Esta crónica está escrita desde el punto
de vista de un espectador/seguidor. En
un trail somos los que estamos al otro lado de las cintas, viviendo la carrera aunque de forma diferente.
Lo primero de todo me presento, soy Cristina,
la mujer de Blas y su fan número 1.
En esta primera ocasión os voy a hablar
del seguimiento que le hice a Blas en la EH Mendi Erronka de este pasado fin de
semana. Siempre leéis cómo le va a Blas en las carreras pero ¿Qué pasa con nosotros, los seguidores? ¿Qué hacemos en esos ratos de espera? ¿Qué sentimos cuando no llegan?
Viernes 17-05-19
Era el cumple de Blas. Después de
almorzar con parte de mi familia nos dirigimos hacia Leitza (Navarra) a 5:30h.
de casa. Llegamos sobre las 17h. con
tiempo de llegar al hotel y descansar un rato. A las 18:30h. fuimos a recoger
el dorsal. Ya se palpaba el ambientillo de las carreras. Mucha gente con las
bolsas en las manos, otros que se saludan, y nosotros estábamos allí solos, sin
conocer a nadie.
Leitza |
Siempre me gusta ir haciendo fotos cuando
Blas recoge el dorsal, no sé, pienso que quizás es buena foto para luego
ponerla en su crónica de la carrera. A las 19:15h pasaban un documental del
Tor des Geants de Silvia Trigueros. Por supuesto
que fuimos a verlo y la verdad tengo que decir que me emocioné viéndolo. Blas
cuando se da cuenta se pone a reír porque sabe que esas cosas me emocionan.
Luego me preguntó que por qué me había emocionado y le dije que era cuando
Silvia hablaba de su marido, las palabras que le dedicaba con cariño porque le
acompañaba en sus carreras y le ayudaba en todo lo posible. Ese reconocimiento
me emocionó mucho. Leo cuando Blas me
agradece que vaya a verlo a los controles pero no sabes si pensar que lo hace
por peloteo para que le deje ir a otras carreras (je je je) o porque verdaderamente
lo siente así.
Después del documental que no pudimos
terminar de ver porque me comencé a
marear por el calor que hacía en la sala, nos fuimos a cenar y de ahí ya al
hotel a descansar.
Sábado 18-05-19
El despertador de Blas suena muy pronto.
Nooooo, necesito dormir un poquito más. Sobre las 7h ya estamos listos y nos
vamos a desayunar a una cafetería que ya habíamos visto el día antes y
sabíamos que estaría abierta. Sobre las 7:25h ya estamos al lado de la salida.
Nos hacemos fotos de recuerdo y busco el mejor sitio para ver la salida.
Cuando dan aviso de que los corredores ya
pueden entrar al corralito, nos despedimos. Blas se va por un lado del arco de
salida para el típico control de material mientras yo tengo que ir por otro lado
para situarme para ver la salida.
Una vez Blas ya está dentro del corralito
me puedo acercar lo suficiente para hacerle alguna foto más.
Regreso a mi sitio
antes de que me lo quiten. Creo que estoy en buen sitio porque la salida es un
poco recta y luego hace curva, y en donde estoy no me tapará nadie la visión. Faltan 15 min. y comienza a llover un poco. En
ese momento te acuerdas de …
El reloj del arco de salida va avanzando
y se acerca ya a las 8h. Minutos antes han hecho un homenaje a Iker Carrera.
Estamos en el último minuto y ya está
sonando la música a tope que te pone los pelillos de punta de la emoción. Blas
está en primera línea de salida y lo veo perfectamente. Comienza la cuenta
atrás en euskera, 3, 2, 1… Salen los corredores y la gente comienza a animar,
en ese momento se junta la emoción, la adrenalina de los corredores. Buscas a
tu corredor entre la multitud, normalmente los ojos van a 100 por hora en ese
momento pero por suerte como Blas estaba en primera línea no tuve problemas y
lo pude saludar. Iba sonriendo y grabando la salida.
Me quedo grabando hasta que pasan los
últimos corredores y veo a los escobas. Acabo de grabar y cuando me giro para
irme, veo que toda la gente sale corriendo hacia una calle. En otras
circunstancias hubiera salido corriendo sin saber bien a donde ir porque eso
significaba que los corredores pasaban por un punto cercano y se les podía ver.
Esta vez me tocaba caminar un poco rápido pero sin llegar a correr. Cuando
llegué a la rotonda donde estaba la gente, vi a lo lejos la cola del pelotón.
La carrera ya está en marcha y ahora
comienza mi seguimiento. Es hora de regresar al hotel y prepararme las cosas
para irme. Mochila, paraguas, algo de comer, agua, un libro, cargador del tel.
Repaso donde creo que está el avituallamiento y preparo el gps del tel.
Ya en el coche y en marcha me dirijo
hasta el pueblo de Gorriti que estaba a 15 min. Blas me dijo que el
avituallamiento estaría en Pagozelai y el único sitio con ese nombre era un
área de servicio de la A-15. Entro en el área pero no veo ningún movimiento de
carrera. Salgo del área y continuo por la A-15. Justo 500 mts. antes de la
salida de Gorriti veo que hay gente caminando por un camino lateral a la
autopista. Por ahí debe estar el primer avituallamiento.
Mientras voy saliendo por la salida me
encuentro coches aparcados en el arcén. Sin pensármelo mucho me coloco detrás
del último y aparco. Antes de salir del coche ya tenía 3 coches aparcados detrás
de mí.
Sigo a la gente y entro en el camino de
tierra que va paralelo a la autopista. El camino parece toboganes, subiendo y
bajando. A unos 400 mts. aprox. llego al sitio por donde pasa la carrera y se
bifurca para subir una buena cuesta. Hay bastante gente animando en la subida. Veo
a lo lejos el avituallamiento que estaba situado justo encima de un túnel que
había justo al salir del área, por eso motivo no vi ningún movimiento de gente
porque desde la parte del área no se veía.
Podría continuar caminando por el camino
hasta llegar al avituallamiento pero tenía que subir más y ya estaba cansada.
Además los corredores venían por ese camino, así que me quedé allí a esperar. Me
coloqué en un sitio para verlo subir y así darme tiempo a hacer foto o vídeo.
Solo llevaban 9´6 km y todavía se les veía
que iban frescos. Vi a varias corredoras. Uf que valor, tienen todo mi respeto
por hacer esa hazaña. Me encanta cuando la gente va en grupo a animar y montan
jaleo. Yo estaba sola animando a Blas.
Gorriti |
Conoces la camiseta que tú corredor lleva
puesta pero tienes que pensar que quizás va con el chubasquero y no lo controlo
bien, así que ya tienes que buscar a alguien de rojo/negro o de azul. Venía con
la camiseta del club y cuando me vio me sacó una buena sonrisa. Al no estar en
el avituallamiento quizás pensaba que no iba a estar en ese punto. Se paró y me
dio un beso. Ahí no podía pararse mucho por lo que fue un visto y no visto.
¿Vale la pena haber estado ahí para verlo
pasar unos segundos? Para mí sí porque
es la única forma que tengo de ver cómo va. Una vez se ha marchado regreso para el coche.
Por el camino ya voy poniendo el gps para el siguiente punto. Tengo unos 20 min
de coche hasta el pueblo de Arribe. Para él son solo 5 km.
Llego al coche y miro la montaña que
estaba subiendo Blas. Arriba del todo por el borde de la montaña se ve pasar a
los corredores. No me lo pienso mucho
más y me pongo en marcha sino él llegará antes que yo.
Al llegar al pueblo de Arribe, los
corredores tenían que atravesar la carretera por donde yo iba. Eso hizo que los
voluntarios cortaran la circulación cada vez que se acercaba un corredor para
cruzar. Después de estar como 5 min. esperando y ya comenzar a ponerme nerviosa
por si pasaba Blas y no lo veía, consigo pasar ese tramo. Ahora toca aparcar.
Por los dos lados de la carretera había coches aparcados. Veo que en el sentido
contrario hay hueco y aprovecho una gasolinera para dar la vuelta. Por suerte
casi al salir de la gasolinera veo un hueco y dejo ahí el coche.
En la gasolinera habían varios taxis.
Sabía que en ese pueblo la organización ponía un servicio de taxis para llevar
a la gente al pueblo de Gaintza, donde estaba el siguiente avituallamiento. Seguramente
esos eran los taxis.
Voy caminando por la carretera hasta el
punto por donde cruzaban los corredores. Estaba en otro sitio donde solamente vería
pasar a Blas. Pasaban corredores que me sonaban de haberlos vistos en el punto
anterior. No tardaría mucho en pasar Blas. Por un momento pensé que quizás ya
había pasado y no sabía si irme o no. Por suerte no lo hice y Blas pasó
enseguida. Otra gran sonrisa en su cara. Le dije que si podía que subiría a
Gaintza.
Regreso a la gasolinera y pregunto a los
voluntarios por los taxis. Es un servicio gratuito, pero tengo que esperar a
que vengan más personas porque solo estaba yo para subir. Le digo a un chico
que iba al coche un momento para coger el paraguas, que con las prisas me lo
había dejado. Cuando regreso veo que venían 5 chicas corriendo y que se suben a
una furgoneta taxi. El voluntario le dice al conductor que yo estaba primero
pero no le escuchó. Otro conductor me dice, vente conmigo que voy ya para
arriba. Un taxi para mi sola. Era un trayecto de 3 km. el conductor me iba
hablando de la carrera. Aproveché para preguntarle cómo estaba la carretera para
ir al santuario de San Miguel de Aralar ya que por google lo había mirado y
parecía un poco estrecha. Me dijo es más ancha que esta por la que vamos. Me
quedé más tranquila.
Enseguida llegamos al pueblo de Gaintza.
Un pueblo muy pequeño. Con razón no dejaban subir a la gente con coches
privados ya que se colapsaría el pueblo, tal y como me contó el conductor que
pasó en la primera edición de la carrera, desde entonces se sube en taxi a ese
punto.
La llegada a ese pueblo para los
corredores era en subida. Estuve esperando a Blas justo al lado del
avituallamiento. Los corredores iban llegando y a ratos el avituallamiento
estaba muy lleno y a ratos solo había 8-10 corredores.
Vi llegar a Blas, venía grabando. Le cogí
los bastones para que pudiera comer tranquilo y no tuviera nada en las manos. Estaba en el km. 19. Comió y bebió un poco y enseguida se puso en marcha. Justo en ese punto marcaba
que comenzaba el kilómetro vertical. Lo vi marchar a paso ligero y eso que iba
subiendo.
Gaintza |
Regresé al sitio donde me había dejado el
taxi. Allí había una chica con su hijo que estaban esperando para bajar en taxi.
Esta vez era un coche de un voluntario. Me hizo gracia porque el hombre tenía
los asientos y las alfombras, todo protegido con bolsas de basura. Nos contó
que luego tenía que ir a punto a recoger a corredores si se retiraban y claro
al estar el día lloviendo y con barro en la montaña, el coche quedaría fatal.
La chica iba diciendo que su marido decía
de retirarse en la sierra de Aralar. Yo pensaba, para qué continua si ya piensa
en retirarse al siguiente punto. Yo les comenté que según el planing de mi
marido llegaría a meta casi a la hora del cierre, pero que con llegar ya estaba
contento.
Nos despedimos en la gasolinera y me fui para
coger el coche. Gps en marcha dirección Lekunberri, aunque no tenía pérdida
porque era por la carretera que había llegado al pueblo de Arribe y continuar
un par de km más.
Mi intención era hacer tiempo en ese
pueblo antes de subir al santuario de San Miguel de Aralar. Pensé que arriba no
tendría cobertura y que era mejor esperar allí un poco. Me fui a una cafetería a
tomar algo e ir al baño. De hora eran las 11 y poco. Mi intención era la de
subir al santuario para las 13h. ya que Blas me puso que llegaría sobre las
14:20h pero iba con media hora de adelanto tenía que estar arriba antes. Di una
vuelta por el pueblo y como encontré un supermercado aproveché para comprarme
algo para comer arriba en el santuario. Cogí pan de molde, embutido de pechuga
de pavo y una bolsa de patatas. Bebida ya llevaba. Regresé al coche y comencé a
pintar un poco. En otra carrera me había comprado un cuaderno para pintar mandalas.
Para pasar el rato y relajarte está bien. De vez en cuando miraba la web del
seguimiento del chip que llevan en el dorsal, para ver si le marcaba que ya
había pasado por una cima que era el punto anterior al que yo tenía que ir. Me dio
por mirar a qué hora había pasado el
primero y vi que no le había marcado. Abrí el listado de todos los corredores y
evidentemente en ese punto no estaba marcando a ningún corredor por lo que no
podía saber si ya había pasado o no.
Cambio de planes. Aún no eran las 12 h. y
yo ya me iba para el santuario. Era preferible subir tranquila y estar allí
esperando. No me gustaba la idea de estar sin cobertura pero bueno. Me habían
dicho que eran 17 km. de carretera de curvas. Qué alegría!!!
En el km 14 de la carretera había una
zona de aparcamiento enorme. El taxista me había dicho que en ese punto se
podía ver pasar a los corredores y luego subir un poco más hasta el santuario
donde estaría el avituallamiento. Al llegar a ese punto de la carretera los
voluntarios paraban el tráfico. Tenía
delante un par de coches. Miro a la izquierda para ver a los corredores y veo a
Blas. Bajé la ventanilla rápidamente y le animé. Me escuchó y se giró. Le dije
que iba para arriba y allí le vería. Cuando nos dan paso continuo subiendo por
la carretera. Llegamos un poco más arriba y nos detenemos de nuevo. Estamos como 5 min.
sin movernos y viendo como bajaban un montón de coches. En ese momento ya
empiezan los nervios porque no puedes avanzar, tu corredor está a punto de
llegar y no sabes donde dejar el coche y salir corriendo.
Me bajé del coche para ver qué pasaba, el
chico de delante sacaba la cabeza por la ventanilla para mirar. Había coches aparcados a los 2 lados de la
carretera y solo cabía un coche por medio. Hasta que no terminaran de bajar no
podíamos subir. Los nervios suben un nivel y ya te estás cagando en todo. Por
suerte comenzamos a movernos y veo hueco un poco más adelante. No me lo pienso
y dejo ahí el coche. Mochila, paraguas, venga rápido y para arriba los últimos
metros que me faltaban. Veía las carpas a lo lejos y yo sin poder correr.
Pensaba que Blas ya estaría allí buscándome.
Lo primero que hice fue acercarme al
avituallamiento y buscarlo. No lo veía por ningún lado. ¿Me hubiera llamado si
se hubiese ido? Cuando me doy cuenta de que no está en el avituallamiento me
relajo un poco y me acerco a mirar por donde llegaban los corredores. Madre mía
de mi corazón hermoso!!! (hay que ponerle un poco de salsa a la historia).
Ahora
sin exagerar, bajaban de una montaña toda embarrada. Arriba de todo había varias antenas y se veía a gente caminar por al lado de ellas. Lo que para mí
eran 3 km de carretera, yo pensaba que para Blas a campo a través sería menos…resultó
que él tenía que hacer una mega subida y luego una buena bajaba. Con razón
aún no había llegado el pobre.
Sierra de Aralar |
Llovía con más intensidad y ya tuve que
abrir el paraguas. Los corredores llegaban con bastante barro en las piernas.
Algunos con toda la parte de atrás manchada de haberse caído. Ese era el km. 32
Continuamente iban llegando corredores.
Iba buscando montaña arriba para ver si veía a Blas. No sabía si se habría
puesto el chubasquero en la cima. Cuando lo había visto cruzar la carretera iba
en camiseta. Veo a uno que puede ser, pero no es. Y ese que tal, no no. Hasta
que ves a uno y por la forma de andar lo reconoces. Soy miope y a pesar de llevar
lentillas, de lejos no veo muy bien, pero cuando llega tu corredor lo ves
perfectamente. Si, ese es Blas. Me preparo para grabarlo. Cuando llega a mi
altura le cojo los bastones y le digo dónde está la bolsa de vida. Yo tenía que
dar una vuelta y esperarlo al otro lado en la salida. No sé porque dicen que
los puedes ayudar en los avituallamientos si allí no dejaban entrar a nadie.
Vi que comía algo y se metió en la carpa
de las bolsas de vida. Yo no sentía las manos, estaba helada de frío de
aguantar el paraguas y los bastones. Estuvo casi 5 min. allí dentro cambiándose de
ropa. Cuando salió me dio la bolsa para que yo me la llevara. Le di los
bastones, nos despedimos y esperé para verlo bajar hasta que se alejó.
Cuando ya me iba me saludó un señor. Era
el voluntario que me había bajado en coche de Gaintza. Me preguntó si mi chico
iba bien, y le dije ahí va bajando. Me comentó que la bajada era bastante mala.
Qué bien, es bueno saberlo, gracias!! (ironía).
Vista al fondo del santuario de San Miguel Aralar |
Rápidamente me fui para el coche. En la
parte donde había dejado el coche solo quedaban 3. Uno un poco más arriba que se ve en la foto y
luego el que estaba justo delante del mío. Necesitaba entrar en calor y puse la
calefacción. Subí con el coche hasta el parking del santuario. No sabía si dar
la vuelta y bajar ya o aprovechar y visitar el santuario. Sabía que tenía por
lo menos 2 h. de margen así que hice lo segundo. Hice una visita rápida, un par
de fotos y al coche de nuevo. Eran las 14h.
Santuario de San Miguel de Aralar |
Allí arriba hacía frío así que
decidí bajar de nuevo al pueblo de Lekunberri. Mientras pasaba por donde estaba el avituallamiento veía que todavía estaban llegando corredores. Estaba tranquila de saber que Blas no iba muy atrás.
Llegué al pueblo y vi una
carpa, pensé que ahí estaría el control. Busqué aparcamiento y justo donde
aparqué la carrera pasaba por delante de mío.
Aproveché para comer dentro del coche
mientras veía como pasaban los corredores. Seguía lloviendo y no me apetecía
nada estar a fuera pasando frío. Calculé el tiempo y me fui para el
avituallamiento. No estaba donde había visto la carpa sino más cerca del coche,
así que genial para mí, 3 min. caminando.
Allí esperé como unos 20 min. y por fin
apareció Blas. Otra sonrisa que me hacía ver que venía perfectamente. Esta vez
sí traía el chubasquero puesto. Ahí pudo sentarse y comer un poco de pasta.
Estuvo el tiempo justo para descansar un poco y ponerse de nuevo en marcha.
Como tenía el coche en la misma dirección
que él iba, lo acompañé hasta que comenzó a aligerar el paso y ya lo dejé ir.
Mi misión ya estaba hecha. Era el km 45. Ahora solo me tocaba esperarlo en
meta.
Regresé al hotel y estuve esperando 3 h.
Iba controlando la web del chip porque en el km 56 tenía que marcar. Vi que
paso bien de tiempo, incluso iba avanzado. Lo que suelo hacer llegado ese punto
es mirar que tardan en el último tramo. Los corredores que iban más o menos a
su ritmo estaban tardando 1:30h. aprox. Así que para las 19:30h quería estar en
meta porque según mis cálculos llegaría antes de las 20h.
Como ya he ido diciendo, en otras
circunstancias corro a la salida, corro en un avituallamiento e incluso corro
detrás de él para grabarlo mientras llega a meta pero ahora no puedo correr así
que me tuve que poner lo más cerca posible del arco de meta pero siempre con
buena visión a la recta de llegada. Cuando oía palmas de la curva, me preparaba
para grabar, por si acaso. Por fin llegaba Blas.
Lo vi llegar medio agachado y casi me da
algo. Comencé a animarlo de que ya lo tenía hecho. Solo necesitaba respirar un poco y
como nuevo.
A la llegada tenían un avituallamiento con paella, fruta y bebida.
Ahí si pude estar sentada con él.
Mi última ayuda es en el baño del hotel
para sacarle las perneras y calcetines sin provocarle una rampa, ja ja, y
evitar también que no quedara mucho barro en el baño.
Han sido 11:46h de carrera para hacer 67
km. de dureza y puro barro.
Que puedo decir de Blas, que estoy súper
orgullosa de todas las hazañas que hace. Él sabe que siempre puede contar
conmigo para acompañarlo en estas locuras. Y no es que me obligue, sino que me
gusta ir y estar ahí cerca por si acaso me necesita.
¿La siguiente? En junio en Ainsa (Huesca). Si Blas me deja un hueco por aquí, os escribiré mis vivencias.
¿La siguiente? En junio en Ainsa (Huesca). Si Blas me deja un hueco por aquí, os escribiré mis vivencias.
Me gusta mucho Crisrina, és muy emocionante leer tu esperiencia y así ofrecer un punto de vista de loq ue significa para los que no lo viven pero lo sienten igual que los que la corren. Es una lástima que te sientas sola durante todo el tiempo, ahora cuando sepa que Blas hace una yo seguro que pienso en tí un montón por que ahora tengo otro enfoque de las carreras.
ResponderEliminarAquest comentari vol ser un humil homenatge a aquest bellíssim esport i a la vegada també a en Blas. Corria l’any 2008 quan un repte individual agrupava tot un grup d’esportistes al voltant del fòrum de la Matagalls Montserrat d’aquella edició. Entre d’altres n’era ell, en Blas, participant-hi amb entusiasme –com tots i totes ho fèiem- en els comentaris sobre els detalls de la travessa que el mes de setembre ens duria fins el coll Formic per afrontar el que ens semblava tota una proesa: recórrer més de vuitanta quilòmetres fins a Montserrat. Blas ho desconeix, però passats més de deu anys puc confessar-ho ara, que era jo qui va detallar aleshores pam a pam tot el recorregut de la Mm en aquell fòrum. Ens acompanya un sentiment de gran il.lusió pel repte. En el meu cas vaig iniciar els entrenaments en el mes de febrer d’aquell any recorrent parts del recorregut. Mesos abans de l’esdeveniment esportiu, crec que no vaig errat si dic que va proposar en Blas recórrer junts, amb l’acompanyament del mític marxador Jaume Amiel, uns quilòmetres entre Sant Llorenç Savall i la casa de la Rovira. El retrobament va ser breu perquè jo vaig errar en part del recorregut on ens havíem de trobar, però suficient per saber el compromís que teníem per aconseguir el repte.
ResponderEliminarDesprés va arribar el gran dia d’un estiu que moria amb un ambient meravellós. Allà hi érem tots amb els nostres horaris de sortida i amb més de vuitanta quilòmetres per endavant. Els moments previs vam parlar en Blas i jo uns moments. Després vam coincidir durant alguns quilòmetres. A Sant Llorenç Savall l’hi esperava la seva dona, la Cristina, i recordo que també hi era el seu sogre. Sempre han format un gran equip, des del primer dia, a ben segur una part importantíssima dels èxits d’en Blas. Després de partir de la petita vila, cadascú va fer la seva travessa engolits per la nit amb els ulls posats en la muntanya màgica. Per a mi com per ell va ser la consecució d’un gran repte, però pel Blas va ser el començament d’una carrera esportiva de més reptes, cada vegada més exigents, cada vegada més extraordinaris.
Aquells que estimem la muntanya sabem com enganxen els seus senders, els seus barrancs, els prats, els gorgs, els paisatges de somni...i això afegit a l’esforç titànic per arribar-hi i la lluita mental contra el cansament fa d’aquest esport sigui en molts aspectes un relat èpic d’aventures i desventures, una simbiosi perfecta entre l’essència de l’home i la natura. I tot això queda representat en la carrera esportiva d’en Blas.
Amb el temps l’amic Blas ha anat plantejant-se nous reptes i ha aconseguit grans èxits, com l’UTMB de l’any 2015, de la qual ell no sap que molts dels seus companys de l’Independent i d’altres marxadors en la Montblanc –Borges Blanques- Montblanc-, entre ells jo, comentàvem i seguíem amb joia com estava a punt d’aconseguir un repte estratosfèric dins el imaginari de qualsevol amant del ultratrail: conquerir els Alps.
Espero que en Blas em disculpi per aquesta interrupció en el seu blog en forma de comentari, però només és un homenatge a aquest gran esportista a qui li desitjo nous triomfs en els seus reptes de vertigen i que puguem continuar llegint les seves cròniques que ens apropen un xic a mons de somni. I també, com no, un reconeixement a la Cristina que té un paper cabdal en tota aquesta història.
Manel Martín Castillo