domingo, 10 de marzo de 2019

EXPLORANDO LA SIERRA DEL MONTSEC


Siguiendo con la preparación para la nueva temporada, tocaba tirada larga. Semanas atrás mi amigo Jordi Cot me comento que quería hacer una salida larga por la zona del Montsec, como me parecía un buen entrenamiento y ademas una forma de ir un poco por encima de mi ritmo me decidí a acompañarlo.
Habíamos quedado en Ager a las 7:00h para empezar la ruta, así que salí de casa a las 4:45h para ir con tiempo. A las 6:50h ya estaba en Ager y Jordi me esperaba en el parquin del camping, nos cambiamos y nos dispusimos a comenzar la ruta.
Nuestra idea era seguir la ruta del Ultra Montsec y hacer un bucle para después bajar hacia Ager, comenzamos desde el parquin del camping. Los primeros kilómetros eran fácil es de seguir pues solo había que seguir una pista ascendiendo ligeramente, siguiendo el GR salimos de la pista y nos metimos en un sendero que subía hasta la ermita de Colobor.
Acercandonos a la cima.

Ermita de Colobor.
Pasada la ermita se iniciaba una fuerte subida atravesando un inclinado sendero por dentro del bosque, aunque llevábamos el track de la carrera nos costaba seguir el camino. Los senderos estaban muy tapados pero poco a poco íbamos encontrando el camino y ganábamos altitud casi sin darnos cuenta. Íbamos a un ritmo bastante alto subiendo, Jordi iba muy relajado ya que el ritmo era inferior al que el lleva normalmente. Salimos del inclinado bosque y llegamos a una pista que atravesamos, desde allí iniciábamos un sendero muy inclinado y con piedra suelta que dificultaba nuestro avance. El ultimo tramo de la subida era muy duro y espectacular a la vez, atravesando una zona rocosa con unas vistas espectaculares. Una vez en la cima nos deleitamos con las vistas del pirineo nevado, en carrera se pasa de noche por aquella zona y no te das cuenta que pasas muy cerca de una zona que subes unos 50 kilómetros mas adelante.
Vistas desde la cima.
A partir de aquel punto nos dimos cuenta lo fácil que es seguir un recorrido cuando esta marcado, la ruta seguía fuera de sendero evidente y había que ir buscando la linea del track para ir en la dirección correcta. Nos desviamos varias veces de la ruta pero finalmente conseguimos seguir la dirección correcta, pasamos por una zona que pasaba al borde de un cortado impresionante el cual no recuerdo haber visto el día de la carrera. Iniciamos la bajada por un primer tramo muy técnico y empedrado, Jordi bajaba muy bien y yo extremando las precauciones. Al final de este primer tramo se llegaba a un collado, desde allí se seguía un sendero muy resbaladizo repleto de piedras. Al final del sendero llegamos a una pista, allí paramos a quitarnos piedras y a comer algo. Aprovechando la pista nos pusimos a trotar, a los 2,5 kilómetros de pista nos desviamos hacia un sendero donde tuvimos que volver a echar mano del track ya que apenas se intuía el camino. De noche recordaba aquel sendero como una zona de prado repleta de cintas, de día el panorama cambia y te podías dar cuenta de la gran belleza del sendero. Pudimos bajar bastante rápido ya que el sendero se dejaba correr bastante, pasamos por una zona donde íbamos en dirección a un valle impresionante de paredes de roca.
Descendiendo hacia el valle.

Disfrutando del paisaje.

Encaramos una zona de pequeños sube y baja hasta que empezamos a descender sin parar, llegamos a una vía del tren que dejamos atrás y atravesamos un sendero que iba en altura pero paralelo al rio hasta un puente romano que atravesamos para ir en dirección al área de descanso de les bagasses. Llevábamos 18 kilómetros y teníamos que aprovechar aquel punto, ya que era el único punto de agua que encontraríamos por la zona. Rellenamos de agua y nos dispusimos a encarar la subida hacia la Portella Blanca, recordaba aquella subida dura pero no tanto. El sendero que subía estaba repleto de maleza y nuestras piernas estaban quedando marcadas, subíamos a buen ritmo pero el calor estaba pegando bastante fuerte. Íbamos subiendo y veíamos una enorme pared de roca a nuestra izquierda, parecía que no nos estábamos moviendo porque apenas nos acercábamos a la pared.
Acercandonos a la Portella Blanca
Pasamos una zona del sendero que estaba muy inclinada y llegamos a una especie de antigua masía o ermita, a partir de allí empezaba la parte mas dura de la subida. Entrabamos en una especie de canal entre medio de enormes paredes de piedra, ascendíamos a buen ritmo a pesar de la inclinación y el terreno. A medida que ascendíamos el sendero era mas empedrado y la ultima parte del ascenso era realmente una pared. Atravesamos un paso entre roca y llegamos a la Portella Blanca, las vistas desde allí eran impresionantes así que un descansillo en las rocas era obligado. Aún nos quedaba ascender hasta la cima así que debíamos seguir ascendiendo, desde donde estábamos podíamos haber cogido un atajo para ir directamente hacia la bajada de las cien curvas. Subimos por la ladera de la montaña hasta que llegamos a la cima del Tossal de la Torreta 1676m, desde allí tocaba descender para ir a buscar el camino de las cien curvas.
En la cima del Tossal de la Torreta 1676m
El primer tramo de bajada era por en medio de los prados siguiendo la linea del track, después se descendía un buen rato por pista. Llegamos a un cruce y cogimos en dirección a la ermita de Sant Salvador del Bosc, iniciábamos la bajada de las cien curvas. Un sendero que bajaba serpenteando con infinidad de curvas, bajaba mucho mas rápido que el día que hice la carrera y al menos podía ir viendo el paisaje. Así observe el emplazamiento de la ermita, en una especie de roca que sobresalía de la ladera de la montaña. A medida que descendíamos nos acercábamos a la ermita a la cual se accedía subiendo un inclinado sendero, eso te rompía el ritmo que llevábamos bajando. Una vez en la ermita nos deleitamos con la impresionante vista del valle y del embalse de Terradets, dejamos atrás la ermita y continuamos descendiendo el serpenteante sendero.
Emplazamiento espectacular de la ermita.

Vistas impresionantes desde la ermita.
 Bajábamos a buen ritmo pero aun así el descenso se nos hizo larguísimo, una vez abajo enlazamos con otro sendero y salimos a una pista ancha. Comenzamos a descender hasta que llegamos a un punto donde estaba situado el avituallamiento el día de la carrera, como vimos que íbamos por encima del tiempo previsto decidimos variar la ruta y no seguir el track en aquel punto ya que te llevaba hacia el rio y el camino era muy entretenido. Decidimos continuar por una larga pista hasta la carretera, allí volvimos a conectar con el track. Seguimos la carretera un rato hasta llegar a un desvió, allí volvimos a olvidarnos del track y fuimos en dirección a la estación de tren de Cellers. Habíamos mirado por internet y ponía que allí había un bar, llegamos a la estación y nos dimos cuenta de que aquel bar ya no existía. Por suerte el pueblo de Cellers estaba a kilómetro y decidimos ir hacia allí para ver si encontrábamos un sitio donde comer y tomar algo fresco. Conseguimos llegar a un restaurante donde pudimos comer un bocadillo y tomar algo fresco.
Embalse de Terradets

Tras reponer fuerzas tocaba afrontar la ultima subida del entreno, para no volver a retroceder un montón de kilómetros para dar con el track decidimos seguir un camino que nos llevaría a enlazarlo más arriba. Subimos por un sendero que llevaba hacia Roca Regina, fuimos subiendo poco a poco hasta que dimos con el track. Desde ese punto solo había que ir siguiendo el sendero que iba ascendiendo, a pesar de que eran cerca de las de la tarde seguía haciendo mucha calor. Íbamos sumando metros de desnivel positivo poco a poco hasta que de repente el sendero descendía bastante hasta una pista, seguimos la pista en ligero ascenso y a un ritmo alto. Llegamos al lugar donde estaba situado el avituallamiento fantasma en la carrera, en un punto Jordi comento que el track le marcaba a la izquierda. Le comente que yo recordaba que en carrera nos hacían subir hasta un cruce y luego bajar, llegamos a una zona donde no teníamos salida y tuvimos que atravesar unos campos hasta llegar a una pista que seguimos y volvimos a conectar de nuevo con el track. Atravesamos un rio y comenzamos el ascenso de la ultima subida del día, eran las 18:15h y nos quedaba apenas 1 hora de luz solar y una subida de 800 metros de desnivel positivo. Conseguiríamos llegar al final de la subida de día? Comenzamos a subir a buen ritmo primero por pista y después por sendero, a medida que íbamos subiendo la subida se volvía mas dura. Poco a poco el sol iba apagándose, poco a poco ganábamos altura y nos estábamos quedando sin agua. Por suerte encontramos una pequeña fuente que nos sirvió para hidratarnos y pararnos a ponernos el frontal y algo de abrigo, el sol ya había desaparecido y el frio se empezaba a notar. Seguíamos ascendiendo con un tramo final muy inclinado, finalmente llegamos a la cima. Estábamos muy cerca del punto donde habíamos aparecido por la mañana, Jordi comento que para acortar igual podíamos bajar por aquella zona. Yo le comente que de noche no me parecía un buen sitio para bajar, que lo que podíamos hacer era en vez de subir por la cresta seguir por la pista por donde podríamos avanzar más rápido. Aun nos quedaba ascender un poco de desnivel, pero por la pista se ascendía a un ritmo mas alto. Llegamos hasta la cima de Sant Alis 1675m, ya habíamos llegado al punto más alto y ahora solo nos quedaba descender. 
Sant Alis 1675m
Aún nos quedaba un largo tramo de pista hasta tomar el desvió que nos llevaba hacia Ager, llegamos al desvió y comenzamos a descender por un sendero que iba cortando la carretera. Llegamos a un punto donde se seguía la carretera unos 2 km hasta llegar a un nuevo desvió, entrabamos en un PR, el primer tramo del cual era bastante cómodo. Después se llegaba a un tramo muy empedrado donde el avanzar se hacia lento, Jordi se adelantaba porque iba fresco pero yo ya iba cargado de piernas y no quería forzar en exceso. El descenso por aquel sendero se hizo largo y ademas la noche era oscura y el pueblo se veía a lo lejos, atravesamos una pista varias veces hasta que finalmente llegamos a un cruce donde ya se se descendía por pista hasta el pueblo. Bajamos trotando a buen ritmo por aquella pista viendo el pueblo a lo lejos, a pesar de llevar un buen ritmo no llegábamos nunca al pueblo. Pero por fin después de un buen rato descendiendo por aquella pista llegamos al pueblo, pasamos por un camino paralelo a la carretera y llegamos al sendero que llevaba hasta el camping.

70, 80 Kilómetros

4260 Metros de desnivel positivo

4260 Metros de desnivel negativo

8520 Metros de desnivel total acumulado

15:00 Horas

en conclusión, quería hacer un entreno largo y de calidad y creo que he cumplido con creces. El ir acompañado de Jordi me ha hecho ir un punto más fuerte de lo que voy normalmente en carrera, hecho que haya hecho que me esforzara más que si hubiera ido solo. Mis sensaciones han sido muy buenas, subiendo me he encontrado muy bien a pesar de la dureza de las subidas, en las bajadas he mejorado algo pero aun queda mucho que mejorar. No he tenido ninguna molestia muscular y los pies no me han dolido mucho a pesar de la gran cantidad de piedras del recorrido, ha sido un placer poder compartir entreno con Jordi hemos pasado un gran día en la montaña. Agradecerle a mi mujer Cristina que me dejara venir a hacer el entrenamiento, a pesar de haberla dejado sola todo el día.

lunes, 4 de marzo de 2019

TRAIL SANTA BRIGIDA UP & DOWN


Normalmente no suelo hacer carreras tan cortas, pero como me ofrecieron la oportunidad desde la página Esportistes me decidí a participar en la Santa Brigida Up & Down.

La carrera engloba los municipios de Amer y de St. Esteve de Llémena, siendo el principal protagonista de la carrera la montaña de Sta Brígida.

En lo que a distancias se refiere, podías elegir entre hacer un recorrido largo de 21 kilómetros,  800 m. positivos o uno corto de 11 kilómetros, 450 m. positivos que también se podía hacer andando. Ni que decir tiene que yo participara en el de 21 kilómetros, aunque era una distancia corta para mi seria duro por tener que hacerlo corriendo rápido (algo a lo que no estoy acostumbrado).

En esta carrera me acompañaba mi mujer Cris y Jordi. Llegamos a Amer a las 8:30h y aparcamos el coche muy cerca del pabellón que estaba a escasos 200 metros de la llegada. La entrega de dorsales era desde las 8 h. a las 9 h. de la mañana y la salida de la carrera era a las 9:30 horas por lo que llegamos con tiempo de recoger el dorsal y almorzar algo con Toni y Sonia, unos amigos de Girona.

Zona de salida de la carrera.

Momentos previos a la salida.

Las 9:30 horas, comienza la carrera. Somos 45 corredores y el ritmo inicial es muy fuerte. Tras unos primeros metros de asfalto entramos en una riera la cual cruzamos atravesando un par de puentes de madera, al pasar la riera entramos en un camino ancho y comienza la primera subida de la carrera. Subimos por una pista ancha en la que a medida que voy subiendo voy pasando corredores, la subida no tiene mucha pendiente por lo que se puede hacer casi toda corriendo. Subimos un corriol corto y llegamos a una pista que desciende y en la que podemos correr rápido, llegamos a un cruce donde hay un voluntario y empieza el espectáculo.

Nos metemos en un bonito corriol que va subiendo y llaneando, me encontraba bien por lo que pude hacerlo entero corriendo. Llegamos a un cruce donde estaba señalizado corta y larga, tomé el desvío de la larga y entré en un corriol impresionante por su vegetación que salía a la zona dels Tres Rocs. Curiosos bloques de roca visibles desde muy lejos, las separaciones del que forman unos pequeños collados en la misma cresta. El roc Gros, o del mig, se eleva unos 15 metros.

Llegando a la zona de Tres Rocs.
Roc Gros, vistas espectaculares.




A partir de aquel punto se descendía por un corriol salvaje donde podías meter mucha caña, a mí no se me da bien bajar pero la gente que venía en carrera bajaba muy rápido. Después de unos 2 kilómetros bajando y tras cruzar unos campos, se iniciaba una nueva subida por una especie de camino empedrado. Como la inclinación no era muy fuerte se podía subir toda la subida corriendo, nos juntamos un grupo de 6 corredores que hicimos prácticamente toda la subida juntos. 

subida por camino empedrado.
El tramo final de la subida era por un corriol que subía bastante inclinado hasta llegar a la ermita de la Mare de Déu de Puig d’Elena, los corredores apenas paraban en el avituallamiento. Yo si me tomé mi tiempo para disfrutar del lugar y reponer algo de energías.
Mare de Déu de Puig d'Elena.

Solo salir del avituallamiento venía una divertida y rápida bajada atravesando un bonito corriol, después tramos de pequeñas subidas por corriol y tramos de pista en los que podías correr sin problemas. Yo iba con la primera chica, a la que podía seguir en las subidas, pero cuando llegaba una bajada la chica volaba. Así casi sin darme cuenta llegué a la zona de Puigdalí una enorme cantera donde nos esperaba un fotógrafo de la organización para hacer fotos. Solo pasar por allí y a los pocos metros llegué al segundo avituallamiento, también situado junto a la otra ermita emblemática de la carrera y la que da nombre a la misma Santa Brígida. 

Postureo antes de llegar al fotógrafo.
Lamentablemente el avituallamiento estaba situado al lado derecho de la ermita, por lo que no pude disfrutar del mirador. Salí del avituallamiento dispuesto a afrontar los últimos kilómetros con energía. Solo salir se descendía por corriol y luego se llaneaba por una pista hasta llegar a un nuevo cruce señalizado con cal. A partir de allí los que hacían la corta ya descendían hacia el pueblo, pero nosotros aún teníamos que hacer una corta subida. Después de la subida se descendía por corriol y parecía que ya sería así hasta llegar al pueblo, pero de repente nos hicieron subir por un tramo muy inclinado del corriol.  Tras la subida ya sí que iniciamos el descenso, un primer tramo de corriol donde se podía apretar el acelerador y un tramo final por pista más ancha hasta llegar a las afueras del pueblo.

El pueblo cada vez más cerca.
Al pueblo se accedía por un bonito camino paralelo a la riera, al llegar a la zona de meta me encontré con un muy buen ambiente ya que había mucha gente animando y muchos niños pidiendo chocar las manos con los corredores.
Entrando en meta.
El avituallamiento final era muy completo, ya que en diferentes mesas podías encontrar de todo, refrescos, bebida isotónica, agua con gas, pastas dulces, bizcochos, frutos secos, fruta, chucherías y un bocadillo de butifarra buenísimo.

reponiendo fuerzas en la llegada.
21,1 Kilómetros

870 Metros de desnivel positivo

870 Metros de desnivel negativo

1740 Metros de desnivel total acumulado

2:25 Horas

En conclusión, después de un entreno doble el sábado y sobretodo una inoportuna caída que me dejó el brazo derecho bastante magullado. Puedo decir que no me ha ido mal la carrera, no era mi distancia y no estoy acostumbrado a correr rápido pero aguante bastante bien. 
El recorrido era bastante guapo, pasamos por infinidad de senderos  y disfruté muchísimo descendiendo a gran velocidad por ellos. La señalización de la carrera era muy buena, encontrabas una cinta cada 150 metros máximo y señalización con cal y letreros en los cruces. Seguimos sumando kilómetros de cara a los retos de la temporada.


jueves, 14 de febrero de 2019

ULTRA ESPADAN 2ª PARTE ( SUERAS -VALL D'UIXÓ)


Sueras – Ain 19 kilometros – 78 kilómetros de carrera.

Estuvimos unos 20 minutos parados en el avituallamiento de Sueras y los compañeros no llegaban. Cristina nos dijo que se esperaría a que llegaran y les diría que habíamos tirado. Salimos del pueblo y subimos por una pista hasta que entramos en un sendero, hicimos una primera parte de sendero bastante cómoda y en la que podíamos ver un pantano. Nos cruzamos con varios excursionistas y enseguida comenzamos a subir por otro sendero, Natalia se puso delante y comenzó a subir a un ritmo muy alto. Había momentos en que me costaba seguirle el ritmo. 


Bonita vista durante el ascenso.

Cuando parecía que ya habíamos llegado a la cima vimos un lugar espectacular que llamaban las catedrales. Un mirador que daba a una zona de grandes rocas, aún no habíamos terminado de subir porque el sendero seguía subiendo con mas inclinación.


Un mirador espectacular.


Una vez arriba descendimos por un sendero muy divertido, solo el tramo final del sendero tenía algo más de piedras y era más incómodo. Una vez abajo teníamos que subir una pequeña punta según el perfil del mapa y descender al pueblo de Veo. La pequeña punta resultó ser una subida muy inclinada y que se hizo larga. 

El descenso era por sendero empedrado y en el que se avanzaba despacio, vimos un pueblo al fondo y de repente el sendero giraba y dejabas de ver el pueblo. Seguimos descendiendo, esta vez por un camino algo mejor y llegamos a las calles de Veo. Allí no había avituallamiento y teníamos que hacer 3 kilómetros para llegar al próximo, al final del pueblo nos encontramos a Cristina que había ido allí para vernos pasar. 

Cruzamos la carretera y descendimos por unos campos, llaneamos un rato y llegamos al tramo de la acequia. En la charla técnica nos comentaron que fuéramos con cuidado en aquel tramo y no corriéramos, la verdad que correr lo que se dice correr era incómodo por lo estrecho que era. 


Caminando por la acequia.

Algunos tramos de la acequia eran muy chulos y otros no tanto, en algún tramo nos tuvimos que mojar los pies porque el agua brotaba por encima de los muros de la acequia. 



Un tramo bastante largo pero suave.


Tras caminar un buen rato por la acequia, salimos de ella para subir ligeramente y descender por debajo de un puente para entrar en Alcudia de Veo. Cristina nos esperaba a pocos metros del avituallamiento y nos acompañó hasta allí. Nos comentó que estuvo esperando en Sueras a que llegarán Francisco y Xavi Torrijos, por lo visto llegaron solo con 4 minutos de margen con respecto al corte horario y decidieron no continuar. Al menos sabíamos que estaban bien y recuperados, que el único motivo de dejarlo era por el poco margen con el cierre que llevaban.

En las calles de Alcudia de Veo.
Entramos en el avituallamiento con 1:10 h. de margen con respecto al cierre lo que nos daba algo de tranquilidad para descansar un rato. Nos comentaron si queríamos comer paella y les dijimos que sí, nos comimos un plato de paella y bebimos algo antes de afrontar la subida hacia el punto más alto de la carrera.



Comiendo paella en el avituallamiento.


Solo salir del pueblo se descendía un poco y se iniciaba la subida hacia la cima del Pico Espadán, les pedí a Xavi y Natalia si podía marcar el ritmo porque aquella subida no podíamos hacerla como la anterior. Me puse delante y subía a un ritmo cómodo, en un momento de la subida me tuve que parar a quitarme una piedra. Xavi me pasó y se puso en cabeza, no tiraba muy rápido por lo que Natalia y yo lo seguíamos sin problema. La subida iba ganando inclinación a medida que subíamos, la subida se nos estaba haciendo muy larga y estábamos bastante cansados. La parte final se hizo bastante dura porque era algo más inclinada, una vez arriba las vistas eran espectaculares.

En la cima del Pico Espadán.


Magnificas vistas desde la cima.
No paramos mucho tiempo a disfrutar del paisaje porque teníamos ganas de llegar al siguiente avituallamiento, el primer tramo de bajada desde el pico era muy técnico y empedrado. Pasado ese tramo se llaneaba atravesando zonas empedradas, quizás podíamos haber trotado algo allí pero las fuerzas ya no daban para ello. 

Xavi y Natalia se habían quedado un poco atrás. Vino un trozo de sendero más llevadero y yo aproveché para bajar trotando ya que quería hacer el máximo tramo posible con la luz solar.

Bonitos senderos empedrados.
Llegué abajo donde estaba el punto intermedio de Ibola por el que habíamos pasado por la mañana, allí el camino continuaba hacia el lado contrario al que habíamos ido por la mañana. Xavi y Natalia no llegaban así que decidí pararme a abrigarme y ponerme el frontal, ya que la temperatura estaba bajando y la luz del día cada vez era más baja. 


Cuando llegaron ellos hicieron lo mismo que había hecho yo, una vez todos equipados iniciamos el descenso hacia Ain. Bajamos y bajamos por un sendero hacia un barranco muy oscuro, no veíamos luces por ningún lado y se nos estaba haciendo bastante largo aquel tramo. Llegamos a una pista cimentada y pensábamos que ya habíamos llegado al pueblo, pero aún tuvimos que dar un rodeo hasta ver las luces del pueblo. Justo antes de llegar al avituallamiento nos esperaba Cristina, estaba un poco preocupada porque le puse que llegaríamos sobre las 18:35 h y llegamos a las 19:15 h. Yo pensaba que el corte era a las 20:00 h y estaba preocupado de llevar tan poco margen, por suerte nos dijeron que se cerraba a las 20:30h y llevábamos 1:15 h de margen. Eso nos permitiría descansar algo más tranquilos, nos sentamos y repusimos fuerzas mientras Cristina nos ayudaba.

Comiendo en el avituallamiento de Ain.

Aín – La Vall d’Uixó  29,3 kilómetros – 107,3 kilómetros de carrera.  

Salimos del avituallamiento dispuestos a afrontar los últimos kilómetros de carrera, salimos del pueblo y seguimos una pista que descendía durante un buen rato. Después venía un tramo de sendero donde se podía ir bastante rápido y dos pequeñas subidas antes de encarar la bajada hacia el pueblo de Eslida. El tramo desde el anterior pueblo había sido muy cómodo y lo hicimos bastante rápido. 

Solo llegar al pueblo se escuchaba música máquina a tope, era del control donde tenían montada una fiesta esperando a los corredores. Habíamos recuperado tiempo respecto al corte anterior ya que llegamos con casi 1:30 h de margen, nos quedaba solamente dos subidas para acabar la carrera y un corte horario. Salimos del avituallamiento con ánimos, ya que llevábamos margen suficiente para pasar el corte sin problemas. Solo salir del pueblo hicimos un tramo de continuos sube y baja por sendero. Subíamos pequeñas lomas, descendíamos y volvíamos a subir con algún tramo de llaneo entre medio. 

Nos íbamos adentrando en un oscuro valle, tras el tramo de toboganes subimos un sendero algo más inclinado y llegamos a una pista ancha. Albergábamos esperanzas de que lo que quedara de subida fuera por pista, pero enseguida nos desviamos hacia un sendero. Por suerte el sendero no era muy inclinado y pude poner un ritmo bueno de subida, al llegar al final del sendero se llegaba a un cruce donde pensaba que acababa la subida. Me senté en una piedra a esperar si llegaban Xavi y Natalia, cuando llegaron se sentaron también pero vimos que el corredor que venía detrás nuestro no bajaba sino que subía hacia la izquierda. 

La subida que quedaba era muy cabrona, porque era muy inclinada y a parte no nos la esperábamos. Una vez arriba tocaba descender hacia Artana, por suerte era pista y aunque tenía mucha piedra suelta podíamos caminar rápido y trotar de vez en cuando para ganar tiempo. Íbamos viendo el pueblo a lo lejos pero la pista no acababa nunca, cuando ya parecía que íbamos a entrar al pueblo nos desviaron hacia la izquierda y nos hicieron pasar por el medio de un campo de almendros. Tras salir del campo entramos en un camino y llegamos a las calles del pueblo, atravesamos un parque y llegamos a las piscinas donde estaba situado el avituallamiento. Habíamos llegado con margen, pero habíamos perdido algo de tiempo en el tramo anterior.


Decidimos hacer una parada algo más corta, ya que no queríamos coger frio y a parte teníamos ganas de llegar a meta. Teóricamente nos quedaban 10 kilómetros de carrera y por muy mal que se nos diera en 3 horas los teníamos que hacer, así que nos pusimos de nuevo en marcha. Atravesamos el pueblo y nos desviamos hacia unos campos, la temperatura había bajado en picado y hacía muchísimo frío. Tuvimos que parar un momento y ponernos más ropa para no coger frío, aprovechamos un primer tramo llano para incrementar el ritmo y entrar un poco en calor. 

Empezamos a subir a ritmo suave para no desgastarnos, poco a poco y a medida que íbamos subiendo la temperatura ambiental y la corporal lo hacían también. La subida era bastante larga pero no muy dura, excepto el tramo final donde el terreno picaba fuerte hacia arriba. Una vez en la cima había como una especie de trinchera, yo pensaba que aquella había sido la última subida de la carrera y grabé un video comentandolo. Pero después miré a lo lejos y vi luces subiendo otra montaña. Según el perfil cuando se coronaba la cima se desciende un pelin y se subía otro pequeño repecho antes de descender a meta. El descenso lo hicimos por un sendero algo roto pero no muy complicado y un tramo pequeño de pista, la última subida real de la carrera solo era un pequeño repecho hasta una antena. 

Una vez arriba ya solo nos quedaba descender hasta la Vall d’Uixó, descendimos por un sendero que por suerte no era muy técnico hasta llegar a una pista donde vimos un coche con las luces encendidas. Al llegar a la altura del coche, estaba el que había diseñado el recorrido informando a meta de los corredores que pasábamos por aquel punto. Nos comentó que nos quedaban 4,5 kilómetros a meta, eso nos alegró porque ya quedaba menos para sufrir. Descendimos unos metros por pista y enseguida nos desviaron hacia la izquierda, descendimos hacia un barranco por un sendero con bastante piedra pero no muy complicado de bajar. A medida que descendíamos íbamos viendo las luces del pueblo, pero como en anteriores controles no llegábamos nunca. Descendimos hasta el fondo del barranco y llegamos a una riera, nos metimos de lleno en la riera y la seguimos. 

El tramo estaba repleto de piedras y camino roto por el agua, pasamos un par de puentes y bajamos a un barranco antes de encarar el camino hacia las pistas de atletismo. Cuando ya veíamos las luces de las pistas, escuché como nos llamaban. Eran Torrijos y Francisco que habían venido a nuestro encuentro, pasamos junto a las pistas de atletismo y llegamos al parquing de las cuevas. Allí estaba Cristina con bastante frío esperándonos, afrontamos los metros finales y por fin entramos en la meta de la Vall d’Uixó.


Comimos alguna cosa y para el hotel a dormir y descansar. Al día siguiente un buen almuerzo con Cristina y los amigos de aventura y para casa. Bueno de camino a casa Cristina y yo visitamos Peñiscola.

107,3 Kilómetros

6200 Metros de desnivel positivo

6200 Metros de desnivel negativo

12400 Metros de desnivel total acumulado

26:25 horas

En conclusión, la UTES me ha parecido una carrera muy bonita pero con un terreno muy técnico y complicado. El marcaje de la carrera era muy bueno y las señales se veían perfectamente, los avituallamientos en algún punto eran algo escasos pero estaban muy bien en general. Los voluntarios de los avituallamientos muy atentos y al servicio del corredor. 

Lo único que veo un poco justo son los cortes horarios del inicio de carrera, yo los ampliaría al menos 15 minutos ya que los primeros kilómetros son muy técnicos y a parte pillas un tapón que te hace perder tiempo. 

Mis sensaciones fueron muy buenas, a pesar de estar al principio de la temporada me encontré muy fuerte. Tuve molestias pero no tantas como en las últimas carreras del año pasado. La rodilla me molestó pero el dolor no fue a más, los pies no me dolieron mucho, cuando acabé si me dolían bastante pero al dia siguiente como nuevo. 

Nuevamente he podido hacer una carrera acompañado de los amigos del CEI, lastima que Torrijos y Francisco tuvieran que abandonar (con esos 15 minutos más por avituallamiento, hubieran acabado seguro) me lo pasé muy bien el rato que fui con ellos y también disfruté mucho compartiendo kilómetros con Xavi y Natalia. 

Como siempre agradecerle a Cristina que me acompañara en esta nueva aventura, yo me canso físicamente, pero la espera en un avituallamiento hasta que llego se le debe hacer larguísima. Todas las carreras que acabo las acabo gracias a tenerla ayudándome en todo, ya se ha hecho una experta ayudante en carrera.

martes, 12 de febrero de 2019

ULTRA ESPADAN 1ª PARTE ( VALL D'UIXÓ - SUERAS)


Este año 2019 tengo un calendario repleto de retos y de nuevas carreras, una de las novedades de este año era la Ultra Espadán que se celebra en la Vall d’Uixó en Castellón.
El UTES es el ULTRA TRAIL SIERRA ESPADÁN, comienza y acaba en Les Coves de Sant Josep, como su nombre indica el UTES discurre por el paraje de la Sierra Espadán, en concreto por las localidades de La vall d’Uixó, Alfondeguilla, Chóvar, Almedijar, Algimia, Sueras, Veo, Alcudia de Veo, Aín, Eslida, y Artana. 

Es un recorrido de gran dificultad técnica debido a la orografía que nos ofrece la Sierra Espadán en su PR137 y GR33, durante el recorrido se discurre por parajes como la nevera de Chóvar, el Pico Espadán, los lavaderos de Eslida, el Castell de Castro de Alfondeguilla, la Font del Llop, la Font de Castro, el acueducto mozárabe, los baños árabes de Algímia, las minas de cinabrio, las minas de mercurio, los órganos de Benitandús, el alto del rodeno y tantos otros lugares inigualables.

La prueba constaba de tres distancias:

La UTES 106 kilómetros y 6200 Metros de desnivel positivo

La TES 60 kilómetros y 3800 metros de desnivel positivo

La C17ES 17 kilómetros y 1200 metros de desnivel positivo

Esta vez no tendría que hacer la carrera en solitario, ya que me acompañaban los amigos del CEI Xavi Rodríguez, Xavi Torrijos, Francisco y Natalia y como es habitual Cristina me haría el seguimiento (una ayuda que es muy necesaria y da mucha alegría).


Llegamos a la Vall d’Uixó el viernes por la tarde para recoger el dorsal y acudir a la charla técnica de la carrera, a recoger el dorsal fuimos con Bea, con la que hemos coincidido en muchas carreras. Al llegar a las Coves de Sant Josep que era donde se entregaban los dorsales, recibí un mensaje de los compañeros que me decían que ya habían llegado pero que irían más tarde a por el dorsal. Mientras esperábamos a que diera inicio la charla, pudimos saludar y hablar con Dolo, Roque, Alberto y otros conocidos del mundillo como Enric Sabater. Durante la charla nos comentaron primero el aspecto de material obligatorio y seguridad y después cosas sobre el recorrido, nos comentaron algunas zonas complicadas que nos encontraríamos y que había muchísima piedra así que debíamos estar preparados.

Con Natalia, Xavi,Francisco,Torrijos y Bea antes de la salida.

Tras cenar con los compañeros y cambiarnos en el hotel, nos fuimos todos hacia la salida. La carrera salía desde el interior de las Coves de Sant Josep, un sitio muy chulo para dar inicio. 

El interior de las Coves de Sant Josep.

Tras una breve explicación de lo que nos encontraríamos, dio comienzo la cuenta atrás 9,8,7….




La Vall d’Uixó – Ibola 29,95 Kilómetros.

Nos pusimos en marcha vigilando los primeros metros de no golpearnos en la cabeza por la altura de la cueva, a los pocos metros de haber iniciado la carrera ya nos encontramos la primera subida.

Vigilando la cabeza los primeros metros.
La subida estaba marcada con lucecitas de posición de color rojo al inicio y azules más hacia arriba, la imagen desde abajo era impresionante porque podías ver el camino marcado y la fila de frontales que subían. La subida era inclinada y con numerosos muros donde había que elevar el pie para subir, a parte se formó un tapón y nos impedía el avance. Cuando llegamos al final de la primera subida iniciamos una bajada por sendero donde pudimos avanzar algo más rápido, pero enseguida volvimos a encontrar una nueva subida. Por suerte más corta y que subimos bastante rápido, iniciamos la primera bajada de la carrera. Una bajada bastante técnica en algunos puntos, incluso encontrando algún paso equipado con cuerdas para pasarlo. 

Natalia no bajaba muy bien por la zona técnica, por lo que ella y Xavi Rodríguez se quedaron un poco atrás. Torrijos, Francisco y yo fuimos avanzando, al llegar al final de la bajada nos esperamos que llegaran y seguimos todos juntos. Empezamos la segunda subida de la carrera, nuevamente el camino era bastante inclinado pero por suerte no encontramos tapón y fuimos avanzando rápido. 

Momento de descanso de la segunda subida.

Una vez arriba iniciamos el descenso hacia el primer avituallamiento y cierre horario. A medida que íbamos bajando no dejábamos de mirar el reloj, ya que se nos echaba encima la hora del cierre. El pueblo se veía a lo lejos pero no llegábamos, por suerte solo entrar al pueblo nos encontramos con el avituallamiento. Francisco y yo nos habíamos adelantado y llegamos con 3 minutos de margen, esperamos en el avituallamiento con dudas sobre si los compañeros serian capaces de llegar. Por suerte llegaron justo a la hora de cierre y pudieron pasar, repusimos fuerzas y nos pusimos de nuevo en marcha.

Solo salir del pueblo subimos una pequeña subida y cogimos una pista, aprovechando el terreno nos pusimos a caminar rápido y a trotar en las bajadas hasta que empezamos una subida. La subida seguía siendo por pista por lo que nuestro ritmo podía ser alto, íbamos a afrontar la subida más larga de la carrera por lo que aquella primera parte de pista se agradecía. Cuando acabó la pista iniciamos la parte más dura de la subida, un sendero que subía bastante inclinado. Francisco y yo nos paramos un momento y nos pasaron dos chicos y dos chicas, los compañeros se iban distanciando pero no podíamos adelantar a los que nos habían adelantado porque no teníamos por donde. El sendero atravesaba varias zonas de piedras donde había que levantar bien el pie, aprovechando una de esas zonas y que había sitio por donde adelantar conseguimos pasar al cuarteto. 

Conectamos de nuevo con los compañeros y enseguida llegamos al final de la subida, desde allí iniciamos la bajada hasta el siguiente avituallamiento y nuevo punto de cierre. La bajada se hizo larga ya que íbamos descendiendo y aproximándonos al kilómetro donde teóricamente estaba el avituallamiento, pero no veíamos las luces del pueblo. Solo vimos las luces del pueblo una vez llegamos allí, cruzamos un par de calles y nos encontramos con el avituallamiento. Habíamos recuperado algo de tiempo y llegamos al cierre con 10 minutos de margen, al menos con ese pequeño margen pudimos hacer una parada de 5 minutos para recuperar.

Nos pusimos en marcha, solo salir del pueblo subimos por unas escaleras y cogimos un sendero que subía. Al poco de iniciar el sendero a Francisco le entraron rampas en los gemelos, esperamos que se recuperara y seguimos. Xavi y Natalia se habían distanciado, seguíamos subiendo por sendero y vi que Francisco y Torrijos se iban quedando atrás. Me esperaba para irnos juntando, llegamos a una pista y les comenté que deberíamos intentar incrementar un poco el ritmo y aprovechar aquella zona para ganar tiempo. Me comentaron que estaban fundidos y que no podían apretar, que iban haciendo para recuperarse y después tirar más. Yo fui avanzando pero sin dejar de mirar atrás, acabada la pista venía una subida por sendero. 

A mitad de la subida me paré en una piedra a esperar que llegaran Francisco y Torrijos, cuando llegaron me comentaron que tirara hacia adelante que ellos ya llegarían. Me sabía mal dejarlos atrás, pero les di un gel de cafeína para que se lo tomaran y les dije que iría a pillar a Xavi y Natalia y les comentaría de esperarlos en el siguiente control. Nos despedimos y me puse en marcha para dar caza a Xavi y Natalia que se habían distanciado bastante, el sendero seguía subiendo pero yo me puse a trotar un poco para ver si les podía alcanzar. Cuando ya parecía que acababa la subida, bajabas y volvías a encontrar otra rampita, así durante un buen rato hasta que en una bajada pude darles alcance. 

Me tropecé sin querer con el palo y me dio por mirarlo, me di cuenta que había perdido una punta y me iba a tocar seguir la carrera con un palo maltrecho. Tras una rampa corta pero intensa, ya iniciamos la bajada hacia el avituallamiento de Ibola. Llegamos al avituallamiento algo más tranquilos porque allí no había corte horario, repusimos fuerzas y vimos que no llegaban Torrijos y Francisco. Le comenté a la chica que anotaba los dorsales, que si cuando llegaran les podía decir que los esperábamos en el siguiente pueblo.





Ibola – Sueras 30 kilómetros – 59 kilómetros de carrera.

Poco a poco iba amaneciendo y dejábamos atrás una noche que por suerte había sido bastante cálida, solo salir del avituallamiento descendimos por una pista durante un buen rato hasta que nos adentramos en una riera. Tras pasar una zona de piedras entramos en una zona de senderos muy guapa y donde pudimos ponernos a trotar, avanzábamos rápido y disfrutábamos de aquel bonito sendero. Salimos del sendero y llegamos a una pista donde pudimos ponernos a caminar rápido, guardamos el frontal ya que el día ya era claro y seguimos a buen ritmo cruzando campos de cultivo hasta que llegamos al pueblo de Almedijar. 

Llegando al pueblo de Almedijar.

Cruzamos el pueblo y salimos en dirección a una montaña iluminada por los rayos del sol, un corredor que habíamos adelantado antes de llegar al pueblo nos dijo que la subida que venía era por sendero fácil. 

Teníamos que subir hacia la montaña.

Iniciamos una subida por camino cimentado y después de tierra, pero sendero no vimos por ningún lado. La subida era suave por lo que podíamos subir a un ritmo alto, el calor comenzaba a hacer acto de presencia pero yo decidí que de momento no me quitaba ropa. Mientras Xavi y Natalia sí que se quitaban ropa, yo aproveché para llamar a Cristina para informarle que íbamos camino de Algimia. Al final de la subida iniciamos la bajada, una bajada cómoda y que después llaneaba entre campos de almendros florecidos hasta llegar al pueblo, antes de subir hacia el pueblo pudimos observar la silueta de un castillo iluminado por los rayos del sol. 

Castillo de Algimia antes de llegar al pueblo.



Llegamos al pueblo y enseguida al avituallamiento, habíamos llegado con un margen de 1 hora con el cierre así que podíamos parar tranquilamente a recuperar. El avituallamiento estaba dentro de un local y teníamos sillas para sentarnos, tras comer y beber algo para recuperar las fuerzas me cambie de calcetines y me puse ropa más fresca.

Xavi y Natalia habían salido antes y se me habían distanciado, por suerte los dos primeros kilómetros después del pueblo eran bastante llanos y pude darles alcance antes de iniciar la subida. Una subida progresiva por un sendero muy chulo, una vez arriba se bordeaba una loma donde había unas vistas muy guapas. 

Bonitas vistas antes de encarar la bajada.

Llegamos a una pista que bordeaba la montaña durante un buen rato y donde pudimos avanzar rápido, acabada la pista se descendía por un bonito sendero por el interior de un bosque. 

Divertido sendero de bajada.


Me paré a quitarme una piedra y Xavi y Natalia se distanciaron, en un cruce iba deprisa para pillarlos y me pasé de largo teniendo que retroceder. Iniciamos una corta pero muy inclinada subida, llegamos a un cruce donde indicaba a Sueras por dos sitios diferentes. A nosotros nos hicieron subir por donde indicaba Sueras por el castillo, una subida no muy inclinada pero que se hizo larga. Veíamos el castillo pero no llegábamos nunca, la bajada hacia el pueblo era primero por sendero muy empedrado y después se tenía que atravesar el pueblo entero para llegar al avituallamiento. Cristina nos estaba esperando allí para ayudarnos en todo lo que pudiera, entramos al avituallamiento y nos sentamos. Cristina me ayudó a sacar la ropa usada y cambiarla por la de la bolsa de vida, mientras me traía bebida y me daba algo de comida que había comprado. También había un chico de la organización muy amable que nos ayudaba, nos trajo comida, rellenó bidones y ayudó a Natalia con unas molestias.

Si quieres saber el desenlace, en breve publicaré la segunda parte de la carrera.