viernes, 3 de mayo de 2013

PELS CAMINS DELS MATXOS


La marcha Pels Camins dels Matxos, es quizá la marcha más dura de toda la copa catalana. Si tuviera un kilometraje de 100 km y subiera dos o tres cimas más, la podríamos considerar una ultra de las más duras de Catalunya.
Este año voy arrastrando una lesión en la pierna derecha, y esta marcha era una prueba de fuego para ver cómo respondería la pierna con los desniveles exigentes a los que me iba a enfrentar.
Como ya viene siendo habitual en los últimos años fui hasta Torello con Xavi Torrijos, un gran compañero y amigo de las marchas. Cuando bajamos del coche y fuimos a buscar el dorsal, nos dimos cuenta de que íbamos a sufrir unas condiciones climatológicas un poco adversas. Ya que hacía un frio impresionante.
A las 6:30 h, y después de haber escuchado la explicación por parte de la organización de cómo estaba marcado el recorrido, dio inicio la marcha. Los primeros 2 km fueron entre risas y charlas con los compañeros. Así poco a poco íbamos intentando olvidarnos del frio que teníamos y de lo dura que iba a ser la marcha. De repente Xavi decidió dar un acelerón, al principio dude un poco ya que no me atrevía a subir el ritmo por lo que pudiera pasar con mi rodilla. Después de unos metros, pude comprobar que la rodilla no me molestaba a pesar de que estábamos llevando un ritmo fuerte y encima era en subida. Poco a poco el sol iba haciendo acto de presencia, pero la sensación de frio aun se hacía notar. El terreno estaba bastante húmedo, sobretodo la zona de senderos previa al primer control. Al llegar al primer control seguía teniendo buenas vibraciones, llevábamos algo más de 6 km y habíamos tardado 54 minutos en hacerlos. Después del control empezaba lo bueno, una durísima subida por sendero. Íbamos a través de un espectacular bosque y yo iba sudando a mares, no sudaba por el sol que estaba haciendo, sino por el esfuerzo de la subida combinado con la manga larga que llevaba puesta. Casi al final del sendero creíamos que seguiríamos rectos para ir a buscar la pista que se seguía todos los años, pues nos equivocamos, la organización nos había preparado una sorpresita para la edición de este año. Nos desviaron a la derecha y nos hicieron subir por un camino prácticamente vertical, a medida que íbamos subiendo encontrábamos zonas donde nos costaba dar el paso debido a la inclinación. Una vez finalizada la zona nueva retomamos el camino tradicional, un sendero interminable que transcurre por el interior de un hayedo espectacular. El sendero solo se veía interrumpido por pequeños tramos donde teníamos que atravesar rocas, casi sin darnos cuenta llegamos a Bellmunt.
Vistas en la subida hacia Bellmunt
En Bellmunt nos esperaba el avituallamiento de los bocadillos, yo cogí uno y me senté a recolocarme bien la bamba. A parte del problema en la pierna derecha, se me ha juntado que las bambas que me compré me producen inflamación en el dedo gordo del pie y molesta una barbaridad. Después de comer algo nos dispusimos a retomar la marcha, me enfrentaba a una de las zonas que tenía señaladas como clave para ver si me molestaría la pierna. Una bajada con mucha piedra y hojas sueltas, por suerte bajé trotando sin problemas de dolor. Incluso en un tramo nuevo que habían puesto este año, la pierna no me molesto. El tramo en cuestión era en vez de bajar mucho rato por la pista, nos desviaron por un sendero que discurría paralelo. El sendero tenía zonas donde resbalaba bastante, pero la pierna respondió muy bien. Volvimos a la pista y 1 km más adelante nos desviamos por otro tramo de sendero, en este nuevo tramo y tras pasar una zona de piedras. Xavi se dio un golpe muy fuerte en la  rodilla, al principio creía que se había hecho bastante daño, pero por suerte solo había sido el golpe y pudo continuar sin problemas.

Continuamos por el sendero hasta llegar a una pista la cual seguimos hasta llegar al sendero que se desviaba hacia el Salt del Molí, este año bajaba con algo más de agua que el año pasado (es uno de los sitios más bonitos de los que se pasa en la marcha).
Salt del Molí
La subida hasta el siguiente avituallamiento se me hizo larguísima, no porque fuera dura, sino porque parecía que no llegábamos nunca. Al llegar al avituallamiento aproveché para quitarme la manga larga, ya que aunque no hacía calor, cuando pasabas por zonas donde daba el sol se notaba bastante. Unos metros pasado el avituallamiento estaba otro tramo bastante duro de subida, la verdad es que otros años me había costado mucho pasar este tramo, pero este año lo he subido bastante bien.
Al finalizar el tramo, iniciamos un larguísimo tramo de sendero que nos conduciría hasta el control en el cual podías decidir si hacías el sector largo o te ibas hacia otro sector de la marcha. Al llegar dude un poco, pero como habíamos llegado con mucho margen sobre el cierre y además la pierna no me había molestado, decidí que iríamos por el sector largo. Hasta el siguiente avituallamiento quedaban 2 km pero entremedio había una pequeña subida, como ya viene siendo tradicional, en la subida nos encontramos con infinidad de excursionistas. Cuando ya pasamos a los excursionistas continuamos a paso rápido hasta el avituallamiento. Después del avituallamiento venía el tramo de aproximación hacia el Puigsacalm, una subida por la ladera de la montaña.
Aproximandonos al Puigsacalm
A medida que íbamos subiendo nos íbamos encontrando cada vez a más gente, pero cuando ya fue una pasada fue en el tramo final. Al pasar un cercado, se toma un camino que te lleva hacia la cima de Puigsacalm, pues aquel tramo parecía las ramblas. Suerte que conseguimos pasar a un grupo bastante grande justo antes de encarar la última subida, la subida no es nada del otro mundo pero debido a la falta de entrenamiento, me costó horrores subir. En la cima nos deleitamos con las vistas y después de beber algo nos pusimos nuevamente en marcha, deshicimos el mismo camino que habíamos hecho hasta el cercado, a mitad de camino vimos que venían Paco y un poco más atrás Víctor, les saludamos y continuamos nuestro camino,  giramos para ir hacia la siguiente zona que me había puesto como reto “las cuerdas”. Las cuerdas es una zona que se encuentra después de subir al Puig Tossell, ni que decir tiene que la subida al Puig se me hizo durísima por mi falta de entreno.
Puig Tossell
Normalmente en la bajada no hay cuerdas, las ponen especialmente para la marcha (y suerte que las ponen porque sino aun estaría bajando) son tres tramos de bajada muy técnica en el cual te aferras a la cuerda como si te fuera la vida, algún valiente baja sin cuerda. Pero yo todavía no controlo en las bajadas, y a parte temía por mi pierna. A pesar de que el terreno era complicado, las piernas respondieron perfectamente, al finalizar el tramo de cuerdas Xavi me había sacado unos metros, se puso a trotar pero yo intente seguirlo y vi que no podía trotar ya que si forzaba entonces sí que me molestaba la pierna.
Xavi agarrando la cuerda fuertemente

La bajada era muy inclinada
Decidí seguir a un paso rápido y seguro y me reencontré con él en la carretera. En el avituallamiento nos encontramos con el poeta, nos saludo y continuamos la marcha. El tramo de pista lo hice sin ningún tipo de problemas, el problema vino en el tramo de sendero ya que yo no podía forzar y Xavi se me distanciaba. Llegamos a una pista y después de una ligera subida iniciamos un largo descenso el cual pude hacer trotando bastante bien, al llegar al final de la bajada llegamos al Prat de la Vola y mientras me decidía a subir o no subir a cabrera, vimos que llegaba Paco (este año esta fortísimo) cuando llego Paco decidimos que subiríamos los 3 juntos, Paco y Xavi se pusieron a tirar y yo les seguía a duras penas. Tras una larga subida por pista llegamos a un claro donde podíamos apreciar el peñasco donde está situado el santuario de cabrera. La subida es por un sendero que va ganando altura a cada paso, la verdad es que la subida se me hizo infernal.
Acercandonos al Cabrera
Empezaba a notar el cansancio de forzar la pierna y de llevar tiempo sin entrenar, al final de la subida me esperaban Paco y Xavi para afrontar el temible tramo de las escaleras. Como yo sabía que todos los años se me ha atragantado ese tramo, les dije a Xavi y a Paco que tiraran que yo ya llegaría. Este año no solo se me ha atragantado el tramo sino que he llegado al santuario vacio de fuerzas totalmente, tuve que sentarme en una piedra y descansar 5 min para recuperarme.
El temible tramo de escaleras

Esto es lo que iba mirando para olvidarme del suplicio
Paco nos dijo que él iba tirando (nos iba a dejar tirados como perros, no le culpo el está muy fuerte) Paco se fue para delante, en el avituallamiento estaba Patrick compañero del club y dijo que se venía con Xavi y conmigo. Iniciamos la bajada del Cabrera y a mí me costaba dar el paso, después de una ligera subida iniciamos una larguísima bajada por sendero muy resbaladizo. Esta bajada puso a prueba mis maltrechas piernas, resistieron bastante bien pero justo antes de llegar a la pista sentí un leve pinchazo. Empecé a preocuparme ya que el fisio me había dicho que no forzara mucho si no me podía romper para tiempo. Hasta llegar al Prat de la Vola nuevamente, bajamos a un ritmo bastante bueno. Al llegar al avituallamiento nos encontramos con que Paco estaba allí, decidimos que volveríamos a continuar juntos otra vez. Patrick continuo junto a un compañero suyo y nosotros decidimos seguir con Paco después de comer algo, (sí, si pude comer algo, aunque a duras penas). Una vez avituallados nos pusimos de nuevo en marcha. La pequeña subida que había al salir del avituallamiento se me hizo muy larga, después pasamos por encima de la carretera y bajamos hasta un camino cimentado. Aquí nuevamente Paco nos dejo tirados (iba muy fuerte y yo lo frenaba) pasado el camino cimentado, iniciamos entramos de nuevo en camino de tierra. Alternamos pista con senderos y tramos llanos con pequeñas subidas, hasta que llegamos al tramo de rampas muy inclinadas. Justo al iniciar el tramo note un pinchazo algo más fuerte en la pierna derecha, poco a poco tuve que ir aflojando el ritmo y la subida se hizo interminable. Subía como nunca lo había hecho antes, apretando los dientes y cogiendo firmemente los palos y dando pasitos muy cortos. Xavi se esforzaba en animarme pero el dolor de la pierna no me dejaba apretar el paso, a duras penas conseguí llegar al control.
Vistas que habia antes de llegar al control donde me retire
Haciendo caso a las advertencias del fisio decidí no forzar la máquina y dejarlo allí mismo, le dije a Xavi que si apretaba un poco podría enganchar a Paco que iba un poco más adelante y así lo hizo. Yo de mientras me quedé en el avituallamiento hablando con Beth la mujer de Pedro. Iba viendo cómo iban llegando los compañeros y hablando con los compañeros del club que llegaban después. Estuve bastante rato esperando a que me vinieran a buscar y cogí bastante frio. Al final me fui con el padre de unas chicas del avituallamiento. Al llegar a Torello vi que estaban haciendo masajes. Aproveché que no había mucha gente y fui para que me hicieran uno haber si me relajaban un poco los músculos. Después me fui hacia las duchas y me encontré con Andreu que había hecho la corta con Ramonet. Después de la ducha nos fuimos a un bar junto a Ramón para esperar la llegada de Xavi y Paco. Cuando llegaron fuimos a por el coche y para casa.
48,47 kilómetros
9:54 horas

En conclusión, puedo sacar conclusiones positivas y negativas. Positivas, me encanta esta marcha y he disfrutado al poder compartir km con mis compañeros. Hasta la subida hacia el Cabrera me lo he pasado muy bien y me he encontrado bastante bien de piernas, a partir de la subida han empezado las conclusiones negativas. Me encontrado flojo en las subidas y me ha vuelto a molestar la pierna al forzar un poco la maquina, ahora solo queda intentar recuperarse pronto y afrontar lo que queda hasta el Montblanc con ganas y energía.

lunes, 1 de abril de 2013

MARXA DE RESISTÈNCIA 24 HORES DEL CAP DE CREUS


Sábado 30 de marzo
La marcha de las 24 horas del Cap de Creus, era una de las pocas marchas que incluye la copa catalana que me quedaban por hacer. Así que aprovechando que tenía fiesta por la Semana Santa me decidí a apuntarme. Hacia Llançà fui con Ramón, Xavi y Natalia y nos alojamos en la pensión. Cenamos en Llançà  con Paco y familia y a dormir para el día siguiente.
Nos despertamos con algo de dudas sobre el tiempo, ya que la noche anterior estaba lloviendo y se escuchaba como soplaba un fuerte viento. A medida que nos íbamos acercando al restaurante donde daban los dorsales, pudimos comprobar que el viento era molesto pero no hacía frio. Una vez recogido el dorsal nos sentamos a almorzar y fueron llegando los compañeros del CEI. Cuando quedaban 20 min para la salida salimos a juntarnos para la típica foto de grupo. Justo antes de ponernos en la foto se me acercó un tío y me dijo: tú eres Blas? Yo le dije que sí que de que me conocía, el me dijo que había leído mi blog y le estaba ayudando a iniciarse en las marchas de resistencia. Se llamaba Emilio, y me hizo ilusión que a alguien le guste lo que escribo y sobre todo que le ayude en algo.
Después de la foto de grupo, nos fuimos hacia la playa que era donde estaba la salida. Dieron inicio a la marcha con un par de petardos y venga todo el mundo a correr.


Inicio por el paseo de Llançà
Yo me fui con Esteve y Paco Ramos trotando pero sin pasarme mientras atravesábamos el paseo marítimo. Al final del paseo llegamos a un sitio algo más estrecho y se formó el típico tapón  que se forma en todas las marchas. A medida que íbamos avanzando bordeábamos la costa y las vistas eran cada vez más bonitas. Fuimos caminando por pequeños senderos que iban de cala en cala e incluso atravesamos 2 pequeñas calas probando así nuestra habilidad para caminar por arena.
Impresionante el paisaje inicial de la marcha
Una vez pasado el tramo de costa el paisaje cambió radicalmente, iniciamos el ascenso hacia el primer avituallamiento. Una larga subida por pista, la verdad que la subida no era dura sino que iba subiendo poco a poco.  Paco se había quedado atrás en el tramo de costa y en ese momento nos quedamos Esteve, Víctor y yo formando un pequeño grupo en el que más o menos los 3 caminamos por un igual (aunque Esteve está muy fuerte), casi sin darnos cuenta llegamos al avituallamiento que estaba situado junto a la ermita de Sant Miquel de Colera. Después de cargar energías nos pusimos de nuevo en marcha, mis sensaciones eran muy buenas pues no tenía ninguna molestia muscular. Bueno la verdad que algunas piedras se me habían metido en las bambas y el pie derecho me molestaba un poco, posiblemente porque me había apretado demasiado las bambas.
Después de pasar un sendero salimos a una pista donde el viento empezaba a soplar con fuerza, a nuestra derecha teníamos una vista espectacular del Canigó nevado. Subimos una rampa corta pero bastante inclinada y llegamos a un mirador natural espectacular, debido al viento no podíamos detenernos mucho a admirar las vistas así que continuamos hacia adelante. Justo pasar junto a Xavi Capdevila que es el fotógrafo de la Feec, me di cuenta de que venía una bajada muy inclinada así que preparé los palos para iniciar el descenso. Efectivamente la bajada era inclinada de narices, justo a la mitad de la bajada noté un pinchazo en el lateral de la rodilla derecha y tuve que bajar el ritmo.


Inicio de la bajada
Pude acabar la bajada que era bastante larga con dolor pero podía soportarlo, Esteve se nos había adelantado en la bajada ya que había bajado bastante rápido y yo debido al dolor y Víctor debido a la prudencia nos quedamos rezagados. Proseguimos nuestro camino y realizamos un largo tramo de pista que iba bordeando la montaña y atravesando un pequeño riachuelo un par de veces, justo antes de llegar al pueblo de la Valleta nos juntamos con Mireia. Pasado el pueblo, vino una subida bastante fuerte por en medio de un tendido eléctrico que nos condujo hasta el Coll de Madres. Mireia se quedó allí porque le habían salido unas ampollas y se las iba a tratar, nosotros continuamos hacia Llançà.
Después de un tramo de pista giramos a la derecha, frente a nosotros otra bajada por sendero. Justo cuando llevábamos la mitad de la bajada, me volvió a dar un tirón en la rodilla derecha pero esta vez más fuerte. El dolor era bastante insoportable pero pude acabar la bajada gracias a la ayuda de los bastones. El tramo siguiente lo hicimos por una especie de riera que nos llevó hasta el control donde estaba la comida, al minuto de haber llegado nosotros aparecieron los compañeros del CEI. Debido a que yo había bajado muy despacio y ellos se habían tirado a tumba abierta nos pudieron dar alcance. Unos buenos macarrones nos sirvieron para afrontar con energías la subida hacia Sant Pere de Rodes.
Salimos del avituallamiento y al girar nos encontramos con la mujer de Esteve y sus hijos, después de saludarlos continuamos nuestro camino. Iniciamos un largo pero rapidísimo ascenso por sendero hacia Sant Pere de Rodes, el primer tramo de la subida y también el más duro lo hicimos a una velocidad considerable. Pese a la velocidad que llevábamos yo podía caminar bien en lo que era llano y subida, pero tenía que comprobar como respondería en las bajadas. Llegamos a un claro y pudimos observar una bonita panorámica de Llançà.

Posando junto a la panoramica de Llançà
Continuamos nuestro camino y después de un tramo de pista que primero subía suavemente y después llaneaba llegamos al mas Ventos. Nos quedaba 1 km hasta Sant Pere de Rodes y unas nubes amenazantes nos hacían dudar si nos llovería o no. Después de una subida suave llegamos a Sant Pere de Rodes. Las nubes amenazadoras se alejaban y daban paso a un radiante día de sol. Esto nos permitía disfrutar de una panorámica magnifica desde el avituallamiento, aprovechando que estaban allí los de la cruz roja les pedí que me hicieran un vendaje para aguantar el músculo. Me pusieron un trozo de esparadrapo por debajo de la rodilla, esperanzado porque aquel vendaje funcionara me senté a comer algo. Esteve nos dijo que iba a esperar a que llegara su hijo para que hiciera la cresta, Víctor y yo nos pusimos en marcha y quedamos con Esteve que nos atraparía en la bajada.

Sant Pere de Rodes
Antes de encarar la cresta había que subir a los restos de un castillo, durante la subida me pegaba pequeños latigazos el lateral de la rodilla pero podía aguantar bastante bien. Al llegar a los restos del castillo pude observar lo que me esperaba, la cresta era espectacular y además con un recorrido bastante largo. En la primera bajadita por la cresta pude comprobar lo que iba a sufrir durante el recorrido. Subimos a un pequeño mirador y nos deleitamos con una vista espectacular del golfo de Roses. Durante nuestro trayecto yo iba sufriendo por el ritmo que llevaba, iba muy despacio porque el dolor en las bajadas era espectacular. Pero iba tirando más o menos bien en las subidas. Durante el recorrido íbamos escuchando como si alguien llamara a otra personas a gritos. A los pocos minutos nos encontramos que venía un chico que había perdido a su perro, el perro se había ido detrás de alguno de la marcha y el chaval iba loco detrás de él.

Vistas de sant Pere de Rodes desde los restos del castillo
Vistas del golfo de Roses
Después de un buen rato de sufrimiento por fin vimos el avituallamiento, solo habían sido 4 km pero se me habían hecho eternos por el dolor que había sufrido. Suerte del paisaje que me iba distrayendo un poco la mente, pasado el control nos quedaban unos 2 km para encontrarnos con otro avituallamiento. Por si no era suficiente el ritmo cansino que llevaba debido al dolor, nos encontramos que en medio del sendero por donde teníamos que pasar había un grupo de vacas. Nos pusimos detrás de ellas y les íbamos haciendo gritos para ver si se apartaban un poco del camino, no nos hicieron mucho caso la verdad pero poco a poco se iban saliendo hasta que por fin tuvimos vía libre para continuar.
Las vacas no nos dejaban pasar
Seguimos por el sendero hasta que llegamos a una bajada bastante inclinada que llevaba directamente hasta la carretera, suerte que la bajada era corta porque a mí se me hizo eterna. Cruzamos la carretera y llegamos al avituallamiento, justo cuando estábamos cogiendo algo de beber apareció Paco, que había pasado la cresta a toda velocidad. Salimos del control Paco, Esteve, Víctor y yo. Cogimos una carretera que subía hacia una especie de base militar, entonces vimos que el camino de la marcha se desviaba hacia un sendero que evitaba la carretera. Yo les dije a los compañeros que si ellos querían seguir el sendero que lo siguieran, pero que si el camino daba al mismo sitio yo seguía por la carretera ya que iba mejor.
Proseguimos nuestro ascenso y vimos que a lo lejos se acercaban los compañeros del CEI, al final de la subida Víctor me dijo que ahora el camino ya era bastante bueno hasta el final, quitando alguna bajada llegando a Cadaqués. Me animé ya que me encontraba bien físicamente y mi único problema era el dolor en la rodilla, pero si el camino iba a ser bueno igual podría acabar la marcha. Iniciamos el descenso hacia Cala Joncols por una larguísima pista, solo iniciar la pista un nuevo tirón me advertía de que no iba a poder acabar la marcha, en ese momento ya sí que no podía ni tirar en llano. La rodilla se me había quedado bloqueada y no la podía doblar. Les dije a Paco y Víctor que tiraran que yo me iba a retirar en Cadaqués por precaución, iba tirando como podía y disfrutando del paisaje ya que se había quedado el día totalmente despejado.
El dia permitia disfrutar de un magnifico paisaje
Poco a poco me iban pillando compañeros y todos me preguntaban cómo me encontraba, yo les expliqué lo que me había pasado y me dijeron que hacia bien dejándolo ya que si no me arriesgaba a una lesión más grave.  A los 15 min de dejarme Paco y Víctor me atrapó el grueso del grupo del CEI, todos se preocuparon por mi estado. Esteve y Roger se quedaron para hacerme compañía un rato, suerte que el camino era bueno y no habían bajadas pronunciadas. En una curva había un atajo de la pista. Yo le dije a Esteve que tirara que yo no iba a hacer el atajo, yo continúe por la pista y cuando llegué al punto donde la pista conectaba con el atajo. Llegaban el presi, Miquel y Paco Ramos, hicimos juntos hasta el avituallamiento de Cala Joncols.
Cala Joncols
En el avituallamiento estaban Esteve y Roger esperándonos. El presi me dijo que me mirara lo de la rodilla y que lo dejara allí mismo. Yo le dije que prefería dejarlo en Cadaqués ya que solo quedaban 6 km. Después de recargar algo de energía, proseguí la marcha junto a Esteve y Roger. Debido a mi estado a los pocos metros de la subida me dejaron atrás, continúe subiendo más o menos bien y cuando se acabó la subida me pillaron los demás compañeros. Allí se nos juntó un tío que también tenía problemas en la rodilla, el presi nos dijo que ellos iban a ir tirando. Así que nos juntamos los dos lisiados para proseguir el camino, suerte que era pista y los dos íbamos tirando más o menos bien.
Cadaques
 Nuestro miedo era que no nos pillara la noche antes de llegar a Cadaqués, pero después de pasar con bastantes apuros los 3 o 4 atajos que habían para acortar la pista llegamos a las calles de Cadaqués justo cuando había anochecido. Las luces del pueblo no nos ayudaban mucho para encontrar las señales, pero no tenía perdida, solo había que seguir recto. En Cadaqués había muchísima gente pasando el fin de semana, así que nos miraban con cara extrañada. El tío que me acompañaba se paró a comprar algo en la farmacia, y yo proseguí hasta el control. Al llegar vi a Mireia, que estaba sentada en un banco, se había retirado porque las ampollas que le habían salido no le permitían continuar. Yo comuniqué en el control que me retiraba, me puse algo de abrigo para no coger frio ahí parado y me cogí algo de comer. Mientras estaba cenando llegó Lluís Carbonell y estuvimos hablando un rato. Le deseé suerte y continuo. Le pregunté a Mireia si sabía a qué hora pasaba el autocar de la organización, me dijo que a ella le venían a buscar sus padres. Entonces me dijo que si quería me llevaban a Llançà. Para mi estupendo ya que no tendría que pasar frio, también vino con nosotros el tío que me había acompañado en el tramo final.
Cuando pasamos por el Port de la Selva vi que iban por allí Xavi y Natalia, el padre de Mireia muy amablemente me dejó que les comunicara que me había retirado. Proseguimos nuestro camino y al llegar a Llançà fuimos hacia la llegada para recoger la camiseta, entonces les dije a los padres de Mireia si sabían donde estaba la estación de tren. Me preguntaron que de donde era y se lo dije, me dijeron que ellos iban para allá y que si quería me llevaban. Por supuesto acepté y después de recoger la bolsa de la pensión, nos pusimos en marcha y a las 23:15h ya estaba en casa.
57,9 kilómetros
4774 metros de desnivel acumulado
12 horas
En conclusión, la marcha en si no es dura. Se puede hacer perfectamente en unas 16 horas, el problema es que si vas lesionado ya la cosa cambia mucho. De todos modos, ha sido un buen entreno de cara al Montblanc y continuo acumulando kilómetros. Mil gracias a todos los compañeros por haberse preocupado por mí, un placer haber compartido kilómetros en la mitad de la marcha con Esteve y Víctor. Muchísimas gracias también a Mireia y a sus padres por haberme llevado primero a Llançà y luego hasta casa, y encima sin conocerme de nada,  eso dice mucho de las personas. Saludos también para Emilio por si lee la crónica, caminado nos encontraremos.

domingo, 31 de marzo de 2013

LA SELVA DEL CAMP - MUNTANYES DE PRADES


Sábado 23 marzo
Segunda marcha de la temporada, la Selva del Camp - Muntanyes de Prades.  Esta marcha no tiene nada que ver con la de castells que había hecho 2 semanas antes, es más corta pero con mucho más desnivel, subidas y bajadas continuas.
Quedé para ir hacia la Selva con Xavi y Francisco. Al llegar a la Selva aún era bastante pronto así que estuvimos un buen rato hablando sobre cómo se presentaba la temporada y que marchas queríamos hacer. Poco a poco fueron llegando los compañeros del CEI. Minutos antes de que dieran la salida nos reunimos todos para realizar la típica foto de grupo.
Después de un sentido minuto de silencio por la muerte de un compañero de club, la marcha dio inicio. Al principio seguimos una larga pista y acto seguido nos metimos en una serie de bonitos senderos (novedad con respecto al año anterior) este año suprimieron la subida por el tendido eléctrico. La verdad que el cambio me parece acertado, pues aunque tiene algo más de subida se hace más divertida.
Subiendo hacia el Albiol
Casi sin darnos cuenta habíamos llegado al Albiol y allí nos saludó  Andreu al que habían operado la semana anterior y había venido a darnos ánimos.
Tras pasar el Albiol hicimos un rápido descenso por una pista que se iba atajando a través de una serie de senderos, después del descenso una buena subidita y llegamos a Mont-ral. En esta subida sudé la gota gorda porque pegaba un poco el sol y el calor se hacía notar. Al llegar al control nos encontramos con Ramonet. En la salida se nos había distanciado pero como es norma en él, se había perdido. Mientras nosotros comíamos llegó Esteve y entonces ya nos juntamos los 3 para continuar nuestro camino. En la bajada hacia el pueblo de Farena nos encontramos con Xavi y Natalia pero bajaban muy rápido y decidimos seguir a nuestro ritmo.
Después de un largo descenso y alguna que otra subidita sorpresa llegamos al pueblo de Farena, de nuevo nos encontramos con Ramonet que había salido antes que nosotros de Farena. Esta vez se unió a nuestro grupo y nos juntamos Xavi, Francisco, Ramonet, Esteve y yo. Tocaba afrontar la siguiente novedad de la marcha, la subida a Cogullons. Nos dirigimos en bajada hacia la entrada de un sendero y a partir de ahí hacia arriba. Una subida bastante pronunciada en zigzag a través de un bosque. Esteve se empezó a encontrar algo debilitado por el esfuerzo que había realizado para darnos caza en Mont-ral, así que poco a poco se iba quedando atrás coincidiendo con el tramo más duro de la subida. Después de atravesar junto a unas rocas llegamos a una zona donde había un mirador natural con una vista espectacular, Esteve y Ramonet que se había quedado a esperarlo se habían quedado un poco más atrás, pero justo cuando ya veíamos Cogullons  vimos que no iban muy lejos.
Llegando al refugio de Cogullons
Una pequeña subida más y llegamos al refugio de Cogullons. Allí nos esperaban unos mini bocadillos de nocilla que entraron estupendamente. Ramonet hizo de las suyas en el refugio y comenzó a hacer bromas, nosotros como lo conocemos nos reíamos pero la gente que había en el refugio se quedaba alucinada.
Salimos del refugio e iniciamos el tramo más largo de la marcha 11,6 kilómetros que nos llevarían hasta Prades, lugar donde estaba la comida. Una serie de pistas nos llevaron hasta la Mola dels d’Estat un impresionante precipicio, paramos y nos hicimos la tradicional foto aunque esta vez fue algo diferente ya que Ramonet le iba diciendo a los que llegaban que se unieran a la foto.
Mola dels d'Estat
Unos metros más adelante tuvimos que bajar por un camino bastante técnico, después encadenamos una serie de bonitos senderos y fuimos a parar a una pista ancha. Justo en un tramo donde la pista subía, Ramonet comenzó a tener problemas de abductores y Francisco le iba dejando Radiosalil a cada momento. Un largo tramo de pista nos llevó hasta la subida cimentada que llevaba al Tossal de la Baltassana. La subida es corta pero bastante inclinada. Al llegar arriba ya podíamos ver Prades a lo lejos y solo nos quedaba un tramo de bajada para llegar allí.
Prades desde el Tossal de la Baltassana
Justo al iniciar el tramo de bajada me pegó una rebrincada en el lateral de la rodilla derecha y me dolía horrores apoyar el pie en el suelo (sería el inicio de mi calvario final). La bajada era bastante técnica pero había gente que la bajaba dando brincos, acabada la bajada volvimos a salir a la pista y me paré a tomarme un Ibuprofeno para ver si se me calmaba el dolor. Nuevamente nos desviamos por un sendero y los compañeros se me iban distanciando, yo no podía ir rápido y los seguía como podía. En la mitad del sendero me encontré con Andreu que se había acercado hasta allí para vernos pasar. Me preguntó que si iba bien y yo le dije como lo llevaba de mal. Proseguí mi camino y una vez llegué de nuevo a la pista me puse a trotar como pude y di alcance a mis compañeros. Entramos en Prades y cogimos algo para comer. La mujer de Esteve y sus dos hijos estaban allí esperándolo, ya que el hijo mayor (Roger) iba hacer los últimos kilómetros con nosotros. Mientras los demás se tomaban una cerveza, yo aproveché para cambiarme los calcetines de cara a lo que nos quedaba por hacer.
Antes de salir de Prades pudimos ver la meta volante de la Volta ciclista a Catalunya que iba a pasar por allí. Seguimos nuestro camino  y cuando llevábamos 1 km nos empezó a granizar. Suerte que íbamos por dentro de un bosque y no tuvimos que parar a ponernos el chubasquero. Después de una pequeña subida iniciamos un descenso por un sendero, empecé a sufrir unos pinchazos cada vez más fuertes pero podía ir tirando. Salimos del sendero e iniciamos un rápido descenso por una larga pista, justo antes de llegar a Capafonts vimos que pasaban los ciclistas de la Volta. En la entrada del pueblo nos encontramos nuevamente con Andreu que nos acompañó hasta el avituallamiento, recargamos energías y nos pusimos nuevamente en marcha. Bajamos hasta el rio e iniciamos la subida hacia el Pont del Goi, el primer tramo por pista con una subida suave y después nos desviamos por sendero y la subida empezaba a picar de verdad.

Espectaculares vistas durante la subida

Ramonet volvía a tener problemas de abductores así que se quedó atrás. Esteve se quedó a esperarlo y Francisco, Xavi y yo continuamos. En la subida sudé una barbaridad debido al esfuerzo y al calor por la humedad que había. Cuando llegamos al Pont del Goi nos deleitamos con las espectaculares vistas. El Pont del Goi es una espectacular pasarela natural que cruza una especie de barranco.
Pont del Goi
Esperamos que llegaran Ramonet, Esteve y Roger y nos pusimos nuevamente en marcha. El tramo que había desde el puente hasta el control del Coll fue espectacular, no por el paisaje sino por la velocidad que puso Ramonet. Se puso el primero y empezó a meterle caña y cada vez costaba más seguirlo. Además yo ya empezaba a tener serios problemas en las bajadas ya que me dolía bastante la rodilla, en el llano y subida podía seguir más o menos bien el ritmo pero en bajada me era imposible. Casi sin darnos cuenta llegamos al control del Coll, recargamos energías y encaramos la bajada hacia el Albiol. En el tramo de sendero inicial manteníamos el ritmo infernal que habíamos llevado, pero comenzó el tramo de bajada técnica, nada más iniciarse la bajada el lateral de la rodilla me volvió a dar una nueva rebrincada. Esta vez el dolor era muy fuerte y mis compañeros se iban distanciando a cada paso. Después de sufrir una barbaridad conseguí llegar a la carretera que lleva hacia el Albiol y apretando un poco los dientes dí alcance a mis compañeros.

En el Albiol repusimos energías y Francisco tuvo que ir al servicio, Ramonet no se esperó y salió como un cohete hacia la Selva. Ya había hecho esta marcha otros años y sabía lo que me quedaba para llegar hasta la Selva. Sabía que sufriría con el dolor que tenía en la rodilla pero no me imaginaba lo que iba a sufrir. Para la primera serie de senderos que atravesaban la carretera se me hizo un mundo. Después en la pista podía ir más o menos tirando pero nuevamente llegamos a un tramo técnico. Esta vez el sendero era mucho más inclinado y con  más piedras sueltas, dar un paso era sufrir un dolor insoportable pero gracias a que llevaba los palos podía ir bajando aunque fuera poco a poco. Tardé casi 30 minutos en bajar un tramo que en condiciones normales no hubiera tardado más de 15 min., suerte que volvimos a entrar en pista y ya iba algo mejor así que volvimos a subir un poco el ritmo.
Inicio de la bajada tecnica (autentico calvario para mi rodilla)
Lo que no me esperaba era el tramo nuevo que había puesto la organización para evitar dar un rodeo para entrar en la Selva, un sendero que no era muy largo iba a parar a una pista. El sendero se me hizo eterno porque lo que antes era dolor insoportable, se había convertido en no poder mover la pierna. Decidí que como el sendero no era muy largo y había que bajar de algún modo, hacerlo a pata coja. Una vez en la pista parecía que se había acabado el calvario, pero aun quedaba otra pequeña bajada por un tramo de pista bastante inclinado. Pasado ese tramo el camino se metía hacia el rio y lo seguía hacia la Selva, justo cuando quedaba 1 km para llegar, me tuve que parar urgentemente para hacer una técnica larga.
Tramo final siguiendo el rio

Una vez aliviado, me puse en marcha y justo antes de entrar a las calles de la Selva dí caza a mis compañeros. Callejeamos y entramos en el pabellón, una buena ducha y para casa.
63,9 kilómetros
4890 metros de desnivel acumulado
11:31 horas
En conclusión, esta marcha es dura en condiciones normales, pero si uno está lesionado se convierte en un verdadero infierno. Quitando el dolor de la rodilla derecha, mis sensaciones han sido positivas porque realmente he acabado la marcha sin estar nada cansado. Nunca me cansaré de repetirlo, pero es un honor compartir kilómetros con los compañeros del club. Muchas gracias a Francisco, Xavi, Ramonet, Esteve y Roger.

miércoles, 13 de marzo de 2013

MARXA CASTELLS PLUS


Domingo 10 de marzo
Marzo no es solo el inicio del buen tiempo, es también el inicio de la temporada y la recarga de energía para  los que nos gustan las marchas de resistencia. Este año me enfrento a una temporada difícil, a final de agosto me espera el UTMB ( Ultra Trail del Montblanc) este reto me supone tener que prepararme a conciencia e intentar participar en marchas que me exijan un trabajo fuerte.
La marcha dels castells es la marcha que abre la temporada, aunque no es una marcha muy exigente ya que su perfil es prácticamente llano. Tiene dos modalidades la tradicional que tiene un recorrido de 54,3 Km y la Plus que son 80,10 km, la plus ha sido la marcha que he elegido para este año. La verdad es que yo quería apuntarme a la tradicional para poder caminar junto a los compañeros, pero como hasta última hora no sabía si podría ir me apunte a la Plus para poder acumular km. de cara a la temporada.
La marcha empezaba a las 7 en Cervera, así que tuve que madrugar bastante. A las 4:30 h ya estaba en camino. Al llegar a Cervera todavía no había demasiada gente, y gracias a eso pude dejar el coche bastante cerca de la salida. Fui a recoger el dorsal y me encontré con Pedro y Miquel Boada, después fueron llegando los compañeros del CEI. Después de almorzar, me acerqué a la zona de entrega de dorsales para ver si veía al Ramonet y a Esteve.

Cometí un grave error ya que cuando Salí y me dirigía a la salida, dieron inicio a la marcha. Me costó unos 5 min. poder ponerme a trotar un poco debido a la masificación, ya a la salida de Cervera y cuando estábamos ya en camino de tierra pude ir adelantando a gente. Justo cuando pasamos un pequeño tramo de subida me encontré con Bofarull, estuvimos hablando un rato y decidimos ir juntos ya que los 2 hacíamos la Plus. Poco a poco iban cayendo los km, el perfil de la marcha era claro llanuras inmensas y olor a campo profundo. Después de un buen rato trotando por fin divisamos el primer castillo del trayecto, el castillo de Montcortes.
El calor empezaba a apretar así que decidí que no tardaría mucho en quedarme en manga corta. A lo lejos se veía el que iba a ser el primer avituallamiento así que decidí que allí haría el cambio de vestuario. Por fin llegamos al primer avituallamiento, Aranyo un pueblo coronado por un castillo que imponía desde la distancia.
Aproximandonos a Aranyo
Recargue energías en el control cogiendo un trozo de coca y me senté en unos escalones para cambiarme de ropa, cuando acabé le dije a Bofarull que yo iba tirando. Me dijo que me seguiría enseguida, pero esa fue la última vez que hablé con él, ya que desenfunde mis palos y me puse a caminar a marcha rápida. Un larguísimo tramo entre campos de almendros, en el que cogí un ritmo caco (caminar, correr) en un momento que me pare a hacer una parada técnica me adelanto Xavi caros, me dijo que la iba a intentar hacer todo el rato corriendo. La verdad es que la tradicional era bastante fácil para poder hacerla trotando a un ritmo suave, pero yo tenía que hacer la Plus y además no podía forzar mi rodilla derecha. Tras un buen rato ví que me acercaba hacia un canal de riego, justo cuando iba a llegar al canal ví que nos sobrevolaban 2 parapentes. Ya llevaba bastante rato llaneando así que una pequeña bajada le vino de maravilla a mis piernas, llegué a un pueblo y decidí parar de trotar y caminar un rato hasta llegar a les Pallargues.
Una rápida parada técnica para sacarme las piedrecillas de las botas y en marcha de nuevo, pasé junto al imponente castillo y me dispuse a enfrentarme a un largo trayecto hasta Guissona que era donde estaba la comida. Tras atravesar un largo paramo en la lejanía y coronando una pequeña cima se divisaba un castillo de película el castillo de Florejacs.
Florejacs
Al llegar al pueblo un divertido muñeco daba la bienvenida a los corredores. Atravesar las calles de Florejacs te transporta a la época medieval, a la salida del pueblo estaba situado el avituallamiento. que pedazo de avituallamiento que me encontré, suerte que en cuando camino no puedo comer mucho sino me hubiera puesto morado. Después de recargar fuerzas, me puse la manga corta ya que el sol estaba apretando. Tras una pequeña bajada por fin el paisaje cambiaba un poco, entre en una zona de senderos que me transportaron hasta el castillo de Les Sitges.
Castell de Les Sitges
Pasado de largo el castillo, seguí por la pista y delante mío iba una pareja. Después de un buen rato sin ver señales empezamos a dudar de que estuviésemos en el buen camino, dado que era una pista ancha no pensábamos que hubiera habido algún desvió así que decidimos continuar para ver si llegábamos al buen camino. Gran error ya que cuando acabo la pista llegamos a la carretera y no se veía ninguna señal, decidimos que como teníamos que ir hasta Guissona lo mejor era no arriesgar y seguir la carretera hasta encontrar de nuevo el camino correcto. Seguimos la carretera unos 8 km pero justo antes de llegar a Guissona dimos con el camino correcto, atravesamos las calles durante un buen rato y llegamos al pabellón donde estaba la comida, llevaba 37,9 km y 4:45 h así que iba bastante bien de tiempo.
Me senté para comerme el bocadillo y al momento vi como entraba en el pabellón Vicente, me acerqué para saludarlo y para ir al lavabo un momento, y también vi que llegaba Víctor. Tras pasar por el lavabo me puse de nuevo en marcha, antes me asesoré por donde se desviaba la marcha ya que estaba seguro que me iba a quedar solo. Efectivamente, cuando cogí el desvió hacia la Plus me quede totalmente solo. Me enfrentaba a 42 km en solitario así que tenía que mentalizarme.
Los 7,7 km que separaban Guissona del siguiente avituallamiento se me hicieron interminables, un larguísimo tramo de rectas que atravesaban campos y que se hacía muy monótono me llevo hasta el avituallamiento.
Largos tramos de rectas
Al llegar me encontré que allí no había ningún corredor y solo estaban los señores del control, al salir me di cuenta de que el tiempo estaba cambiando y se estaba nublando bastante. Me puse en marcha con la incertidumbre de si me mojaría o no. Tras mucho llano me encontré con una bajada bastante buena para soltar un poco las piernas. Mi rodilla derecha ya no estaba para muchos trotes, pero aun podía correr sin muchos problemas. Tras atravesar por medio de unos campos me metí en una pista, a lo lejos me pareció ver que había alguien. Sería un espejismo o seria verdad, la esperanza de encontrarme con alguien me dieron un plus de energía para apretar el paso. Después de pasar por una bonita ermita ya pude comprobar que no veía espejismos, cada vez estaba más cerca de unos chicos que iban por delante. Aun estaba algo lejos pero después de una pequeña subida gire y vi que venían de cara a mi 4 corredores  que se habían equivocado de camino.

Nos juntamos los 5 y seguimos un buen rato unos un poco más adelante otros un poco más atrás. Atravesamos un pueblo y después vino una subida bastante larga, aquí fue donde dos de los corredores se distanciaron por delante y dos se quedaron por detrás ( otra vez estaba solo)
Tras pasar por debajo de una carretera se veía un pueblo, pero al llegar me tuve que parar en un cruce porque dudaba de las señales. Espere que llegara uno de los dos corredores que se habían quedado atrás para continuar juntos, continuamos y a los pocos metros se nos juntó el otro corredor. Llegó una nueva subida y nuevamente me distancié de ellos, una bajada y una nueva subida y llegue al control del castillo de Malacara. Hasta el siguiente avituallamiento me quedaban 12 km, así que recargué energías y me puse en marcha. Mi objetivo era intentar coger a los dos chicos que iban delante de mí para no ir solo, pero aunque tras una subida me acerque bastante a ellos, vino una larguísima bajada y se me alejaron. Los tenía a la vista pero no conseguía acercarme a ellos y mi rodilla derecha ya no estaba para ir trotando de vez en cuando y solo podía caminar rápido que no era poco. Llegar hasta el último control de la marcha que estaba situado en Vergos Gerrejat se me hizo eterno, parecía que se habían llevado el pueblo de sitio.
Por fin llegué al control y comprobé que tenía tiempo de sobras para llegar, llegué en 9:50h y me entretuvieron un poco porque me preguntaron sobre el marcaje. Me pare un poco para ponerme una camiseta larga y conectarme el mp3, y proseguí mi camino. A la salida del pueblo cometí una cagada y cogí un camino equivocado, tuve que volver sobre mis pasos para coger el camino correcto. Después de una subida empecé a temer que no me diera tiempo a acabar en 12 horas, pero un tramo de bajada y rectas me permitió subir un poco mi ritmo. Casi sin darme cuenta llegue al último pueblo por el que se atravesaba antes de llegar a Cervera, en el pueblo dude de nuevo pero gracias a la ayuda de un payes pude seguir el camino correcto. Un largo paseo con la imagen de Cervera en el horizonte me esperaba, al finalizar el camino entré en las calles de Cervera.
Cervera en el horizonte
Una sorpresa final me esperaba, me hicieron subir junto a una muralla para entrar por una puerta medieval. Pasada la puerta aun tuve que hacer un tramo más de subida y tras esto un larguísimo trayecto por las calles de Cervera, tarde unos 20 min en cruzar el pueblo y llegar al pabellón donde estaba la llegada.

80,10 Kilómetros
1493 Metros de desnivel positivo
1493 Metros de desnivel negativo
2986 Metros de desnivel acumulado
11:45 Horas
En conclusión, después de los innumerables problemas que he tenido con mi pierna izquierda y mi rodilla derecha, tenía un reto considerable. El reto no era por desnivel excesivo o distancia abismal, el problema venia por el tiempo limitado que tenia  para finalizar la marcha. He de decir que conseguí el reto y además las piernas respondieron bastante bien, aun así sigo teniendo bastantes problemas que intentare solucionar con trabajo de potenciación. He sumado kilómetros de cara al gran reto de la temporada y estoy preparado para conseguir todos los proyectos de este año.

jueves, 28 de febrero de 2013

PROYECTO MARATON SERRALADA LITORAL


Hacía mucho tiempo que no publicaba nada, pero hoy me he decidido a explicaros mi último entrenamiento que es a su vez un proyecto que tengo de realizar una maratón por la Serralada Litoral.

Hacía tiempo que me rondaba por la cabeza, la idea de que en mi zona de entrenamiento ( la Serralada Litoral) era posible realizar una maratón bastante exigente.

Pese a que la serralada no tiene unos desniveles desconsiderables, en el recorrido que he diseñado se alcanza un desnivel positivo considerable, eso es debido a las numerosas subidas y bajadas que hay a lo largo del recorrido.

Para empezar, el recorrido se inicia desde las piscinas de Martorelles. El inicio es suave, para ir preparando nuestras piernas para lo que se nos viene encima. Despues de calentar un poco empieza lo bueno, abandonamos la población y nos metemos en la montaña. Empezamos por una subida por un camino muy bonito que nos llevara a una pista, comienza un tramo duro de rampas hasta llegar a un cruce, giraremos a la izquierda y encararemos una serie de toboganes que nos llevaran hasta la entrada de un sendero. Una rápida bajada nos llevara de nuevo a una pista, iniciaremos un tramo bastante largo que combina sendero y pista hasta llegar a la pista que lleva al mirador de Montornes. Nos detendremos un momento en el mirador para observar el paisaje, y continuaremos por una larga bajada que nos llevara al cruce de Montornes , en el cruce giraremos a la izquierda y un poco más abajo a la derecha para empezar la subida hacia el castillo.La subida al castillo, es primero por pista que tiene unas rampas considerables y después por un sendero en el que los últimos 60 metros pican de verdad. una vez arriba y si el día acompaña podremos disfrutar de unas bonitas vistas.
Bonitas vistas desde el castillo
continuaremos nuestro camino y pasaremos junto a la torre y los restos de la ermita de San Miguel. Iniciaremos una bajada por sendero que nos conducirá a una pista, seguiremos la pista en la cual nos podemos dejar ir para llegar a un cruce. Continuaremos rectos y después iniciaremos lo que para mí es el tramo más bonito de toda la maratón, una larga pista nos conducirá a un larguísimo sendero que discurre por el interior del bosque.
Sendero espectacular
Cuando salgamos del sendero , iniciaremos un nuevo y largo descenso que nos llevara hasta can Girona. En el descenso combinaremos pista y sendero, una vez en can Girona una serie de bonitos senderos nos llevaran hasta el Gr 97.3 que sube a Castellruf. Seguiremos el gr,  y solo nos desviaremos para coger un sendero que nos lleva de nuevo a la pista. Continuaremos hasta Castellruf y nos desviaremos a la izquierda, iniciaremos un nuevo tramo de pista y sendero hasta llegar de nuevo a la entrada de otro sendero bestial. Este nuevo sendero nos llevara en una técnica y vertiginosa bajada hasta la pista que lleva a la Font de can Gurri, seguiremos la pista y al llegar a la Font de can Gurri tomaremos una trialera que en subida nos llevara nuevamente al gr 97.3.
Trialera font de can Gurri
 Llegara entonces uno de los tramos más largos de la maratón, iniciaremos un descenso hasta el gr 92 y bordearemos la otra vertiente de la serralada hasta llegar de nuevo al Gr 97.3 después de haber subido por un sendero. Seguiremos por el gr hasta el turo del Galceran, aquí podremos deleitarnos con unas magnificas vistas de Barcelona.
Vistas de Barcelona
Saldremos del turo y realizaremos una bajada por entre las viñas, seguiremos hacia delante y nos desviaremos en un cartel que señala hacia can Ballus. Un nuevo y divertido descenso por sendero nos espera, al acabar regresaremos a una pista la cual seguiremos hasta llegar a una torre eléctrica. Aquí giraremos a la izquierda e iniciaremos un nuevo tramo, combinaremos pista con senderos durante un buen rato aunque en este tramo se suavizara la dureza. Tras un buen rato y después de una bajada muy técnica llegaremos nuevamente a una pista, la pista nos dará un impresionante rodeo para llegar a una larguísima bajada que nos llevara hasta la Font Sunyera. Aquí repondremos fuerzas porque nos espera uno de los tramos más duros de todo el recorrido.

Indicaremos una larga subida por un sendero espectacular, al finalizar la subida llegaremos a una pista e iniciaremos un descenso. El primer tramo del descenso es bastante suave,  pero después nos desviaremos por un sendero y realizaremos una bajada muy técnica en la cual tendremos que vigilar con nuestros tobillos.
Panoramica antes de iniciar el tramo tecnico
Al   finalizar la bajada una serie de senderos nos llevaran hasta el pueblo de Sta. María de Martorelles, atravesaremos el pueblo y nos meteremos de nuevo en la montaña. El último tramo de nuestro recorrido discurre primero por pista y después combina una serie de bonitos senderos que nos llevaran a la meta.

He intentado explicar el recorrido resumiéndolo un poco, se que para aquellos que no os gusta leer puede resultar cansino. Espero que os haya gustado.

lunes, 31 de diciembre de 2012

SAN SILVESTRE DE CANOVELLES


Último día del año, última aventura del año. La san silvestre de Canovelles, llevo 3 años participando en esta carrera y me encanta el ambiente que se respira.

Había quedado con Juanito para ir a hacer un café todos juntos antes de la carrera. A las 9:30 h ha llegado Dolo, un poco más tarde han llegado Juanito y Vicente. Después se ha unido a nosotros Esteve y Emili, hemos estado tomando un café y hablando .

Cuando hemos salido del bar, nos hemos puesto a calentar. Junto a nosotros una enorme  marea humana  también realizaba ejercicios de calentamiento.

Después del calentamiento hemos hecho la foto de grupo del CEI, con la cámara de Vicente (yo iba sin mochila, sin cámara y sin palos) nos hemos deseado suerte y hemos cogido posiciones para la salida.

A las 11:00 h han dado la salida, nos ha costado unos 30 segundos arrancar debido al gentío que teníamos delante. Cuando ya hemos conseguido ir avanzando, Esteve se ha puesto a tirar bastante fuerte.

La verdad es que correr no me gusta mucho, así que tiempos estratosféricos no haré nunca. Yo soy un motor diesel, ya que me cuesta mucho entrar en calor. Iba siguiendo a Esteve a distancia y me estaba quedando atrás, pero al entrar en la tierra e iniciar la primera subida del recorrido Esteve ha tenido un bajón y lo he podido atrapar. Hemos continuado juntos y Esteve me decía que no íbamos a lograr el tiempo que tenía previsto, yo le he comentado que el año pasado yo iba peor y pude recuperar en la segunda parte de la marcha.

Hemos pasado el km 5 y después de una subida hemos apretado el ritmo aprovechando una larga bajada y un tramo bastante llano. Después hemos marcado el mismo ritmo desde el km 7 hasta el final y eso nos ha permitido lograr un tiempo de 0:48 minutos. No era el tiempo que quería hacer Esteve pero después de lo mal que lo hemos pasado los dos en algunos momentos de la carrera yo creo que es un tiempazo.

Después de recoger la camiseta hemos ido reencontrándonos con los compañeros, primero Jesús, después Dolo  y Emili, y finalmente Juanito y Vicente que entraban sonrientes en meta.

Hemos estado charlando unos 5 min y nos hemos despedido deseándonos una buena entrada de año, salud y km para todos.

10 kilómetros

0:48 minutos

En conclusión, el año 2012 llega a su fin. La verdad es que en lo deportivo no ha sido mi año. Debido a mi trabajo no he podido participar en muchas marchas, y  además he arrastrado una lesión durante todo el año. Al inicio de año estaba muy ilusionado en afrontar una serie de grandes retos. Debo decir que ha sido un verdadero desastre pues he tenido que abandonar en todos ellos debido al estomago. Creo que el problema del estomago me ha venido por nervios,  cuando me enfrento a cosas que no conozco se me meten los nervios en el estomago y eso repercute en mi estado físico.

A pesar de todo afronto este 2013 con ilusiones y energías renovadas, si todo va bien, me recupero de la lesión y trabajo duro tengo un gran reto para este año:

“El Ultra Trail del Montblanc, una de las carreras más importantes de Europa”

También quiero volver a intentar hacer el Ultra Trail Emmona y el Ultra Trail Sobrarbe, dos espinitas que están ahí clavadas.

Agradecerle a mi mujer que me deje participar en las marchas y entienda que siento por este deporte. Ella sabe que siempre que participo en una carrera pienso mucho en ella para que me de energías, muchas gracias por tu paciencia y comprensión.

Resumen del año 2012

Totales

2159,82 kilómetros

382:43 horas

Entrenamiento

1569,52 kilómetros

270:20 horas

Marchas

590,30 kilómetros

112:23 horas