miércoles, 8 de mayo de 2019

TRENCACIMS 7000


Dos semanas después de la UT LLastres tocaba volver a las montañas de Tarragona, esta vez a las montañas de Paüls.

Iba a participar en la primera edición de la Trencacims 7000, una novedad que se organizaba este año, ya que las anteriores ediciones solo se disputaba la Trencacims.
Esta nueva modalidad era una carrera por etapas, acumulando 83 kilómetros y 7000 metros de desnivel positivo.

El viernes tarde se corría la UP&Down de 10,5 km y 850+.

El sábado era la etapa reina, la Ultra maratón de 50 km y 4000+.

El domingo se ponía punto y final con la Media Maratón de 23 km. 1950+.

Esta iba a ser la segunda carrera de mi calendario de retos del 2019, me iba a enfrentar a una carrera por etapas con un desnivel considerable y un terreno bastante técnico. Esta vez mi mujer Cristina no me iba a acompañar en esta nueva aventura, pero no iba a ser una aventura en solitario, sino que me acompañarían los amigos del CEI, Xavi Torrijos, Xavi Rodríguez, Esteve, Roger, Francisco y Natalia. Aunque la idea era intentar acabar las tres etapas todos juntos, cada carrera tenía su propia historia y en esta crónica intentaré explicar cómo nos fue.

El viernes después de trabajar nos fuimos Xavi Torrijos, Francisco y yo hacia Paüls. Al llegar nos encontramos con los compañeros que ya estaban allí. Nos alojamos en una casa que estaba a 50 metros de la salida, una ventaja de cara a realizar una carrera por etapas. Después de recoger los dorsales y saludar a muchos conocidos del mundillo, nos cambiamos y nos preparamos para ir hacia el corralillo ya que en breve empezaba la carrera.
Foto de equipo antes de empezar la primera etapa.

Viernes 5 de abril UP&DOWN 10 km 858+
A las 18:30 h. tenía que empezar la carrera y media hora antes estaba cayendo bastante agua en Paüls, eso no nos desanimó y fuimos con ganas de disfrutar de las montañas hacia la línea de salida. Antes de empezar la carrera nos pusieron un audio donde se oían las voces de unos niños dándonos la bienvenida a Paüls en diferentes idiomas, el pueblo se había volcado con la carrera y en la zona de salida había muchísima gente congregada para dar ánimos a los corredores.

A las 18:30 h se dio la salida a la carrera, nuestra idea era hacerla caminando a ritmo para no forzar de cara a la carrera del sábado. El primer kilómetro se hacía por las calles del pueblo, estaba lloviendo pero íbamos equipados para ello. La gente había salido a tope y antes de llegar al kilómetro 2 ya estábamos los últimos, nos habíamos quedado Torrijos, Francisco, Esteve y yo, ya que Xavi y Natalia habían tirado hacia adelante. A los 2,5 kilómetros del pueblo ya se iniciaba la verdadera subida, entrabamos en un sendero muy inclinado y con tierra suelta. Subíamos a buen ritmo a pesar de que aquella subida era muy inclinada, a media subida nos encontramos con Ramón Ferrer del blog Monrasin. Lástima que no le dio tiempo a hacerme la foto, ya que hace unas fotos brutales. Seguimos subiendo y llegamos a una especie de collado, por la altura a la que estábamos aun quedaban unos metros de desnivel positivo. Afrontamos un tramo algo más cómodo, ya que se llaneaba un rato y además había dejado de llover y el cielo se abría un poco para dejarnos contemplar el paisaje.
Cuando dejo de llover pudimos admirar el paisaje.
Escuchamos una trompeta y gritos de apoyo, pero no veíamos a nadie, de repente el sendero giraba y nos hacían subir por un tramo bastante inclinado y con piedra suelta que nos dejó a escasos metros de la cima. Unos metros más de subida algo más suave y llegamos a la cima de la Punta de l'Aigüa, al llegar te encontrabas con una campana que te hacían tocar y enseguida con el avituallamiento. Por lo que vimos, casi nadie había parado a avituallar ya que el avituallamiento se veía bastante lleno. Al salir de allí yo me separé de mis compañeros para ponerme el frontal y hacer alguna foto del paisaje.
Estelada en la cima.
El descenso era por una zona muy técnica de rocas, pasadas las rocas entrabamos en una zona de bosque donde el terreno era de hierba y permitía correr bastante rápido. Llegamos a un cruce de caminos y bajamos hacia la derecha, el sendero era bastante bueno pero no nos pusimos a correr sino que aumentamos nuestro ritmo de andar. Durante la bajada nos pasaron varios corredores a los que habíamos adelantado en la subida, y además se nos juntaron Juan Carlos Escute y el Picha que iban haciendo equipo. Llegamos al final del sendero y entramos en una pista, la pista nos llevó hasta el pueblo y tras una pequeña vuelta por sus calles llegamos a meta. Ya teníamos la primera etapa hecha y además no habíamos gastado mucha energía, bebimos algo y nos fuimos al apartamento a cenar y a prepararnos para la siguiente etapa.

Sábado 6 de abril ULTRA MARATON 52 km 4200+
Tocaba madrugar para afrontar la siguiente etapa, nos levantamos a las 5:30 h. con 1h. de margen para poder vestirnos y poder almorzar algo antes de salir del apartamento. No sabíamos que tiempo nos íbamos a encontrar después de la lluvia del viernes, pero lo que si teníamos claro es que iba a soplar el viento ya que se escuchaba como soplaba fuera.
Salimos del apartamento y nos metimos dentro del casal del pueblo, allí estaban todos los corredores resguardados del frio del exterior. Nuevamente caras conocidas antes de salir y algunas caras nuevas con respecto al viernes, en esta etapa iban a participar también otros dos compañeros del CEI Txuse y Mercè. Nos llamaron varias veces para que nos metiéramos en el corralito, pero la verdad es que nadie se movía. Finalmente empezaron a moverse y salimos todos a la zona del corralito, la carrera daba inicio a las 6:30 h. pero 5 minutos antes empezaron los prolegómenos. Primero nos pusieron un nuevo audio como el del día anterior, y aparte lo ambientaron con un castillo de fuegos artificiales. Los momentos previos a la salida pusieron la música de eléctrica Dharma (la Presó del Rei de França).
Solo cruzar el arco de salida te encontrabas con un pasillo de antorchas y muchísima gente animando, vellos de punta y adrenalina a tope para afrontar los 50 kilómetros. 

Momentos previos a la salida.
Momento inolvidable de la carrera.
En esta etapa nos acompañaría Roger el hijo de Esteve. Xavi y Natalia al igual que el viernes habían tirado hacia delante así que nos quedamos Esteve, Roger, Torrijos, Francisco y yo haciendo equipo. Los primeros 2,5 kilómetros eran muy parecidos a los de la etapa del viernes, solo que la salida del pueblo fue por otras calles. A los 2,5 kilómetros nos metimos en el mismo sendero que hicimos el viernes para hacer el kilómetro vertical, pero esta vez nos desviaban hacia la derecha. La subida era más cómoda que la del viernes y podíamos subir a buen ritmo, estábamos en la cola pero aun así íbamos pasando a algún corredor. Yo me encontraba bastante bien y me iba distanciando de los compañeros, nos íbamos juntando porque yo me paraba a hacer fotos y algún video. A mitad de subida ya había amanecido, la imagen del sol en el horizonte era espectacular. Llegamos al collado de la Gilaberta 939 m. y nos paramos para quitarnos los frontales y ponernos algo de ropa, ya que estaba soplando el viento y la sensación de frio era evidente.
Amanecer espectacular.

La subida aún no había terminado pues aún debíamos hacer unos metros más por terreno rocoso hasta la Punta dels Raus 1055 m., en la cima el aire soplaba con mucha fuerza pero el paisaje era muy espectacular. 
En la cima de la Punta dels Raus 1055 m.
Tras coronar la cima se cruzaba una zona bastante técnica de roca donde nos encontramos con Natalia y algún corredor más, había algún punto complicado de cruzar y después se descendía por un tramo de piedras bastante resbaladizas. Yo había bajado algo más rápido que los compañeros, cuando llegaron me enteré que Francisco se había resbalado y se había golpeado en el brazo, por suerte no se hizo nada. Llegamos a els Plans de Montsagre por donde habíamos pasado cuando hicimos la Ultra de Xerta, desde allí había una corta pero bastante inclinada subida que llevaba hasta la Bassa de la Refoia. A un lado de la balsa estaba el avituallamiento, recuperamos fuerzas y nos pusimos de nuevo en marcha. Nos dirigimos hacia el Barranc del Teix para ascender por el sendero que llevaba hasta la Mola Grossa, la subida no era muy larga pero era bastante dura y los compañeros se iban quedando atrás. Yo me adelantaba, pero me iba esperando para agruparnos. No hacíamos cima y a media subida girábamos para descender por un sendero que pasaba por un bonito bosque, allí aprovechamos para trotar un poco y ganar algo de tiempo. Salimos del bosque y ante nosotros podíamos ver un valle donde estaban los corrales de la Refoia, desde allí podíamos ver como los primeros ya estaban bajando del Pujador del Estarrosall. 
Los corrales de la Refoia.
Descendimos hasta los corrales y seguimos un sendero que nos dejó en una pista, bajamos unos 2 kilómetros por pista hasta que entramos en un nuevo sendero. El sendero bordeaba la montaña y nos hacia entrar y salir de la pista hasta llegar al segundo avituallamiento de la carrera, yo ya me había bebido todo el líquido que llevaba de la salida así que me repuse de isotónico del que tenían en el avituallamiento, era de color azul así que lo llamamos isotónico pitufo aunque tenía buen sabor.
Solo salir del avituallamiento nos teníamos que enfrentar a la subida más dura de la carrera, había que subir hasta el Pujador del Estarrosall una zona muy técnica donde había varias zonas donde había que grimpar. Me encontraba bien y subí a buen ritmo, Torrijos y Francisco me seguían bastante cerca pero Esteve y Roger se habían quedado algo más atrás. Una vez en la cima seguí cresteando hasta que me paré a quitarme una piedra de la bamba y aproveché para esperar a los compañeros, una vez todos juntos descendimos de nuevo a la Refoia. 
Llegando a la cima del Pujador del Estarrosall.

Allí teníamos un control de paso. Nos metimos en el barranco d'Engrilló y lo seguimos hasta una pista donde empezaba el último tramo de subida hasta llegar al avituallamiento, repusimos fuerzas y nos hicimos la foto de grupo. Les dije a mis compañeros que fueran tirando, estábamos muy cerca de la cima y yo quería subir al Tossal d'Engrilló 1072 m. En la cima solo había una pareja de excursionistas, ya que por allí no pasaba la carrera, tras admirar las vistas me puse de nuevo en marcha para ir al encuentro de los compañeros.
Con los amigos del CEI en el avituallamiento.

En la cima del Tossal d'Engrilló 1072 m.
Descendí corriendo a ritmo alto y les di alcance enseguida, pasamos por la Font de Montsagre d'Horta y ascendimos por un bonito bosque. Atravesamos un tramo rocoso y tras descender por un tramo de rocas llegamos nuevamente al Coll de la Gilaberta 939 m, teníamos que volver a ascender a la Punta de l'Aigüa y esta vez ascenderíamos por el mismo camino que habíamos hecho el viernes de bajada. El viento seguía soplando pero como hacia sol no se notaba tanto frio, llegamos a la cima y volvimos a tocar la famosa campana de la Punta de l'Aigüa 1092 m. Los voluntarios que habían allí nos dijeron que nos venía un tramo de bajada bastante técnico, a los pocos metros de la cima se descendía por el mismo sitio que habíamos ascendido en el km. vertical y aquella bajada era bastante resbaladiza. Después se atravesaban unas rocas y se descendía por una ladera de rocas impresionante, allí nos encontramos a Ramon Ferrer que nos hizo unas cuantas fotos.
Descendiendo por un paraje brutal!!
Habíamos bajado bastante agrupados, pero tocaba volver a subir. Llegamos a un nuevo avituallamiento y nos tocaba afrontar una larga subida hasta llegar a la cima del Joan Gran 1073 m, una subida siguiendo un bosque que a tramos se inclinaba bastante. Francisco y Xavi me seguían bastante cerca, pero Esteve y Roger se iban quedando cada vez más atrás. Llegamos a un cruce y parecía que ya íbamos a descender, pero tuvimos que ascender un tramo de bosque vertical y un tramo rocoso antes de llegar a la cima. A Esteve y Roger no se les veía a lo lejos, por lo que decidimos que iríamos bajando y ya nos encontraríamos en el avituallamiento. Se acercaba la hora del corte horario y todavía nos quedaban unos 5 kilómetros para el avituallamiento, el primer tramo del descenso era por un terreno bastante resbaladizo y un paso técnico. Después se ascendía una pequeña subida y ya se encaraban los últimos 3 kilómetros hasta el avituallamiento, Esteve y Roger seguían sin venir y cada vez estaba más cerca la hora del corte. Francisco, Torrijos y yo decidimos bajar trotando para ganar algo de tiempo. Llegamos a Sant Roc con 30 minutos de margen al corte, al llegar al avituallamiento había una enorme estelada y una alfombra como si allí acabara alguna carrera. Antes de sentarnos a comer un comisario de la FEEC nos dijo que teníamos que salir del avituallamiento en 15 minutos o estábamos fuera, le dijimos que no podía ser que habíamos llegado con más margen. Se habría equivocado porque después nos dijo que comiéramos tranquilos que teníamos tiempo. Esteve y Roger no llegaban y no sabíamos si llegarían a tiempo. Enseguida los vimos aparecer. Les quedaban 15 minutos para comer y descansar, se lo comenté a Esteve y dijo que estuviera tranquilo que le daría tiempo y que nadie nos iba a echar.
Llevábamos 30 kilómetros y salimos justo en el corte horario, les dije a los compañeros que no podíamos dormirnos o no llegaríamos en el tiempo que daba la organización. Me dijeron que a ellos no los iban a echar y que se lo iban a tomar con más tranquilidad, entonces me dijeron “si tu quieres vete que no nos cabreamos”. Les comenté que si de verdad no les sentaba mal yo tiraría en solitario. Dicho y hecho me despedí de los compañeros y me puse a trotar. Solo salir tuve una duda ya que las señales llevaban hacia un lado y el track hacia otro, fui hacia atrás y se lo comenté a los compañeros. Decidimos seguir las señales, me volví a despedir de ellos y me puse a tirar. Tocaba subir y puse un ritmo bastante alto, empecé a adelantar gente hasta que llegué a la altura de Juan Carlos Escute y el Picha. Estuve hablando un rato con Juan Carlos hasta que me despedí de él y me puse a tirar, tras la subida venia un tramo más fácil en el que se llaneaba bordeando la montaña. Llegué al avituallamiento de les Marrades y hice un avituallamiento rápido. Seguía pasando corredores ya que llevaba un ritmo bastante alto. Las vistas durante el recorrido eran impresionantes, tras descender un poco se llegaba a una subida bastante dura. No por la inclinación sino porque estaba haciendo bastante calor, al final de la subida se coronaba la cima de l'Espina 1181 m. 
A medida que iba avanzando iba admirando estos paisajes.

En la cima de l'Espina 1181 m.

Tocaba descender, el descenso era por una zona bastante técnica y con mucha piedra. Tras el descenso se subía hacia la cima de la Moleta de la Tossa, una subida que no era muy dura y que hice a buen ritmo. Desde la cima se descendía por un sendero donde se podía correr muy rápido, me puse a bajar a una velocidad considerable y adelante a muchísimos corredores. Una vez en el avituallamiento pregunté si habían visto pasar a Natalia, a Xavi ya no lo pillaría pero a lo mejor a Natalia podía pillarla ya que estaba bajando muy rápido. Me dijeron que había pasado unos 10 minutos antes que yo, si había alguna bajada técnica conseguiría pillarla. Tras el avituallamiento venia una subida bastante dura, por una zona de rocas. Puse un ritmo alto de subida y seguí pasando corredores, una vez en la cima se cresteaba un poco y después se descendía por un bosque en un descenso bastante técnico hasta llegar a una pista donde estaba el ultimo avituallamiento de la carrera. 
Al fondo del valle ya podíamos divisar Paüls.
Un avituallamiento donde tenían pinchos de carne, me comí hasta tres pinchos y tomé algo de líquido. Antes de iniciar el descenso hasta el pueblo se tenía que ascender una pequeña loma, el desnivel positivo pasaba de los 4000 metros y eso se notaba en las piernas. Una vez arriba por fin se iniciaba el descenso, el primer tramo era bastante técnico con algunas raíces, pero después el camino era más cómodo y ya se podía ir más rápido. Aproveché el tramo bueno para acelerar el ritmo, mientras iba bajando pasé a los compañeros Txuse y Mercè. Tras adelantar a los compañeros venia un tramo de pista donde me puse a correr muy rápido, después llegué a un cruce donde un voluntario me dijo que quedaba una pequeña subida y el descenso hasta el pueblo. La subida era corta pero se hacía pesada, llegué a una pista que descendí y de repente me encontré delante mío la imponente silueta del pueblo de Paüls. 
Impresionante silueta del pueblo antes de llegar a meta.
Se descendía por la pista y se entraba al pueblo por abajo, a medida que recorría sus calles la gente me iba dando ánimos. Así por fin llegué al arco de llegada,
Llegando a meta después de 11:45 horas
me fui hacia el casal para beber algo. Xavi y Natalia se habían ido al apartamento a ducharse, así que me fui para allá. Tras la ducha nos fuimos hacia la llegada para ver llegar a los compañeros mientras hablábamos con algunos conocidos, los compañeros llegaron 18 minutos por encima del corte horario pero les dejaron entrar en la clasificación. Nos fuimos todos a cenar y a dormir que a la mañana siguiente tocaba rematar la faena.

Domingo 7 de abril MEDIA MARATON 22,5 km 2100+
Como el sábado habíamos ido a dormir pronto y el domingo la carrera no empezaba tan pronto, no tuvimos que madrugar mucho. A las 8 h. daba inicio la última etapa de la Trencacims 7000, la más corta de las tres carreras pero no por eso la más fácil. Esta vez yo quería probarme un poco y ver si podía hacer aquella etapa a buen ritmo, así que intenté engancharme a Xavi y Natalia. La salida era exactamente como las dos anteriores etapas, a los 2 kilómetros dejamos la pista inicial y seguimos descendiendo y enseguida llegamos al primer avituallamiento de la carrera. El grupo aún era bastante compacto ya que no habíamos empezado a subir, yo iba con Xavi y Natalia, y Esteve, Francisco y Torrijos algo más atrás. Roger solo había venido a correr la etapa del sábado por lo que se quedó durmiendo en el apartamento. Tras cruzar una riera por fin tocaba empezar a subir. La subida era bastante dura pero Xavi y yo subíamos a buen ritmo, Natalia se quedó algo más atrás. Pasamos por un paso por debajo de una enorme roca y desde allí el camino ganaba en inclinación, íbamos pasando a bastante gente de la que nos habían pasado en la bajada.
Uno de los pasos más impresionantes de la carrera.
Llegamos a la Bassa de la Refoia donde nos encontramos un nuevo avituallamiento, salimos del avituallamiento y empezamos a subir pensando que haríamos la misma subida que habíamos hecho el sábado. Pero antes de subir hacia allí nos desviaban hacia la derecha para ir a buscar el Pas de Finella, un tramo muy técnico de subida por roca y atravesando un paso muy estrecho por una grieta. 
El Pas de Finella una zona muy técnica.
Solo pasar aquel paso se seguía ascendiendo por tramo rocoso, el viento en la cima de la Mola Grossa 1044 m. era muy fuerte pero no se notaba tanto frio como el día anterior. Descendimos por el mismo sitio que habíamos descendido el sábado en la Ultra Maratón hasta la Refoia, allí se seguía un sendero por bosque hasta el barranco de l'Engrillo. Se ascendía por una subida de piedra suelta donde nos encontramos a muchos corredores, después se descendía por un tramo muy técnico con piedra suelta y resbaladiza. Una vez abajo se ascendía hacia el avituallamiento del Tossal d'Engrilló por un sendero más cómodo que el que hicimos el sábado, esta vez no subí a la cima ya que quería ir con Xavi y si subía se me escaparía.
En el avituallamiento del Tossal d'Engrilló con Xavi.
Descendimos a buen ritmo hasta llegar una vez más al Collado de la Gilaberta, desde allí se descendía por un sendero muy cómodo para correr y después de ascender por un bosque se descendía hacia un barranco. Allí se encaraba la subida más dura de la carrera, teníamos que ascender una vez más a la Punta de l'Aigüa pero esta vez por donde habíamos descendido el sábado. Una dura subida por la Mola dels Atans, un terreno pedregoso y con algunas zonas muy inclinadas. Durante la subida dejé atrás a Xavi pero me seguía bastante cerca, adelantamos a muchos corredores/as. 
Subida muy dura por un terreno pedragoso.
Llegamos a la Punta de l'Aigüa por la misma zona por la que habíamos llegado el sábado, una vez arriba descendimos un primer tramo técnico por bosque y después giramos hacia la izquierda para descender por una zona de bastante piedra. Aún nos quedaba la última subida de la carrera hasta la cima de Joan Gran 1073 m, ascendimos a la cima por el mismo sitio que habíamos descendido el sábado. Un ascenso gradual donde podíamos subir bastante rápido, una vez en la cima se descendía primero por bosque y después girábamos hacia el sendero que bajaba hacia Sant Roc. Un sendero donde pudimos aumentar el ritmo. Llegamos al último avituallamiento y repusimos fuerzas para encarar los últimos kilómetros. Mientras estábamos en el avituallamiento llegó un corredor que aparte de no parar no dijo ni hola, al menos podía haber saludado a la gente que había allí. Seguimos nuestra carrera, seguimos un sendero que iba cruzando una pista varias veces. Antes de encarar el tramo final tuvimos que descender un sendero bastante resbaladizo, llegamos a un camino asfaltado y a la altura del cementerio del pueblo. Ya solo nos quedaba cruzar las calles del pueblo y habríamos acabado la última etapa, unos 500 metros por dentro del pueblo y por fin cruzamos la línea de llegada. Le pedí a Bernat si nos podía hacer una foto a Xavi y mí pero no se aclaraba con el móvil, que desastre jejeje.
Con Xavi en la meta tras conseguir ser finishers de la Trencacims 7000.
Comimos algo y salimos a ver si llegaba Natalia, una vez llegó Natalia, yo me fui a duchar al apartamento y ellos se quedaron allí hablando con algunos compañeros. Francisco, Torrijos y Esteve llegaron algo más tarde, pero lo habíamos conseguido, todo el equipo del CEI éramos finishers de la primera edición de la Trencacims 7000. Nos dijeron que cuando terminara la entrega de premios se haría una foto grupal de todos los finishers, pero como la entrega se alargó mucho nos fuimos para el apartamento. Aunque yo cuando escuché que iban a hacer la foto baje corriendo. Más tarde y cuando nos íbamos para casa nos hicimos una foto todo el grupo juntos.
Objetivo conseguido el equipo al completo finishers.

TRENCACIMS 7000

84,5 Kilómetros

7.158 Metros de desnivel positivo

7.158 Metros de desnivel negativo

14.316 Metros de desnivel total acumulado

18:06 Horas
Foto de todos/as los finishers, faltan los amigos que no llegaron a tiempo.

En conclusión, seguimos cumpliendo los objetivos marcados como los retos de la temporada. Esta carrera ha sido bastante dura, no solo por el terreno y el desnivel acumulado también por tener que estar tres días seguidos metiéndole caña al cuerpo. Sobre la carrera solo decir que ha sido impresionante, los recorridos de todas las etapas eran espectaculares. El marcaje era muy bueno y el ambiente fantástico, la salida de la carrera del sábado fue brutal. En el tema físico me he encontrado cada día mejor, el viernes no hice la primera etapa con buenas sensaciones pero el sábado y el domingo no tuve ningún problema y me encontré muy bien. Ha sido un placer volver a compartir kilómetros con los amigos del CEI Xavi, Natalia, Torrijos, Francisco, Esteve y Roger y sobretodo muy contento porque todos hayamos podido acabar la carrera sin problemas. Ha sido una lástima que Cristina no pudiera venir, le hubiera gustado mucho el ambiente de la carrera y sobretodo la salida del sábado. Además no teníamos cobertura en el pueblo y me costó mucho estar en contacto con ella, solo puedo agradecerle que a pesar de no poder acompañarme me dejara ir a la carrera.

domingo, 21 de abril de 2019

UT LLASTRES

Desde principios de febrero no me colgaba un dorsal en una carrera larga. La última carrera con dorsal en la que había participado era de 20 kilómetros y apenas tenia desnivel, por lo que llegaba a la UT Llastres con pocos km de competición en las piernas, pero con muchos km y desnivel acumulado en entrenamientos.
El año pasado ya estuve pensando en apuntarme a la carrera, pero al final no pude apuntarme. Este año mis amigos del CEI Xavi i Natalia me propusieron apuntarme a la modalidad de 50 km como entrenamiento, dos semanas después teníamos Trencacims por lo que hacer las tres carreras hubiera sido demasiado.
La UT Llastres es la suma de tres carreras y ofrece hasta 6 recorridos para disfrutar de las tierras del Mestral, yo me apunté a la de 50 km y 4000 metros de desnivel positivo.
El viernes fuimos a recoger los dorsales y la pedazo de bolsa del corredor que nos daban, mientras estábamos allí iban llegando conocidos del mundillo y pudimos comprobar que a esta carrera se había apuntado lo mejorcito del mundillo del trail.

Sábado 23 de marzo

La carrera daba inicio a las 5 de la mañana, por lo que el madrugón que teníamos que pegarnos era bastante grande. Suerte que estábamos alojados a media hora de L’Hospitalet del Infant que era donde se salía. A las 4:45h ya habíamos entregado la bolsa con la ropa para cambiarnos en la llegada ya que era en Vandellós.
Con Xavi,Natalia y Jordi (Yak)
A las 5:00 h se dio la salida a la carrera, el pelotón salió a fuego y a un ritmo alto mientras cruzábamos las calles del pueblo. En menos de 1 km ya estábamos en la montaña, subimos por caminos entre campos con poca inclinación. Los primeros 3 km eran bastante fáciles y se podía correr bastante rápido, pero a pesar de correr a un buen ritmo iba en la cola de la carrera. Después de una subida por pista en la que se llegaba a una torre de alta tensión, empezaba la verdadera carrera. Subimos por una inclinada ladera donde podíamos disfrutar de unas espectaculares vistas del mar, empezaba a notarse bastante calor y aquello hacia presagiar que íbamos a sufrir una jornada muy calurosa. 
Primera subida seria de la carrera.
Descendimos por una pista y nuevamente encaramos una durísima subida a una pequeña loma, pasamos por un tramo donde había colocada una cuerda para poder pasar una zona resbaladiza. Xavi iba por delante y Natalia algo más atrás que yo, por lo que ya sabia que tendría que afrontar la aventura en solitario. Al llegar al final de la subida se descendía por un tramo de roca con un paso bastante técnico, después se descendía por una bajada muy resbaladiza hacia un barranco.
Descenso vertical hacia el barranco.
De nuevo afrontaba una nueva subida, esta vez algo más inclinada que la anterior y donde fui adelantando a muchos corredores. Una vez arriba se descendía por una pista repleta de piedras y después se subía hasta donde estaba situado el avituallamiento, llevábamos 6 kilómetros y había tardado 1 hora. El ritmo que llevaba era bueno pero no me podía dormir, salí del avituallamiento con energía y dispuesto a afrontar una dura subida. Al frente se veía una gran montaña con una roca enorme que parecía tener un sendero que la atravesaba, como no podía ser de otra forma subimos en dirección a aquella roca por un inclinadísimo sendero. 
Subidón solo salir del avituallamiento.
Yo cogí un ritmo tranquilo pero en el que iba adelantando corredores hasta llegar a la cima, el descenso se hacia por un sendero que bordeaba la montaña y donde todos los que había adelantado subiendo, me iban pasando en la bajada. Al final del sendero se llegaba a una pista que se seguía unos 2 km, de repente llegué a una zona donde vi señales hacia la izquierda y otras a la derecha. Dudé unos instantes pero como vi que todos los corredores iban hacia la izquierda, yo también me fui en aquella dirección. Llegué a una zona de roca donde fui subiendo hasta llegar a un sendero, el sendero subía muy inclinado hasta llegar a una pista ancha. Llegaba a un terreno favorable para recuperar tiempo, en la pista yo podía caminar mas rápido. Iba subiendo a un ritmo alto y disfrutando de las vistas, pensaba que había llegado al final de la subida y de repente se giraba a la izquierda y se entraba en un autentico rompe piernas. Una zona muy técnica por un estrecho sendero en la que se ascendía y se descendían pasos de vía ferrata, al salir de aquella zona se coronaba una cima y se descendía sin camino saltando piedras continuamente hasta llegar a un nuevo avituallamiento.
Atravesando una vía ferrata.
Descendiendo por entre las piedras.


Ya llevaba 16 kilómetros y había bajado muchísimo la media de velocidad por culpa de aquel tramo de vía ferrata, el calor comenzaba a apretar de lo lindo. Tocaba descender por una pista, momento que aproveché para ganar algo de tiempo. Llegué a un cruce y comenzaba una subida, encontré a algunos corredores que ya tenían problemas de rampas. La calor comenzaba a notarse bastante y eso dejaba tocado los músculos, la subida tenia un inicio bastante inclinado pero después se suavizaba bastante hasta que llegabas a una cresta desde donde la vista era espectacular. 
Acercándome al descenso.
A lo lejos vi que había dos miembros de la organización, eso solo podía significar una cosa, que venia un tramo técnico. Efectivamente venia un tramo de descenso por una zona de piedras donde había que vigilar con los tobillos, se descendía hasta una riera bastante seca y de mal pisar que se seguía hasta llegar a una pista. Después de un buen rato pisando piedras aquel tramo era como un oasis, me puse a trotar durante toda la bajada y después a caminar rápido en la ligera subida que había hasta llegar al avituallamiento. Repuse líquidos y comí un par de trozos de plátano para meterle potasio al cuerpo y me puse de nuevo en marcha, tocaba afrontar una nueva subida.
Una dura subida por sendero muy inclinada, cuando parecía que acababa le seguía otra y así hasta llegar a la cima donde se cresteaba hasta un cruce. En el cruce había una chica que advertía que había que llegar a una cima que se veía al frente y luego volver allí, me dirigí con energía hacia la cima esperando cruzarme con alguien conocido. Cuando ya estaba apunto de coronar, me encontré con Oriol Antoli al cual saludé. Llegué a la cima y no pude dejar pasar la oportunidad de hacerme la foto y grabar un poco de vídeo, hay que disfrutar del momento sino solo iríamos a correr. 
En la cima, momento postureo.
Volví hacia el cruce trotando y a partir de allí venia una bajada bastante técnica al inicio para después bajar por sendero hasta un nuevo avituallamiento, comenzaba a notar síntomas de mucho calor pero aún podía hidratar me bastante bien bebiendo isotónico.
Salí del avituallamiento y rápidamente venia un tramo de fuerte pendiente donde pasé a algún corredor con problemas de rampas, la gente corría mucho bajando y a la que venia una subida lo pagaba. Una vez en la cima se cresteaba y se descendía por una ladera inclinada en la que la gente bajaba muy rápido, antes de llegar al final de la bajada dudé un instante porque no veía claras las señales, pero rápidamente vi cual era la dirección correcta. Tras cruzar una especie de laguna seca, se entraba en una pista en la que al fondo se veía a unos chicos. Yo pensaba que allí estaba el avituallamiento, pero en vez de ir hacia ellos se giraba hacia la derecha. Enseguida llegué a un nuevo avituallamiento, estaba en el kilómetro 26 y en teoría quedaban 3 kilómetros para el corte horario. Salí del avituallamiento dispuesto a hacerlos lo más rápido posible para tener tiempo para descansar, enseguida llegué al punto donde estaban aquellos chicos. Animaban mucho a los corredores y además nos llamaban por nuestro nombre, ascendí una pequeña loma y descendí por un sendero hasta una pista que pensaba que seria bastante tramo. Me equivoqué pues nos hacían entrar en sendero e íbamos cortando la pista un par de veces, después comenzaba una dura subida por sendero y después por pista donde te encontrabas con una fotógrafa. 
Mucho calor, pero disfrutando.
Desde allí se veía el final de la subida que eran unas antenas, pero no iba a ser tan fácil llegar ya que antes se descendía y después se subía una inclinada rampa. Una vez en las antenas se cogía una pista cimentada donde todos los corredores que iban llegando se ponían a trotar, yo decidí guardar energía y hacer aquel tramo caminando. Llegué hasta un cruce donde había un chico con un coche parado que ofrecía bebida, yo veía un pueblo al fondo y le pregunté si allí estaba el avituallamiento. Me comentó que no, que aquello era Vandellós la meta. Estábamos muy cerca del final de la carrera y aún había que hacer 30 kilómetros más, ¡que vuelta nos iban a hacer dar! Para empezar un sendero bastante largo hasta llegar al avituallamiento completo del pueblo de Castelló.
Allí me encontré con Ángel García que estaba descansando, estuvimos hablando hasta que él ya se puso en marcha. Yo me había cogido un plato de pasta pero era incapaz de comérmela, mal síntoma no me entraba la comida. Como había llegado con poco margen con el cierre, decidí no entretenerme mucho y me puse rápidamente en marcha. Tras atravesar las calles del pueblo y un bonito sendero, se llegaba a una pista. Tocaba subir pero al menos era por pista y podía hacerlo a un ritmo bastante alto, la subida era larga y se iba ganando desnivel poco a poco. Una vez arriba salias de la pista y entrabas en un sendero hasta coronar la cima, desde allí se descendía por un sendero muy inclinado y resbaladizo y se llegaba a una pista que descendimos unos metros. En un momento de la bajada vi una cinta a la derecha en un sendero, bueno al menos parecía un sendero pues al meterme dentro vi que no tenia muy buena pinta. Me puse el track en el reloj y vi que si seguía de frente conectaría con la ruta enseguida, efectivamente unos metros campo a través y ya estaba de nuevo en el track. El sendero descendía hasta una riera, se seguía la riera y se iniciaba una nueva subida. El calor ya era muy fuerte y empezaba a notar cansancio, decidí aflojar un poco el ritmo y subir más despacio. La subida era larga y se me hizo interminable, una vez arriba se llaneaba y se llegaba a un avituallamiento que estaba en una pista.
Me encontraba tan agotado que no me entraba ni la bebida ni la comida, por suerte tras el avituallamiento venia un tramo largo de bajada. El problema es que estaba tan hecho polvo que no podía correr, decidí bajar caminando rápido. Se salía de la pista y tocaba otra subida más, ya había perdido la cuenta de las que llevábamos. A medida que iba subiendo vi que venia Joan Pallejà, me había recuperado tiempo debido a mi bajón físico. Subí otra vez con una marcha menos para reservar, Joan no me pilló durante la subida. 
Vistas desde la cima justo antes de iniciar el descenso.
Una vez arriba un tramo técnico y tras un cruce se cogía un sendero donde se podía ir rápido, decidí trotar un poco pero sin forzar para ganar tiempo. Según mis cálculos iba muy justo para llegar al corte horario, pero una vez llegué abajo vi que eran justo las 17 h que era la hora que pensaba que se cerraba el control. Antes de fichar en el avituallamiento pasé por una manguera para remojarme la cabeza, me tuve que sentar de lo agotado que estaba y decidí aprovechar que había un bar para comprarme algo fresco. Una vez dentro del bar había un corredor, ya vestido de calle, que se había tenido que retirar. Me ofreció si quería algo y que no me preocupara que él lo pagaba y que si necesitaba algo lo pidiera, se lo agradecí muchísimo ya que necesitaba algo fresco para poder continuar. Al salir vi que Joan que había llegado un poco después que yo, no había parado mucho rato y ya se había ido. Me puse de nuevo en marcha dispuesto a afrontar los últimos 14 kilómetros de carrera, solo salir del avituallamiento se cruzaba un bosque y después se subía por un camino paralelo al pueblo. Un tramo cómodo de camino ancho me permitió recuperar un poco de energías, pasé por un cruce donde habían dos voluntarios y les pregunté que quedaba. Me dijeron que no quedaba mucha subida, pero no se porque no me lo creía mucho. Solo salir de aquel cruce se ascendía por un camino ancho y se llegaba hasta una especie de acequia, un largo tramo siguiendo la acequia donde pude caminar bastante rápido. 
Solo salir del tramo de la acequia se subía por una zona de piedra suelta y después se ascendía hasta un collado, no podía ser tan fácil la subida. Pensaba que en el collado giraríamos a la derecha y bajaríamos hacia el siguiente avituallamiento, pero antes de llegar al collado vi que los corredores giraban hacia la izquierda y encaraban la subida hacia una loma. Mis fuerzas estaban justas y me pasaron algunos corredores, la subida era bastante dura y con un terreno muy irregular. Al final de la subida se cresteaba y se veía una pista donde había un coche, vi que en la pista había un corredor con un voluntario. Al fijarme bien vi que era Xavi y me puse a llamarle, no me escuchaba hasta que por fin se dio cuenta y me espero hasta que llegué. Le pregunté que como es que estaba por allí, pensaba que ya habría llegado a meta. Tenia muchos problemas de cuadriceps y tenia que pararse a estirar continuamente, nos sentamos a descansar y llamaron a Xavi, era Natalia que decía que se había perdido. Por suerte paso un corredor y lo pudo seguir, Xavi dijo que la esperaría en el siguiente avituallamiento. Pensábamos que ya habíamos dejado de subir, pero aun tuvimos que hacer dos rampas cortas pero que se nos hicieron muy duras. Una vez coronamos la segunda, descendimos hasta el avituallamiento.
Xavi se sentó en una silla y yo también, pero yo le dije que no pararía mucho porque sino me costaría mucho arrancar. Me despedí de Xavi y me puse en marcha para afrontar los últimos 6 kilómetros de carrera, ya casi no quedaban horas de luz y me dio tiempo justo de llegar hasta la cima de la última subida de la carrera.
El sol ya se escondía y tocaba ponerse el frontal.
Justo arriba no pude aguantar y me tuve que parar a hacer una parada técnica larga, me puse el frontal y me puse de nuevo en marcha. Tocaba un tramo de cresteo y ya con la oscuridad, tras el cresteo se descendía por una ladera empedrada hasta un cruce donde había un voluntario. Desde allí se seguía un sendero más cómodo, yo ya estaba agotado así que decidí bajar caminando rápido. La gente venia corriendo y me iban pasando pero eso no me preocupaba, al final del sendero se llegaba a una pista que seguí unos metros. En un cruce un voluntario me dijo que habían recortado la carrera y habían quitado una subida, esa noticia me alegró pues ya estaba un poco tocado de subir. Solo quedaba ascender hasta el pueblo y callejear hasta el pabellón donde estaba la meta. Entré en el pabellón y me fui directo a la ducha ya que no me entraba la comida en ese momento. El agua de la ducha estaba helada y me tuve que duchar súper rápido. Una vez cambiado me fui a por comida y me senté con Xavi. Cuando llegó Natalia cogimos el autobús y de vuelta al Hospitalet del Infant.

54,26 Kilómetros

4034 Metros de desnivel positivo

3755 Metros de desnivel negativo

7789 Metros de desnivel total acumulado

13:12 Horas

En conclusión, hacia tiempo que no hacia una carrera tan corta y de tanta dureza. El recorrido de la UT Llastres es brutal, un continuo sube y baja por un terreno durísimo. El marcaje de la carrera era muy bueno y muy difícil de perderse, los avituallamientos bastante completos lástima que a mi ya no me entraba la comida. En el plano físico me he encontrado muy bien, he superado la pájara por deshidratación perfectamente. Agradecerle a mi mujer Cristina que me deje hacer estos entrenamientos de cara a los retos de la temporada. Un placer compartir aventura con Xavi y Natalia aunque no hayamos coincidido caminando juntos. En definitiva, ha sido un buen entrenamiento de cara a los próximos objetivos.

domingo, 10 de marzo de 2019

EXPLORANDO LA SIERRA DEL MONTSEC


Siguiendo con la preparación para la nueva temporada, tocaba tirada larga. Semanas atrás mi amigo Jordi Cot me comento que quería hacer una salida larga por la zona del Montsec, como me parecía un buen entrenamiento y ademas una forma de ir un poco por encima de mi ritmo me decidí a acompañarlo.
Habíamos quedado en Ager a las 7:00h para empezar la ruta, así que salí de casa a las 4:45h para ir con tiempo. A las 6:50h ya estaba en Ager y Jordi me esperaba en el parquin del camping, nos cambiamos y nos dispusimos a comenzar la ruta.
Nuestra idea era seguir la ruta del Ultra Montsec y hacer un bucle para después bajar hacia Ager, comenzamos desde el parquin del camping. Los primeros kilómetros eran fácil es de seguir pues solo había que seguir una pista ascendiendo ligeramente, siguiendo el GR salimos de la pista y nos metimos en un sendero que subía hasta la ermita de Colobor.
Acercandonos a la cima.

Ermita de Colobor.
Pasada la ermita se iniciaba una fuerte subida atravesando un inclinado sendero por dentro del bosque, aunque llevábamos el track de la carrera nos costaba seguir el camino. Los senderos estaban muy tapados pero poco a poco íbamos encontrando el camino y ganábamos altitud casi sin darnos cuenta. Íbamos a un ritmo bastante alto subiendo, Jordi iba muy relajado ya que el ritmo era inferior al que el lleva normalmente. Salimos del inclinado bosque y llegamos a una pista que atravesamos, desde allí iniciábamos un sendero muy inclinado y con piedra suelta que dificultaba nuestro avance. El ultimo tramo de la subida era muy duro y espectacular a la vez, atravesando una zona rocosa con unas vistas espectaculares. Una vez en la cima nos deleitamos con las vistas del pirineo nevado, en carrera se pasa de noche por aquella zona y no te das cuenta que pasas muy cerca de una zona que subes unos 50 kilómetros mas adelante.
Vistas desde la cima.
A partir de aquel punto nos dimos cuenta lo fácil que es seguir un recorrido cuando esta marcado, la ruta seguía fuera de sendero evidente y había que ir buscando la linea del track para ir en la dirección correcta. Nos desviamos varias veces de la ruta pero finalmente conseguimos seguir la dirección correcta, pasamos por una zona que pasaba al borde de un cortado impresionante el cual no recuerdo haber visto el día de la carrera. Iniciamos la bajada por un primer tramo muy técnico y empedrado, Jordi bajaba muy bien y yo extremando las precauciones. Al final de este primer tramo se llegaba a un collado, desde allí se seguía un sendero muy resbaladizo repleto de piedras. Al final del sendero llegamos a una pista, allí paramos a quitarnos piedras y a comer algo. Aprovechando la pista nos pusimos a trotar, a los 2,5 kilómetros de pista nos desviamos hacia un sendero donde tuvimos que volver a echar mano del track ya que apenas se intuía el camino. De noche recordaba aquel sendero como una zona de prado repleta de cintas, de día el panorama cambia y te podías dar cuenta de la gran belleza del sendero. Pudimos bajar bastante rápido ya que el sendero se dejaba correr bastante, pasamos por una zona donde íbamos en dirección a un valle impresionante de paredes de roca.
Descendiendo hacia el valle.

Disfrutando del paisaje.

Encaramos una zona de pequeños sube y baja hasta que empezamos a descender sin parar, llegamos a una vía del tren que dejamos atrás y atravesamos un sendero que iba en altura pero paralelo al rio hasta un puente romano que atravesamos para ir en dirección al área de descanso de les bagasses. Llevábamos 18 kilómetros y teníamos que aprovechar aquel punto, ya que era el único punto de agua que encontraríamos por la zona. Rellenamos de agua y nos dispusimos a encarar la subida hacia la Portella Blanca, recordaba aquella subida dura pero no tanto. El sendero que subía estaba repleto de maleza y nuestras piernas estaban quedando marcadas, subíamos a buen ritmo pero el calor estaba pegando bastante fuerte. Íbamos subiendo y veíamos una enorme pared de roca a nuestra izquierda, parecía que no nos estábamos moviendo porque apenas nos acercábamos a la pared.
Acercandonos a la Portella Blanca
Pasamos una zona del sendero que estaba muy inclinada y llegamos a una especie de antigua masía o ermita, a partir de allí empezaba la parte mas dura de la subida. Entrabamos en una especie de canal entre medio de enormes paredes de piedra, ascendíamos a buen ritmo a pesar de la inclinación y el terreno. A medida que ascendíamos el sendero era mas empedrado y la ultima parte del ascenso era realmente una pared. Atravesamos un paso entre roca y llegamos a la Portella Blanca, las vistas desde allí eran impresionantes así que un descansillo en las rocas era obligado. Aún nos quedaba ascender hasta la cima así que debíamos seguir ascendiendo, desde donde estábamos podíamos haber cogido un atajo para ir directamente hacia la bajada de las cien curvas. Subimos por la ladera de la montaña hasta que llegamos a la cima del Tossal de la Torreta 1676m, desde allí tocaba descender para ir a buscar el camino de las cien curvas.
En la cima del Tossal de la Torreta 1676m
El primer tramo de bajada era por en medio de los prados siguiendo la linea del track, después se descendía un buen rato por pista. Llegamos a un cruce y cogimos en dirección a la ermita de Sant Salvador del Bosc, iniciábamos la bajada de las cien curvas. Un sendero que bajaba serpenteando con infinidad de curvas, bajaba mucho mas rápido que el día que hice la carrera y al menos podía ir viendo el paisaje. Así observe el emplazamiento de la ermita, en una especie de roca que sobresalía de la ladera de la montaña. A medida que descendíamos nos acercábamos a la ermita a la cual se accedía subiendo un inclinado sendero, eso te rompía el ritmo que llevábamos bajando. Una vez en la ermita nos deleitamos con la impresionante vista del valle y del embalse de Terradets, dejamos atrás la ermita y continuamos descendiendo el serpenteante sendero.
Emplazamiento espectacular de la ermita.

Vistas impresionantes desde la ermita.
 Bajábamos a buen ritmo pero aun así el descenso se nos hizo larguísimo, una vez abajo enlazamos con otro sendero y salimos a una pista ancha. Comenzamos a descender hasta que llegamos a un punto donde estaba situado el avituallamiento el día de la carrera, como vimos que íbamos por encima del tiempo previsto decidimos variar la ruta y no seguir el track en aquel punto ya que te llevaba hacia el rio y el camino era muy entretenido. Decidimos continuar por una larga pista hasta la carretera, allí volvimos a conectar con el track. Seguimos la carretera un rato hasta llegar a un desvió, allí volvimos a olvidarnos del track y fuimos en dirección a la estación de tren de Cellers. Habíamos mirado por internet y ponía que allí había un bar, llegamos a la estación y nos dimos cuenta de que aquel bar ya no existía. Por suerte el pueblo de Cellers estaba a kilómetro y decidimos ir hacia allí para ver si encontrábamos un sitio donde comer y tomar algo fresco. Conseguimos llegar a un restaurante donde pudimos comer un bocadillo y tomar algo fresco.
Embalse de Terradets

Tras reponer fuerzas tocaba afrontar la ultima subida del entreno, para no volver a retroceder un montón de kilómetros para dar con el track decidimos seguir un camino que nos llevaría a enlazarlo más arriba. Subimos por un sendero que llevaba hacia Roca Regina, fuimos subiendo poco a poco hasta que dimos con el track. Desde ese punto solo había que ir siguiendo el sendero que iba ascendiendo, a pesar de que eran cerca de las de la tarde seguía haciendo mucha calor. Íbamos sumando metros de desnivel positivo poco a poco hasta que de repente el sendero descendía bastante hasta una pista, seguimos la pista en ligero ascenso y a un ritmo alto. Llegamos al lugar donde estaba situado el avituallamiento fantasma en la carrera, en un punto Jordi comento que el track le marcaba a la izquierda. Le comente que yo recordaba que en carrera nos hacían subir hasta un cruce y luego bajar, llegamos a una zona donde no teníamos salida y tuvimos que atravesar unos campos hasta llegar a una pista que seguimos y volvimos a conectar de nuevo con el track. Atravesamos un rio y comenzamos el ascenso de la ultima subida del día, eran las 18:15h y nos quedaba apenas 1 hora de luz solar y una subida de 800 metros de desnivel positivo. Conseguiríamos llegar al final de la subida de día? Comenzamos a subir a buen ritmo primero por pista y después por sendero, a medida que íbamos subiendo la subida se volvía mas dura. Poco a poco el sol iba apagándose, poco a poco ganábamos altura y nos estábamos quedando sin agua. Por suerte encontramos una pequeña fuente que nos sirvió para hidratarnos y pararnos a ponernos el frontal y algo de abrigo, el sol ya había desaparecido y el frio se empezaba a notar. Seguíamos ascendiendo con un tramo final muy inclinado, finalmente llegamos a la cima. Estábamos muy cerca del punto donde habíamos aparecido por la mañana, Jordi comento que para acortar igual podíamos bajar por aquella zona. Yo le comente que de noche no me parecía un buen sitio para bajar, que lo que podíamos hacer era en vez de subir por la cresta seguir por la pista por donde podríamos avanzar más rápido. Aun nos quedaba ascender un poco de desnivel, pero por la pista se ascendía a un ritmo mas alto. Llegamos hasta la cima de Sant Alis 1675m, ya habíamos llegado al punto más alto y ahora solo nos quedaba descender. 
Sant Alis 1675m
Aún nos quedaba un largo tramo de pista hasta tomar el desvió que nos llevaba hacia Ager, llegamos al desvió y comenzamos a descender por un sendero que iba cortando la carretera. Llegamos a un punto donde se seguía la carretera unos 2 km hasta llegar a un nuevo desvió, entrabamos en un PR, el primer tramo del cual era bastante cómodo. Después se llegaba a un tramo muy empedrado donde el avanzar se hacia lento, Jordi se adelantaba porque iba fresco pero yo ya iba cargado de piernas y no quería forzar en exceso. El descenso por aquel sendero se hizo largo y ademas la noche era oscura y el pueblo se veía a lo lejos, atravesamos una pista varias veces hasta que finalmente llegamos a un cruce donde ya se se descendía por pista hasta el pueblo. Bajamos trotando a buen ritmo por aquella pista viendo el pueblo a lo lejos, a pesar de llevar un buen ritmo no llegábamos nunca al pueblo. Pero por fin después de un buen rato descendiendo por aquella pista llegamos al pueblo, pasamos por un camino paralelo a la carretera y llegamos al sendero que llevaba hasta el camping.

70, 80 Kilómetros

4260 Metros de desnivel positivo

4260 Metros de desnivel negativo

8520 Metros de desnivel total acumulado

15:00 Horas

en conclusión, quería hacer un entreno largo y de calidad y creo que he cumplido con creces. El ir acompañado de Jordi me ha hecho ir un punto más fuerte de lo que voy normalmente en carrera, hecho que haya hecho que me esforzara más que si hubiera ido solo. Mis sensaciones han sido muy buenas, subiendo me he encontrado muy bien a pesar de la dureza de las subidas, en las bajadas he mejorado algo pero aun queda mucho que mejorar. No he tenido ninguna molestia muscular y los pies no me han dolido mucho a pesar de la gran cantidad de piedras del recorrido, ha sido un placer poder compartir entreno con Jordi hemos pasado un gran día en la montaña. Agradecerle a mi mujer Cristina que me dejara venir a hacer el entrenamiento, a pesar de haberla dejado sola todo el día.

lunes, 4 de marzo de 2019

TRAIL SANTA BRIGIDA UP & DOWN


Normalmente no suelo hacer carreras tan cortas, pero como me ofrecieron la oportunidad desde la página Esportistes me decidí a participar en la Santa Brigida Up & Down.

La carrera engloba los municipios de Amer y de St. Esteve de Llémena, siendo el principal protagonista de la carrera la montaña de Sta Brígida.

En lo que a distancias se refiere, podías elegir entre hacer un recorrido largo de 21 kilómetros,  800 m. positivos o uno corto de 11 kilómetros, 450 m. positivos que también se podía hacer andando. Ni que decir tiene que yo participara en el de 21 kilómetros, aunque era una distancia corta para mi seria duro por tener que hacerlo corriendo rápido (algo a lo que no estoy acostumbrado).

En esta carrera me acompañaba mi mujer Cris y Jordi. Llegamos a Amer a las 8:30h y aparcamos el coche muy cerca del pabellón que estaba a escasos 200 metros de la llegada. La entrega de dorsales era desde las 8 h. a las 9 h. de la mañana y la salida de la carrera era a las 9:30 horas por lo que llegamos con tiempo de recoger el dorsal y almorzar algo con Toni y Sonia, unos amigos de Girona.

Zona de salida de la carrera.

Momentos previos a la salida.

Las 9:30 horas, comienza la carrera. Somos 45 corredores y el ritmo inicial es muy fuerte. Tras unos primeros metros de asfalto entramos en una riera la cual cruzamos atravesando un par de puentes de madera, al pasar la riera entramos en un camino ancho y comienza la primera subida de la carrera. Subimos por una pista ancha en la que a medida que voy subiendo voy pasando corredores, la subida no tiene mucha pendiente por lo que se puede hacer casi toda corriendo. Subimos un corriol corto y llegamos a una pista que desciende y en la que podemos correr rápido, llegamos a un cruce donde hay un voluntario y empieza el espectáculo.

Nos metemos en un bonito corriol que va subiendo y llaneando, me encontraba bien por lo que pude hacerlo entero corriendo. Llegamos a un cruce donde estaba señalizado corta y larga, tomé el desvío de la larga y entré en un corriol impresionante por su vegetación que salía a la zona dels Tres Rocs. Curiosos bloques de roca visibles desde muy lejos, las separaciones del que forman unos pequeños collados en la misma cresta. El roc Gros, o del mig, se eleva unos 15 metros.

Llegando a la zona de Tres Rocs.
Roc Gros, vistas espectaculares.




A partir de aquel punto se descendía por un corriol salvaje donde podías meter mucha caña, a mí no se me da bien bajar pero la gente que venía en carrera bajaba muy rápido. Después de unos 2 kilómetros bajando y tras cruzar unos campos, se iniciaba una nueva subida por una especie de camino empedrado. Como la inclinación no era muy fuerte se podía subir toda la subida corriendo, nos juntamos un grupo de 6 corredores que hicimos prácticamente toda la subida juntos. 

subida por camino empedrado.
El tramo final de la subida era por un corriol que subía bastante inclinado hasta llegar a la ermita de la Mare de Déu de Puig d’Elena, los corredores apenas paraban en el avituallamiento. Yo si me tomé mi tiempo para disfrutar del lugar y reponer algo de energías.
Mare de Déu de Puig d'Elena.

Solo salir del avituallamiento venía una divertida y rápida bajada atravesando un bonito corriol, después tramos de pequeñas subidas por corriol y tramos de pista en los que podías correr sin problemas. Yo iba con la primera chica, a la que podía seguir en las subidas, pero cuando llegaba una bajada la chica volaba. Así casi sin darme cuenta llegué a la zona de Puigdalí una enorme cantera donde nos esperaba un fotógrafo de la organización para hacer fotos. Solo pasar por allí y a los pocos metros llegué al segundo avituallamiento, también situado junto a la otra ermita emblemática de la carrera y la que da nombre a la misma Santa Brígida. 

Postureo antes de llegar al fotógrafo.
Lamentablemente el avituallamiento estaba situado al lado derecho de la ermita, por lo que no pude disfrutar del mirador. Salí del avituallamiento dispuesto a afrontar los últimos kilómetros con energía. Solo salir se descendía por corriol y luego se llaneaba por una pista hasta llegar a un nuevo cruce señalizado con cal. A partir de allí los que hacían la corta ya descendían hacia el pueblo, pero nosotros aún teníamos que hacer una corta subida. Después de la subida se descendía por corriol y parecía que ya sería así hasta llegar al pueblo, pero de repente nos hicieron subir por un tramo muy inclinado del corriol.  Tras la subida ya sí que iniciamos el descenso, un primer tramo de corriol donde se podía apretar el acelerador y un tramo final por pista más ancha hasta llegar a las afueras del pueblo.

El pueblo cada vez más cerca.
Al pueblo se accedía por un bonito camino paralelo a la riera, al llegar a la zona de meta me encontré con un muy buen ambiente ya que había mucha gente animando y muchos niños pidiendo chocar las manos con los corredores.
Entrando en meta.
El avituallamiento final era muy completo, ya que en diferentes mesas podías encontrar de todo, refrescos, bebida isotónica, agua con gas, pastas dulces, bizcochos, frutos secos, fruta, chucherías y un bocadillo de butifarra buenísimo.

reponiendo fuerzas en la llegada.
21,1 Kilómetros

870 Metros de desnivel positivo

870 Metros de desnivel negativo

1740 Metros de desnivel total acumulado

2:25 Horas

En conclusión, después de un entreno doble el sábado y sobretodo una inoportuna caída que me dejó el brazo derecho bastante magullado. Puedo decir que no me ha ido mal la carrera, no era mi distancia y no estoy acostumbrado a correr rápido pero aguante bastante bien. 
El recorrido era bastante guapo, pasamos por infinidad de senderos  y disfruté muchísimo descendiendo a gran velocidad por ellos. La señalización de la carrera era muy buena, encontrabas una cinta cada 150 metros máximo y señalización con cal y letreros en los cruces. Seguimos sumando kilómetros de cara a los retos de la temporada.