en enero la GR 10 Extrem y en marzo la Ultra de Xerta. En la de Xerta no pude acabar por no llegar al corte horario, y por si fuera poco con el dolor en el pie derecho que me impide entrenarme con normalidad. Esta Ultra del Montseny prometía ser diferente, el recorrido pasaba por zonas que he recorrido en algún entreno que otro y además tenía el aliciente de acompañar al amigo Toni Santana y conseguir que acabara su primera carrera de 80 km.

Cuando me apunte a la carrera las previsiones meteorológicas era de día nublado, pero a medida que nos íbamos acercando a la fecha las previsiones iban empeorando y todo hacía presagiar que tendríamos movida durante la carrera. Como viene siendo habitual en mi rutina antes de cada carrera me hice una planificación de tiempos, pero esta vez fui a casa de Toni para planificarla juntos.

El viernes me fui con mi mujer Cristina a dormir a Sta Eugenia de Berga un pueblo a 7 kilómetros de la salida, quería ir tranquilamente al breafing y poder dormir un poco más de lo que lo hubiera hecho en casa. Después de alojarnos en el hotel y acabar de preparar la mochila, Cristina y yo nos fuimos hacia Seva para acudir al breafing y recoger mi dorsal y el de Toni. Mientras recogíamos el dorsal llegaron Marc y Adri dos compañeros de Oju ke passu, Adri con aspiraciones a quedar bien arriba y Marc un chico que dará que hablar. Nos sentamos todos juntos para escuchar el breafing y comentar algunos aspectos de la carrera, durante la charla nos dijeron que en principio no nos llovería en las zonas bajas pero que en la zona del Turó de l’Home se esperaba nieve. Una vez acabada la charla nos despedimos de Adri y Marc y nos fuimos a cenar y para el hotel a dormir.

Llego el gran día, llegamos a Seva y aparcamos lo más cerca de la salida posible. Después fuimos a buscar a Toni que acababa de llegar, fuimos hacia el casal donde había un bar para poder tomar un café antes de salir. Finalmente no me tome nada para que no me sentara mal en el estomago, nos fuimos hacia la zona de salida y nos dispusimos a comenzar la aventura. La temperatura era fresca, pero no hacía mucho frio y además no llovía nada y el cielo no amenazaba lluvia inminente.
Llego el gran momento, tras la cuenta atrás dio comienzo la Ultra del Montseny.  Éramos pocos corredores y le comente a Toni que no creía que tardáramos mucho en quedarnos los últimos, tras unos primeros metros por las calles de Seva salimos hacia una urbanización. Nos pusimos a trotar a ritmo suave para no desgastar, habíamos calculado llegar al primer avituallamiento en 40 min. Íbamos avanzando por caminos fáciles y muy corribles, no queríamos forzar para no pagarlo más adelante. Llegamos al km 4,5 que era el que habíamos calculado que estaba el avituallamiento, allí no había nada y por lo visto aun nos quedaba un buen tramo. Seguimos con una subida corta pero inesperada, después llaneamos hasta el avituallamiento. Estábamos en el kilómetro 6 y llevábamos 15 minutos más de lo previsto, pero también 2 km más de lo calculado por lo que realmente no íbamos muy mal.

Tocaba afrontar un tramo de subida hasta Collformic, esta vez dejamos atrás los caminos fáciles de los primeros kilómetros y empezaba el recorrido 100% Montseny. Senderos con tupida vegetación y bosques espectaculares, Toni subía bien y yo le dejaba que fuera haciendo porque tampoco nos pasábamos mucho de vuelta. Al llegar al kilómetro 12 donde pensábamos que estaba el avituallamiento, nos dimos cuenta que aún nos quedaba un tramo de subida. Seguimos por un sendero espectacular y enseguida llegamos a Collformic, el avituallamiento estaba justo en el parquin del restaurante. Avituallamiento bastante completo con suficiente líquido y frutos secos, preguntamos en que kilometro estábamos y nos dijeron que en el 12. A nosotros nos salían 13 y estábamos dentro de lo planificado tardar 2 horas en hacer 12 pero llevábamos 1 km más, así que íbamos muy bien.
Vistas desde Collformic
Tocaba bajada larga y por terreno bueno, una larga pista que atravesaba dos masías espectaculares. Bajamos regulando la velocidad aunque el terreno invitara a correr rápido, cuando acabamos la bajada iniciamos la subida hacia el café donde estaba el siguiente avituallamiento. Subida por sendero que en algunos tramos era bastante inclinada, durante la subida adelantamos a una chica y casi llegando al final vimos que había 3 corredores más. Eso nos dio bastante moral porque no pensábamos adelantar a nadie, al llegar al avituallamiento hicimos la misma pregunta que en los anteriores. Cuantos kilómetros llevábamos, nos dijeron que 18 pero a nosotros el GPS nos  daba 21, no nos importó la diferencia porque íbamos según lo planificado pero aquel desfase de kilómetros podría afectar a alguien que se hubiera planificado para menos km. En el avituallamiento reconocí a Alberto Ahumada que el año anterior había hecho un video de la carrera, le desee suerte y que este año tenía que conseguirlo ya que el año pasado no llego al corte.
Llegando al avituallamiento del Cafe.
El tiempo hasta ese momento nos estaba respetando, pero de repente vimos como las nubes cubrían las montañas y a nosotros nos dejaban inmersos en una espesa niebla. Por suerte el tramo de carrera que estábamos haciendo no tenía mucha complicación, era seguir la pista del Pla de la Calma y después girar en dirección al Sui. Llegamos al Sui casi sin darnos cuenta ya que con la niebla no se veía casi nada, desde el Sui al Samont era seguir la carena atravesando algunos tramos técnicos. Por suerte la niebla levanto y nos permitía disfrutar de un paisaje espectacular, Toni recibió la llamada de su chica Eva que le dijo que nos esperaban en St Esteve. 
En el Sui con Toni.
Coronando el Sui.
Eso hizo que nos animáramos un poco más por poder ver a nuestras mujeres, tocaba bajar del Samont hasta la ermita de St Elies. Bajada muy técnica en algunos tramos y más suave en su parte final, aunque justo antes de llegar a St Elies nos hicieron subir una pequeña rampa. Llegamos a St Elies nuevamente bajo una niebla espesa, a la misma vez que llegamos nosotros llegaron un grupo de chavales que estaban de excursión. Seguíamos con esos 3 kilómetros más en carrera y esta vez con unos 15 minutos más sobre la planificación, repusimos líquidos y comimos algo y en marcha hacia St Esteve. La bajada fue muy agradable alternando tramos de pista ancha con senderos muy corribles y bonitos allí nos adelantaron dos corredores, uno de los cuales (Jordi) al final acabaría con nosotros la carrera. Justo antes de entrar en las calles del pueblo las cintas no cuadraban con el track de la carrera, pero por suerte el camino llevaba al mismo sitio. Una vez en las calles de St Esteve se puso a llover tímidamente y escuchamos los gritos de Cristina, Eva y los padres de Eva que habían ido a recibirnos. Nos acompañaron un rato hasta el avituallamiento y una vez dentro nos ayudaron a rellenar líquidos y prepararnos para afrontar la lluvia, íbamos muy bien de tiempo pues a pesar de llevar 3 km más íbamos dentro de lo planificado. Nos despedimos de Cristina, Eva y los padres de Eva y nos pusimos de nuevo en marcha.
Paisajes durante la carena del Sui al Samont.
Llovía con más intensidad y nos disponíamos a afrontar uno de los tramos más largos dela carrera, Toni tuvo que parar para poner el móvil  a cargar y en ese momento nos pasaron Alberto Ahumada y Jordi. Seguimos una pista que nos llevó a atravesar un rio, seguimos y unos metros más adelante llegamos a un nuevo tramo de rio, esta vez más largo. Lo cruzamos y vimos como llegaba Alberto grabando, seguimos los tres juntos un buen rato hasta que nuevamente tuvimos que cruzar el rio. Esta vez era algo más profundo y el agua estaba más fría, yo cruce grabando a Alberto ya que le había comentado si quería que le grabara mientras cruzaba el rio. A partir de allí iniciamos un tramo de subida por pista, a medida que el camino iba ganando altura la lluvia iba subiendo en intensidad. Seguimos un buen tramo de continua subida bajo la lluvia torrencial y con los caminos que parecían ríos, por suerte cuando ya nos quedaban pocos kilómetros para llegar al Montseny la lluvia cesó. Así pudimos disfrutar de los senderos por los que íbamos a llegar hasta la población del Montseny, allí nuevamente nos juntamos con Jordi y Alberto a los que habíamos dejado un poco atrás en la subida. Llegamos a la base de vida del pueblo del Montseny donde nos esperaban Cristina, Eva, la hermana de Toni y el cuñado de Toni. Nos sentamos en una mesa y cogimos un buen plato de pasta, también nos quitamos los calcetines mojados para que nos respiraran los pies. Le dije a Toni que yo solo me cambiaria los calcetines y esperaría a Viladrau para ver el tiempo como iba, Toni hizo lo mismo y solo se cambió los calcetines.
Nos despedimos de nuestros acompañantes y nos dispusimos a afrontar el tramo más vertical de la Ultra, los primeros 2 kilómetros eran por pista así que la subida no se hizo muy dura. De repente se puso a tronar y comenzó a llover bastante, el camino se iba inclinando y las condiciones meteorológicas iban empeorando. Decidí ponerme los guantes porque empezaba a notarme las manos heladas, la lluvia dio paso al granizo y así hicimos unos 2 kilómetros más pero ya cuando entrabamos en la parte más inclinada y estrecha de la subida comenzó a nevar fuertemente. Íbamos subiendo a buen ritmo, pero no veíamos nada debido a las gorras que llevábamos para aguantar la capucha del impermeable. Eso nos hizo que nos equivocáramos y siguiéramos un sendero con una vegetación muy tupida que nos golpeaba en la cara y que debíamos ir apartando con el brazo, cuando ya nos quedaba poco para llegar divisamos a una chica la cual pasamos. Iba bastante tocada así que cuando llegamos al avituallamiento se lo dijimos a los que allí estaban, el avituallamiento estaba dentro de una furgoneta debido al frio que hacía. Allí habían 3 o 4 corredores que habían abandonado, y después llegaron 2 o 3 más que también lo dejaron. Toni  yo nos encontrábamos bien y no íbamos a dejarlo allí. Comimos y bebimos algo y nos dispusimos a afrontar el tramo que va del Turó a les Agudes, le dije a Toni que aquel tramo había que pasarlo rápido por el frio. Lo hicimos bastante rápido a pesar de que las rocas estaban húmedas por la lluvia, al llegar a los pies de les Agudes podíamos contemplar como el cielo se había despejado y daba paso a un paisaje sublime.
En el Turó de l'Home.
Bonito paisaje.


Seguimos en dirección hacia Sant Marçal tocaba bajada por sendero, el sendero en su inicio era bastante inclinado y con zonas expuestas al vacío. Bajamos aquel tramo extremando las precauciones y algo más lento de lo que hubiéramos querido, pero aquel tramo era para no correr riesgos. Pasado aquel tramo peligroso el sendero se dejaba caminar más rápido hasta que llegamos a la pista que lleva hasta Sant Marçal
Uno de los tramos del descenso hacia Sant Marçal.
justo antes de llegar nos vinieron a recibir Eva y Cristina y nos acompañaron hasta el avituallamiento. Seguíamos llevando 3 kilómetros más de carrera, allí habíamos llegado unos 15 minutos por encima de lo previsto ya que las malas condiciones meteorológicas de la subida al Turó nos habían retrasado. Les dijimos a las chicas que calcularan unas 2:30h para que llegáramos a Viladrau y nos pusimos en marcha.Ya no veíamos a nadie ni por delante ni por detrás y pensábamos que ya no veríamos a nadie más, nos quedaban pocas hora de luz solar y queríamos intentar llegar hasta Viladrau de día. Iniciamos la subida hacia Coll Pregón con energía y muchas ganas, la subida ya la hemos hecho muchas veces así que sabíamos que nos esperaba. Toni se puso a tirar a buen ritmo y casi sin darnos cuenta atravesamos el duro primer tramo de la subida, atravesamos la zona de castaños y entramos en el hayedo hasta que casi sin darnos cuenta estábamos en el Coll Pregón. Habíamos tardado menos de 1 hora en subir, mucho mejor de lo que habíamos calculado. 
En el Coll Pregón.

Toni llegando al Coll Pregon.
Iniciamos la bajada por el sendero que sale a la derecha del coll Pregón, un sendero que atraviesa un bosque de película fantástica. Por momentos parecía que estábamos en el señor de los anillos y que de alguno de aquellos arboles nos saldría Gandalf el mago, una bajada espectacular pero muy inclinada. Podíamos haber bajado trotando pero hubiera sido malgastar demasiada energía, por suerte llegamos a un tramo de pista en el que si pudimos trotar un buen rato para ganar tiempo. 
Bajando hacia Viladrau.
Mientras bajábamos por la pista escuchamos ruido y de repente vimos que Jordi (el chico con el que habíamos ido coincidiendo desde el Café) se acercaba corriendo. Pensábamos que no nos pillaría y nos sorprendió un poco, lo dejamos atrás en una pequeña subida pero nuevamente en la bajada nos juntamos los 3. Entramos en las calles de Viladrau y no había ni rastro del avituallamiento, se nos estaba haciendo muy largo aquel tramo y a parte ya había oscurecido. Tras pasar un pequeño sendero vimos una casa a lo lejos, allí estaba el avituallamiento y en la puerta estaban Eva y Cristina esperándonos. Toni tenía el GPS casi sin batería, al parecer por el frio el cargador externo que llevaba no funcionaba. Toni puso a cargar el GPS un rato mientras comíamos algo, yo hice lo mismo aunque el mío podía aguantar.
El avituallamiento estaba dentro de una casita con calefacción, Eva y Cristina nos ayudaban a cambiarnos calcetines y darnos comida. Jordi también tenía a su chica ayudándolo, mientras estábamos comiendo llego un chico que me sonaba. Era el chico francés que estuvo en el GR10 de valencia, Toni me dijo que al final no se cambiaría de nada. Yo tampoco me cambie de nada porque iba bien, solo nos cambiamos calcetines para ir con los pies calientes. Lo único que queríamos era llegar lo antes posible, Eva le comento a Toni si llegaríamos en 3 horas a Seva y yo le dije que un poco más que aún quedaba subida. Nos despedimos de las chicas y quedamos en vernos en un rato en Seva, al salir del avituallamiento hacia bastante frio y nos costó un ratito entrar en calor. Cuando llevábamos un rato andando llego Jordi, nos comentó si nos importaba que fuera con nosotros. Le dijimos que sin ningún problema y que lo podía haber hecho mucho antes, ya que caminar solo se hace más pesado que el ir en compañía. El primer tramo de subida no era excesivamente complicado, pero una vez pasamos de la Erola el sendero empezaba a picar hacia arriba. Íbamos avanzando mientras hablábamos de nuestras experiencias en carreras, pasamos un trozo comprometido de sendero con piedras resbaladizas y barranco a nuestro lado. Encaramos así el último tramo de la subida, en pocos metros de recorrido ascendimos bastantes metros de desnivel. Pero tras un bosque se podía ver Sant Segimón a nuestra izquierda, al final del sendero escuchamos como nos daban gritos de ánimo. Así por fin llegamos al avituallamiento, yo pase rápido pero Toni y Jordi se estaban recreando en exceso. Les dije que arrancáramos rápido para no coger frio y nos pusimos en marcha, nos hicieron descender a lo más profundo del valle como si descendiéramos a Mordor. El sendero era oscuro y técnico hasta que llegamos al rio, desde allí iniciamos una dura pero por suerte corta subida. En el avituallamiento nos dijeron que eran 350 metros y solo subimos 160, iniciamos la bajada alternando tramos buenos con tramos bastante complicados. Cuando llegamos a un tramo de sendero más bueno me puse a caminar rápido, me anime tanto que a Jordi y Toni les costaba seguirme. Decidí aflojar un poco para no dejar atrás a los compañeros, antes de llegar al Brull debimos cruzar un tramo largo de asfalto. Llegamos al pueblo del Brull 45 min antes de las 12 de la noche del sábado, pensamos si sería posible llegar a Seva en ese tiempo y acabar en el mismo día. Jordi tenía a su chica esperándolo en una furgoneta, se había quedado dormida y la tuvo que despertar. Paramos brevemente en el avituallamiento y nos pusimos en marcha, a pesar de que el último tramo era bastante fácil y podíamos haber trotado un poco para ganar tiempo decidimos no hacerlo. Así casi sin darnos cuenta y con 3,5 kilómetros más de carrera de lo previsto, llegábamos a la meta de Seva. En meta Cristina, Eva y la mujer de Jordi nos esperaban para recibirnos, nos dijeron que entráramos corriendo pero nosotros quisimos entrar andando para saborear el momento.
Llegando junto a Toni

Toni yo y Jordi posando con nuestra medalla.

87,5 kilómetros

4370 metros de desnivel positivo

4370 Metros de desnivel negativo

8840 Metros de desnivel acumulado

18:07 horas


En conclusión, una buena ultra por el Montseny. La primera parte de la Ultra tiene poco desnivel y es muy pistera, pero la segunda parte de la carrera es un bonito recorrido. La señalización ha sido muy buena, era imposible perderse. Los avituallamientos muy completos, quizás podían haber puesto sopa en Viladrau y Sant Segimón pero por lo demás no nos faltaba líquido. Los voluntarios estaban algo desinformados con los kilómetros pero por lo demás eran todos muy atentos, así da gusto correr una carrera. Mis sensaciones en carrera han sido muy buenas, ya que no he sentido ningún dolor en el pie y me he encontrado bien en todo momento. Contento por haber ayudado a Toni y Jordi a acabar su primera carrera de más de 80 kilómetros, y un placer haber compartido esta aventura con Toni al que poco a poco estoy enganchando a la larga distancia. También me ha gustado saludar a Alberto ahumada el cual nos ha incluido a Toni y a mí como actores secundarios en su video jejeje. Mención especial para Cristina y Eva que a pesar del mal tiempo han estado en todos los avituallamientos posibles dándonos su apoyo, ellas son también finishers de la Ultra porque han estado hay a pesar del frio y la lluvia. Cristina una vez más me acompaño en una nueva aventura, tengo mucha suerte de que ella me siga en todas mis aventuras a pesar de las horas que ha de pasar sola. TE QUIERO MUCHO CRISTINA

miércoles, 15 de marzo de 2017

ULTRA TRAIL LES FONTS DE XERTA

Sabía que sería dura y que no llegaba en mi mejor momento de la temporada, pero llevaba tiempo esperando que llegara la UT Les Fonts. Una ultra diferente a todas las que he hecho, una carrera que se hace por etapas y en 3 carreras en 3 días.

En esta aventura me iban a acompañar en carrera los amigos del CEI Xavi Torrijos y Francisco Pareja, los tres formaríamos el equipo Los Abollaos para competir en categoría de equipos. Tampoco podían faltar a la cita los componentes del equipo de apoyo, mi mujer Cristina y mi amigo Jordi, siempre dispuestos a seguirme en todas las locuras donde me apunto.

Llegó el gran día, el viernes después de comer cogimos el coche y los cinco componentes de la expedición partimos hacia Tortosa donde teníamos nuestra sede del viernes noche. La carrera del sábado empezaba muy pronto, así que teníamos que tener un alojamiento cerca para poder dormir un poco más. Una vez alojados en el hotel nos dirigimos hacia Xerta para recoger los dorsales, en ese momento ya empezaba la aventura.

La Nocturneta
Los Abollaos
La Ultra de Xerta empieza con una etapa fácil de 23 kilómetros y 350 metros de desnivel positivo, hasta aquí podía parecer que la cosa es sencilla. La estrategia del equipo era no quemarnos de cara a la Trail del sábado, así que cuando a las 21:00h dieron la salida salimos en el centro del pelotón y regulando el ritmo. Los primeros 2 kilómetros eran muy llanos y costaba ir despacio debido a la inercia de seguir a los demás, por suerte enseguida empezó la subida. Una subida progresiva a tramos por sendero y a tramos por pista la cual hicimos trotando sin parar. Primer avituallamiento kilómetro 6,5, íbamos cumpliendo el horario que yo había calculado para hacer esos kilómetros, nos plantamos en 40 minutos así que quizás íbamos un pelín rápido.
Primeros momentos de la carrera.
Llegando al primer avituallamiento.
Tocaba un tramo largo hasta el avituallamiento de Aldover, el desnivel positivo de la carrera ya casi lo habíamos hecho entero, nos quedaban unos 75 metros según el GPS. Tras atravesar varias campos y algún que otro sendero, llegamos a Aldover pero antes de llegar al avituallamiento debíamos hacer un pequeño rodeo. En el centro del pueblo había muy buen ambiente, pero nuestro equipo de apoyo no había venido a vernos porque sabía que allí no pararíamos mucho tiempo.
Reponiendo fuerzas en Aldover.
Estábamos en el kilómetro 14 y ya encarábamos los últimos kilómetros, desde el pueblo hasta el siguiente avituallamiento se nos hizo bastante corto ya que lo hicimos rápido. Kilómetro 18 de la carrera y empezaba un tramo nuevo con respecto al año pasado, atravesamos unos campos e hicimos una subida sorpresa que nos pilló un poco desprevenidos. Tras la subida teóricamente ya no quedaba nada de desnivel positivo, pero aun subimos casi hasta los 400 metros de desnivel. Hicimos un largo tramo llano trotando hasta meternos en el camino que discurre junto a la acequia, allí no sé si fue por las ganas de llegar o qué pero aceleramos el ritmo e hicimos los últimos dos kilómetros a un ritmo muy alto. Así por fin llegamos a las calles de Xerta, atravesamos el pueblo y llegamos al casal. Había terminado la primera etapa con muy buenas sensaciones, quizás la habíamos hecho demasiado rápido ya que tardamos 2:33h pero nos encontrábamos bien. Cenamos algo y rápidamente hacia Tortosa a dormir, que a las 6:00h empezaba la siguiente etapa.


Trail Les Fonts

Después de la carrera del viernes me costó bastante coger el sueño, pero a las 4:40h de la mañana sonó el despertador. Apenas había dormido 4 horas y no sabía cómo respondería mi cuerpo después del esfuerzo del día anterior. Mis dudas eran sobre los dolores que he tenido en el pie desde hace un tiempo. Por suerte cuando me levanté de la cama me noté muy bien y sin dolores. A las 5:15h nos fuimos hacia Xerta para concentrarnos para la carrera, al llegar al casal se notaba un buen ambiente y se veían caras nuevas con respecto al viernes. Al ser por etapas la gente se puede apuntar para hacer solo una de las etapas, así que en el casal nos juntamos los que hacíamos la ultra entera, los que hacían solo la Trail y los que hacían una nueva versión, la maratón. Las 6:00h se da la salida a la carrera, nuestro equipo de apoyo nos da ánimos desde las vallas, ya no los veríamos hasta las 17:00h si podíamos llegar al corte. Durante los 70 kilómetros que tiene la Trail habían 7 cortes de horarios y desde la organización nos habían dicho que serían muy estrictos. Los primeros 9,5 kilómetros hasta Paüls eran bastante fáciles ya que quitando un tramo que discurre por un sendero paralelo a la acequia no había ninguna dificultad. Como novedad este año nos encontramos que habían suprimido un tramo y habían abierto uno nuevo que evitaba una acequia muy peligrosa. Poco a poco iba amaneciendo y ya empezaba a intuirse que sería un día muy caluroso. Llegamos a Paüls unos 10 minutos por encima de lo que yo había previsto, pero también habíamos hecho 1 kilómetro más de lo que marcaban en ruta. 
Llegando a Paüls.
Aproveché unas sillas para quitarme ropa ya que me estaba muriendo de calor, mientras los compañeros reponían líquidos y comían algo. Cuando acabé bebí abundante isotónico y comí algo y enseguida nos pusimos en marcha, tocaba afrontar una subida fuerte y bastante larga. Xavi se puso en cabeza y puso un ritmo bastante fuerte, Francisco y yo lo seguíamos sin problemas y además íbamos adelantando a mucha gente. Pasamos por un paso bajo una roca que impresionaba y después empezó el tramo más inclinado de la subida, el calor apretaba de lo lindo y estábamos sudando de lo lindo. 
Atravesando el paso bajo la pared de roca.
En ese tramo de subida tuve que ejercer como capitán del equipo que era y decirle a Xavi que me ponía yo en cabeza para marcar el ascenso, fuimos subiendo a menos ritmo pero sin descanso hasta que finalmente llegamos al Tossal de Engrilló. Ahora el GPS no cuadraba con el kilometraje de carrera y me daba 600 metros menos en teoría, pero habíamos llegado 5 minutos antes de lo que yo había previsto. El control y avituallamiento no estaban en la cima del Engrilló, para eso aun tuvimos que subir unos metros por pista y después por un corto pero inclinado sendero. Con respecto al año pasado llegar hasta la cima había sido algo más fácil, pero nos quedaba averiguar si eso sería la tónica de la carrera. 
Los Abollaos en la cima del Tossal de l'Engrilló.
La bajada desde la cima era por un sendero empedrado y tras subir un pequeño repecho se iniciaba la bajada. Una bajada donde teóricamente deberíamos ganar tiempo, pero como era muy empedrada decidimos bajarla caminando rápido, tras la bajada vino un ascenso corto pero muy cabron que yo creo que a más de uno dejaría tocado. Nos quedaba aun un buen tramo hasta el primer corte de carrera y se nos echaba el tiempo encima. Aprovechamos que venía un sendero bueno y nos pusimos a correr para ganar algo de tiempo. Llegamos al control 5 minutos antes de lo que yo había previsto por lo que llevábamos unos 20 minutos con respecto al cierre de carrera. Teníamos la sensación de que íbamos bastante mejor que el año anterior porque encontramos mucha gente en el avituallamiento de Sant Roc.
Avituallamiento de Sant Roc.
Repusimos fuerzas comiendo y sobretodo bebiendo mucho, pero Francisco tardaba un poco en llenar las botellas y no se le veía con muy buena cara. Encaramos una subida que desconocíamos, el primer tramo coincidía con la maratón pero después nos desviaron de la pista por la que estábamos subiendo para coger un sendero. Empezamos a subir cada vez con más inclinación y Francisco se iba quedando atrás, tuvimos que aflojar el ritmo bastante pero ante todo estaba el compañero. Fuimos subiendo sin parar hasta que llegamos a una zona donde parecía que había acabado la subida, llaneamos un buen rato por un sendero muy guapo pero enseguida salimos a una pista que parecía que nos llevaría hasta la cima. Aquello era demasiado bonito y enseguida nos volvimos a desviar para afrontar un último tramo de subida, llegamos arriba y tuve que darle un antioxidante a Francisco para las rampas. Iniciamos un tramo de bajada por pista que nos fue muy bien para avanzar un poco, pero después hicimos un tramo de senderos que acabaron en una rampa muy inclinada que en el perfil era una pequeña puntita. 
Rampas sorpresa que te dejaban fino.
El descenso como los anteriores era por camino técnico y costaba correr, llegamos al avituallamiento con mucho calor. Habíamos llegado 25 minutos por encima de lo previsto y nos quedaba un trozo para llegar hasta el siguiente cierre de carrera, nos pusimos en marcha para ver si teníamos algo de tiempo para sentarnos a comer en el siguiente punto. Salimos del control caminando rápido ya que Francisco se había recuperado, primero por pista para acabar por sendero bastante inclinado. La bajada con piedras y mucha regata la hicimos caminando rápido y teóricamente llegábamos con 10 minutos con respecto al cierre, al llegar nos recibieron con la frase… En 8 minutos salen los escobas.
Joder acabábamos de llegar agobiados por el crono y cansados físicamente, nos pillamos los macarrones y nos sentamos pero debido a la tensión no fuimos capaces de comer nada, nos levantamos recargamos líquidos e intentamos comer algo. El siguiente tramo era una novedad de este año, subiríamos hasta la Espina siguiendo el barranco del carrer ampla. Primero se pasaba junto a un centro de interpretación para acto seguido entrar al barranco siguiendo el cauce del rio que estaba seco, un continuo sube y baja sin senda fija y con mucha piedra. En ese tramo me dio un fuerte dolor de barriga y les dije a los compañeros que me adelantaría a hacer una técnica larga, aproveché unas cuevas que había para parar. La comida me había sentado mal y estaba mal del estómago, cuando acabé tuve que acelerar el ritmo para enganchar a los compañeros. Poco a poco el barranco se estrechaba y llegamos a la zona dels Estrets de Palanquetes, una zona donde seguíamos un sendero entre enormes paredes de piedra. Daba la impresión de estar en una película de indios y que en cualquier momento nos atacarían los indios, a medida que subíamos me iba notando cada vez con menos fuerzas y me costaba seguir a los compañeros. 
Sendero muy empedrado para subir hacia el barranco.
Inicio de Estrets de de Palanquetes.

Me costó muchísimo llegar hasta la cima, pero una vez arriba era bajada y podía recuperar fuerzas. Nos quedaban 5,5 kilómetros y 50 minutos para el cierre de control, tocaba apretar el culo y darle caña a las piernas. Bajamos lo más rápido que pudimos, no podíamos bajar muy rápido porque en algunos tramos la bajada es bastante técnica. Cuando estábamos a punto de llegar al pueblo de Alfara de Carles vimos al compañero Baldiri, debido al poco tiempo que nos quedaba no pudimos pararnos a charlar con él. Tras atravesar una especie de riera encaramos una larga calle para llegar al avituallamiento, a lo lejos se sentían los gritos de ánimo de nuestro equipo de apoyo Cristina y Jordi que nos esperaban allí. Llegamos al control justo 3 minutos antes del cierre, habíamos hecho un descenso bastante rápido. Yo estaba bastante agotado y Cristina me dijo que no continuara, yo le dije que tranquila que iríamos regulando para recuperar fuerzas. Bebí bastante líquido, pero la comida hacia horas que no me entraba.
bebiendo mucho liquido.
Estaba agotado fisicamente.

Salimos de Alfara con cero margen de error, estábamos en la misma situación que el año anterior. Yo estaba cansado pero quería lograr el objetivo, empezamos la subida con ritmo lento pero sin pararnos. Solo empezar ya escuchábamos que los escobas venían con una chica inglesa que ya habíamos coincidido con ella y con un chico. La chica y el chico no sé si se tomaron algo o qué, pero nos pasaron como un cohete. Los escobas llegaron a nuestra altura y resulta que eran los mismo que el año anterior, la subida hasta llegar a al Coll de Paüls se hizo muy larga y tardamos más de 1 hora en hacer los 3,6 kilómetros desde Alfara. 
Vistas durante la subida al Coll de Paüls.
Desde allí nos quedaba un cresteo un sube y baja y la subida final a la Coscollosa, cuando estábamos haciendo el ultimo descenso antes de encarar el ascenso final, llamaron a los escobas y les dijeron que en 33 minutos cerraban la carrera. Nos quedaban 4,5 kilómetros y sabíamos que nos sería imposible llegar al cierre, nos relajamos y encaramos el ascenso final sin prisas. Una vez arriba ya tuvimos que ponernos los frontales porque ya era negra noche, la bajada en principio era corta pero muy técnica en el primer tramo. Cuando quedaban 2,9 kilómetros para llegar yo estaba realmente cansado y tuve que aflojar muchísimo el ritmo, a falta de 1,4 kilómetros me tuve que sentar porque me medio mareaba. Por suerte me recuperé. El último kilometro parecía que fueran 100 de lo largo que se nos hizo. Finalmente llegamos a la Font Nova con 62,2 kilómetros y 3800m + en las piernas, a mí no me entraba nada de comer y solo quería descansar para recuperarme así que me metí en el coche que nos tenía que bajar a Xerta. Cuando nos dejaron me baje del coche bien, pero a los pocos metros de llegar al casal me mareé un poco y me llevaron a la ambulancia para que me miraran bien. La doctora que me miró me dijo que estaba bien de todo, lo único que había llegado deshidratado y muy cansado. Cristina trajo el coche hasta allí y nos fuimos hacia nuestro alojamiento, una casa en Tivenys. A la casa ya llegué recuperado pero aun no me entraba la comida. Después de ducharme ya pude comer y directo a la cama. Renunciamos a correr la última etapa para no malgastar energías tontamente, en vez de correr nos fuimos a comer un buen almuerzo de forquilla.

85,14 kilómetros

4208 Metros de desnivel positivo

3807 Metros de desnivel negativo

8015 Metros de desnivel acumulado

16:49 Horas


En conclusión, la Ultra de Xerta es una de las más duras que he hecho nunca. No por los kilómetros y el desnivel, es por el poco descanso que tiene el cuerpo para afrontar las etapas que preceden a la Nocturneta. Afrontar una carrera de 70km 4000+ ya es complicado, pero hacerlo sin apenas haber dormido te lastra bastante. Felicitar a los organizadores por este pedazo de carrera que tienen. El recorrido de la Nocturneta tiene su encanto, el recorrido de la Trail es fantástico, el tramo nuevo de subida a la Espina era espectacular a pesar de convertir la carrera en mucho más dura. El recorrido estaba impecablemente marcado y era imposible perderse. Un 10 a los voluntarios por estar ayudando en todos los avituallamientos y en el casal de Xerta donde nos trataron muy bien, agradecerle el trato también a los chicos de la ambulancia por el trato recibido. Como no y no me cansaré de decirlo, agradecerle enormemente a Cristina que me venga a seguir a todas las carreras. A pesar de que le di un pequeño susto al final, estuvo allí para ayudarme en todo, al igual que Jordi que apoyo al equipo Abollaos como el que más. Ha sido todo un placer caminar con los amigos Xavi y Francisco, a pesar del sufrimiento en carrera lo hemos pasado genial compartiendo horas y kilómetros. 
Expedición de Xerta al completo.

martes, 3 de enero de 2017

RESUMEN DEL AÑO 2016

RESUMEN DEL AÑO 2016

RESUMEN ENTRENAMIENTOS Y COMPETICIONES 2016
KILOMETROS TOTALES: 3195,1 KILOMETROS
HORAS INVERTIDAS: 590:37 HORAS
DESNIVEL ASCENSO: 145.793 METROS
DESNIVEL DESCENSO: 143.358 METROS
DESNIVEL TOTAL ACUMULADO: 289.151 METROS

RESUMEN ENTRENAMIENTOS
KILOMETROS TOTALES: 2220,24 KILOMETROS
HORAS INVERTIDAS: 404:31 HORAS
DESNIVEL ASCENSO: 94.572 METROS
DESNIVEL DESCENSO: 92.570 METROS
DESNIVEL TOTAL ACUMULADO: 187.142 METROS


RESUMEN COMPETICIONES
KILOMETROS TOTALES: 974,77 KILOMETROS
HORAS INVERTIDAS: 187:52 HORAS
DESNIVEL ASCENSO: 51.221 METROS
DESNIVEL DESCENSO: 49.284 METROS
DESNIVEL TOTAL ACUMULADO: 100.505 METROS


PRUEBAS TOTALES: 17
MARCHAS DE RESISTENCIA: 5
ULTRA TRAILS: 4
TRAILS DE MONTAÑA: 4
CARRERA POR MONTAÑA: 3
CARRERA CORTA: 1
FINALIZADAS CON ÉXITO: 15
RETIRADAS: 1 POR LESION

NEUTRALIZACIONES: 1 POR TORMENTAS ELECTRICAS